“Cierre definitivo para la ‘jaula de la muerte'”, los conmovedores mensajes en la entrada del Real Plaza Trujillo | América Tv

El colapso del techo del Real Plaza de Trujillo, que sucedió a finales del mes pasado, causó la muerte de seis individuos y dejó a más de 80 heridos. Se ha señalado que la edificación pudo haber sufrido alteraciones significativas sin la adecuada evaluación técnica, de acuerdo con un informe recientemente publicado por Hildebrandt en sus trece.

El semanario tuvo acceso a los planos de la construcción, que fueron confiscados por el Ministerio Público a la Municipalidad Provincial de Trujillo tras el suceso, y se comprobó que el diseño original fue alterado por “motivos comerciales”, específicamente para ampliar el espacio destinado a la zona de comida rápida.

De acuerdo con la revista, en la etapa de anteproyecto, el área de comidas contaba con 16 columnas de soporte distribuidas en una circunferencia. No obstante, en la fase del proyecto final, cinco columnas fueron reubicadas para ensanchar el área de los restaurantes.

“En esta zona estaban Papa John’s, Norky’s, Chinawok, Popeyes y Bembos”, manifestó una fuente cercana a la indagación al semanario.

El ingeniero civil Roy Reyna, líder del Laboratorio de Estructuras de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), afirmó que la alteración debía estar acompañada por una cuidadosa revisión de la estructura, sobre todo de las uniones entre las vigas de acero y el concreto. Sin embargo, el colapso indica que esta evaluación no se realizó.

La modificación fue aprobada por el arquitecto Ernesto Villanueva Valeriano, un funcionario de la comuna provincial, quien firmó la verificación de las estructuras del área de comidas en abril de 2015. Villanueva, además presidente de la comisión técnica encargada de evaluar la licencia de construcción, se encuentra actualmente prófugo.

Según el semanario, Villanueva fue sentenciado en 2022 por colusión agravada en relación a un caso de sobornos a un consorcio para obtener un contrato en Cajamarca, y la sentencia es definitiva.

Otro funcionario municipal implicado es el ingeniero Ángel Porras, descrito como el especialista que autorizó las condiciones estructurales del Real Plaza en noviembre de 2024, según H13.

Durante la revisión de documentos, el equipo de la Fiscalía encontró que el expediente de la Municipalidad de Trujillo estaba incompleto, faltando los folios pertinentes sobre la estructura de las vigas. El semanario relataría que los responsables del Real Plaza y la comuna ya estaban al tanto de la oxidación de los pernos y estructuras.

Acceso prohibido: un cintillo amarillo de peligro se extiende frente a la entrada del área de comidas

de alimentos del Real Plaza, designando el área como zona de alto riesgo tras el derrumbe. – Crédito: Larry Campos