Este mes se cumplieron cinco años de la entrada en vigencia del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Colombia e Israel, que busca impulsar la diversificación de mercados, fortalecer los lazos comerciales y promover el intercambio de bienes y servicios entre ambos países.
Sin embargo, tensiones políticas internas y externas, junto con la posibilidad de que nuevas políticas comerciales limiten la exportación de carbón colombiano hacia Israel, han introducido elementos de incertidumbre.
A ello se suman disputas diplomáticas y regionales que, en medio de un panorama internacional marcado por conflictos y reconfiguraciones estratégicas, podrían influir en la dinámica del comercio bilateral.
Entre 2020 y 2024 las exportaciones colombianas a Israel sumaron 2.465 millones de dólares, destacándose el fuerte incremento (237 por ciento) que hubo en 2022.
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Foto:AFP
Ese año las exportaciones superaron ampliamente los 1.075 millones de dólares, asociado a un contexto global de alta demanda y precios elevados de materias primas.
En cuanto a las importaciones, sumaron 562 millones de dólares en este mismo periodo, pero entre 2022 y 2024 se registró un retroceso significativo con un decrecimiento de 80,7 por ciento.
Esta caída reciente responde a distintos factores de mercado: entorno político y geopolítico complejo, que incluye tensiones diplomáticas y potenciales restricciones a las exportaciones de ciertos bienes estratégicos hacia Israel.
En términos de diversificación exportadora, el TLC con Israel presenta un rezago evidente frente a otros acuerdos comerciales. En 2024, el número de subpartidas arancelarias exportadas hacia Israel cayó a 47, lo que representa 16 menos que el año previo (-25,4 por ciento).
Según comentó Analdex, la pérdida de variedad de productos enviados a Israel reduce las posibilidades de crecimiento sostenido y refleja un bajo aprovechamiento del tratado en sus primeros cinco años de vigencia.
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Foto:Carlos Arturo García M.
Además, el número de empresas exportadoras pasó de 136 en el año previo a la entrada en vigencia del TLC con Israel a solo 88 en 2024, lo que representa una disminución del 35,3 por ciento.
Este retroceso es uno de los más marcados entre todos los acuerdos comerciales vigentes y contrasta con crecimientos sobresalientes como los de Uruguay (+240 por ciento), México (+189,9 por ciento) o Chile (+107,3 por ciento).
De acuerdo con Analdex, esta contracción no solo evidencia un bajo aprovechamiento del TLC, sino también una posible pérdida de competitividad y diversificación empresarial. Por supuesto, la situación política en este país puede explicar parte de la baja en este y otros indicadores.
En síntesis, el desempeño del TLC con Israel en sus primeros cinco años muestra rezagos importantes frente a otros acuerdos comerciales de Colombia.
A pesar de que varios socios han logrado aumentar su valor exportado, diversificar subpartidas y ampliar su base empresarial exportadora, el comercio con Israel presenta caídas en las tres dimensiones: reducción del valor exportado, disminución del número de subpartidas y contracción significativa en el número de empresas participantes.
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“Esto sugiere un bajo aprovechamiento del acuerdo y una pérdida de dinamismo en la relación bilateral”, manifestó Analdex.
El carbón, específicamente las hullas térmicas, constituyen el pilar central de la canasta exportadora de Colombia hacia Israel, representando más del 80 por ciento del valor total enviado a este mercado en 2024.
Este producto se destina principalmente a la generación de energía eléctrica, actividad que, de acuerdo con diversas fuentes internacionales, tiene aplicaciones tanto civiles como indirectas en sectores estratégicos, incluida la industria militar.
A raíz de esto, el gobierno del presidente Gustavo Petro busca prohibir la totalidad de las exportaciones de carbón con destino a Israel, porque la prohibición que comenzó a regir hace un año incluye varias excepciones.
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Foto:Ministerio de Transporte
La serie histórica de las exportaciones de carbón a Israel (2009–2024) evidencia un comportamiento volátil, con picos significativos en 2011, 2014 y un máximo histórico en 2022 cuando superaron los 1.000 millones de dólares.
En 2024, el valor exportado se redujo a 225,2 millones de dólares, lo que implicó una caída del 49,6 por ciento respecto al año anterior.
Esta contracción refleja parcialmente los efectos del Decreto 1047 de 2024, que permite que se pueda continuar con las ventas de carbón bajo situaciones jurídicas consolidadas que puedan demostrarse. El carbón sigue siendo prácticamente el único motor de la relación comercial bilateral.
La alta dependencia de este producto implica que, de concretarse la prohibición total, el intercambio comercial con Israel podría reducirse drásticamente, dejando en evidencia la necesidad de diversificar la oferta exportadora si se busca mantener presencia en este mercado.
