El regreso a clases Cali ha sido confirmado para 86.003 estudiantes, lo que equivale al 60% de la matrícula oficial, según anunció la Secretaría de Educación Distrital el jueves 20 de agosto de 2026. Esta reactivación de las actividades educativas presenciales se realiza de forma gradual, luego del sismo que afectó la ciudad el pasado 10 de agosto, buscando asegurar la seguridad en las instalaciones educativas.
¿Qué implica el regreso a clases Cali para la seguridad estudiantil?
El proceso de retorno a las aulas se ha implementado en 234 de las 338 sedes educativas oficiales de la ciudad, pertenecientes a 84 de las 92 Instituciones Educativas Oficiales (IEO). La Secretaría de Educación Distrital precisó que la apertura de estas sedes se efectúa progresivamente, siguiendo evaluaciones técnicas exhaustivas y las condiciones de seguridad identificadas en cada caso. Es crucial destacar que la inclusión de una sede en este listado no garantiza la habilitación total de todas sus instalaciones.
La viabilidad de esta transición se fundamenta en un trabajo coordinado entre las comunidades educativas y los equipos técnicos. Este esfuerzo conjunto evalúa diversos factores antes de la reapertura:
Volumen de matrícula por sede.
Espacios físicos disponibles y su estado.
Número de grupos en modalidad presencial.
Tipos de jornadas escolares.
Mobiliario existente y sus condiciones.
Disponibilidad del personal docente.
La reactivación educativa: un desafío nacional
La situación en Cali pone de manifiesto un desafío recurrente para Colombia, un país con zonas de alta actividad sísmica. La capacidad de las instituciones para responder rápidamente a emergencias como sismos, garantizando la seguridad y la continuidad educativa, es fundamental. La gestión en Cali sirve como un precedente importante para el desarrollo y aplicación de protocolos de emergencia a nivel nacional, que protejan la infraestructura escolar y a la población estudiantil.
Para apoyar el regreso a clases Cali, el Programa de Alimentación Escolar (PAE) se garantiza al 100% en las sedes que retoman el servicio, con un 87% de alimentación preparada en sitio y un 13% de raciones industrializadas. Adicionalmente, la Secretaría de Educación, en articulación con las secretarías de Gestión del Riesgo y de Bienestar Social, desarrolla un censo para identificar a los niños y jóvenes matriculados que permanecen en albergues o viviendas temporales, buscando asignarles la alternativa escolar más cercana para evitar la deserción. Este tipo de estrategias integrales son vitales en la política educativa colombiana post-desastre, como señala el cubrimiento de El Tiempo sobre temas similares.
Además, el municipio ha dispuesto la entrega de tarjetas de transporte masivo MIO a estudiantes mayores de 12 años ubicados en albergues o casas ajenas, facilitando así su traslado diario. Esta respuesta articulada entre diversas secretarías distritales subraya la complejidad y la importancia de la coordinación interinstitucional para asegurar la educación en contextos de emergencia. Puede encontrar más noticias de Colombia relacionadas con educación y gestión de riesgos.
