Colombia
Liberan a 163 trabajadores chinos sometidos a esclavitud en construcciones de BYD en Brasil

Río de Janeiro, 23 dic (EFE).- Las autoridades brasileñas lograron liberar a 163 empleados chinos que se hallaban en situaciones análogas a la esclavitud en la construcción de una planta de la automotriz BYD, según lo reportaron fuentes oficiales este lunes.
Estos trabajadores, detectados durante las inspecciones llevadas a cabo desde noviembre, estaban a cargo del Grupo Jinjiang, una de las firmas subcontratistas de la compañía china responsable de erigir la fábrica en Camaçari, situada en el municipio de la región metropolitana de Salvador, en el estado de Bahía.
El Ministerio Público del Trabajo (MPT) de Bahía emitió un comunicado indicando que las condiciones laborales, tanto en los alojamientos como en el lugar de la obra, eran “precarias” y “degradantes”, además de que un 60 % de sus remuneraciones era retenido por la empresa, al igual que sus pasaportes.
En los alojamientos, los empleados pernoctaban en camas sin colchón, carecían de espacios para resguardar sus pertenencias, y “la situación sanitaria era particularmente grave, con solo un baño por cada 31 trabajadores”.
En algunas áreas de alimentación, las cocinas funcionaban en “condiciones alarmantes”, sin armarios para un almacenamiento adecuado, y varios de los alimentos fueron hallados en condiciones insalubres, cerca de los baños.
Según la entidad supervisora, los comedores eran insuficientes, lo que obligaba a los trabajadores a alimentarse “en sus propias camas” y a beber agua “directamente del grifo y sin tratamiento”.
En el sitio de la obra, había únicamente ocho baños químicos para aproximadamente 600 empleados, y su estado era “deplorable”, pues carecían de papel higiénico, agua y adecuadas medidas de mantenimiento.
Las autoridades también informaron que los trabajadores estaban expuestos a “una intensa radiación solar”, mostrando “signos visibles de lesiones en la piel”, y se habían reportado varios accidentes laborales.
Además, la situación de los obreros se clasifica como “trabajo forzado”, ya que, además de la retención de parte de su salario y de los pasaportes, enfrentaban severas sanciones si decidían finalizar su contrato.
Si decidían dejar sus labores, podían perder el 40 % del salario retenido y tendrían que sufragar el costo de su regreso a China, así como reembolsar el valor del pasaje que los trasladó a Brasil.
De acuerdo con el MPT, algunos de los obreros liberados aún permanecen en los alojamientos, mientras que otros ya están en un hotel.
Ninguno de ellos podrá volver a sus puestos de trabajo, y sus contratos serán cancelados.
Los alojamientos y el lugar de construcción seguirán embargados, y no se permitirá ninguna actividad hasta que sean regularizados por las entidades correspondientes.
Para el jueves 26 de diciembre, se ha programado una audiencia virtual conjunta del MPT y el Ministerio del Trabajo, donde BYD y Jinjiang deberán presentar las medidas necesarias para garantizar condiciones mínimas para los trabajadores.
EFE se puso en contacto con BYD sobre el tema, pero hasta el momento de la publicación no obtuvo respuesta. EFE







