El exconstituyente Germán Toro Zuluaga advirtió sobre los riesgos nueva constituyente en Colombia, enfatizando la importancia de proteger la Constitución de 1991 y sus pilares, como el Estado Social de Derecho y la acción de tutela. Su experiencia en la Asamblea Nacional Constituyente de 1991 fundamenta la preocupación ante el actual clima de polarización en el país.

Los riesgos nueva constituyente en Colombia fueron puestos en relieve por el exconstituyente risaraldense Germán Toro Zuluaga, quien instó a salvaguardar la Constitución Política de 1991. Una asamblea constituyente es un órgano colegiado elegido por el pueblo para redactar una nueva carta política o modificar la existente, reemplazando la totalidad de su articulado.

Toro Zuluaga, integrante de la Asamblea Nacional Constituyente que redactó la actual carta magna en 1991, destacó la relevancia del Estado Social de Derecho y la acción de tutela como pilares fundamentales. Advirtió que la actual polarización política en el país podría generar graves riesgos para el ordenamiento jurídico y la estabilidad democrática, de impulsarse una nueva asamblea.

¿Qué implican los riesgos nueva constituyente para Colombia?

El exconstituyente, quien representó a la Alianza Democrática M-19 en 1991, subrayó que la Constitución vigente, que celebra más de 30 años de vigencia, fue producto de un amplio consenso nacional. Cualquier intento de reemplazarla en un contexto de profunda división política, según Toro Zuluaga, carecería de la legitimidad y el respaldo necesarios para construir un nuevo pacto social duradero.

La experiencia de 1991 demostró la capacidad del país para unirse en torno a un proyecto común, pese a las diferencias ideológicas. Sin embargo, en el panorama actual, los expertos señalan que la falta de acuerdos básicos podría desembocar en un proceso conflictivo y con limitada aceptación.

Principales preocupaciones ante una posible constituyente

Entre los principales riesgos nueva constituyente identificados por Germán Toro Zuluaga y otros analistas, se encuentran:

Inestabilidad jurídica: La posibilidad de reemplazar la carta magna genera incertidumbre sobre el marco legal y regulatorio existente.
Polarización social: Dada la fragmentación política actual, el proceso de una asamblea podría profundizar las divisiones entre diferentes sectores de la sociedad.
Retroceso en derechos: Existe el riesgo de que los derechos y garantías fundamentales consolidados, como la acción de tutela, sean modificados o incluso suprimidos.
Impacto económico: La incertidumbre política resultante puede afectar la inversión y la estabilidad económica del país.

Proteger la Constitución de 1991 implica, para el exconstituyente, hacerla cumplir y fortalecer las instituciones que de ella emanan. Este llamado resuena en un momento donde el debate sobre el futuro del marco jurídico es constante, según El Tiempo.

El análisis de los riesgos nueva constituyente sigue siendo un tema central en la agenda política nacional. Para conocer más noticias de Colombia, visite nuestra sección.