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Los ladrones de Londres han alcanzado un nivel de exquisitez tecnológica que ya roza lo gourmet. Suena exagerado, pero cualquiera que haya paseado por la capital británica (y, realmente de cualquier capital moderna) con el móvil en la mano conoce esa sensación d que hay demasiados ojos posados en ti A menos que tu móvil no sea de Manzana.
Un instante estás revisando mensajes y al siguiente tu teléfono desaparece de tus manos. Pero la novedad ya no es el robo en sí, sino la nueva preferencia de los amantes de lo ajeno, ya que si tu móvil no es un iPhone, ni se molestan. Es más, incluso si te lo roban por error, pueden llegar a devolvértelo.
No quiere este móvil, te lo devuelvo
Las historias que están saliendo a la luz muestran un patrón casi cómico, aunque para las víctimas no lo sea tanto. Según leemos en London Centric, Sam, un ciudadano inglés, sufrió un robo de película a las puertas de un depósito de Royal Mail. Le quitaron todo, el móvil, la cámara y hasta el gorro. Pero cuando el grupo ya se marchaba, uno de los ladrones regresó para devolverle su móvil Android con total sinceridad profesional: “No quiero ningún Samsung”.
Es difícil decidir qué duele más, el robo en sí o la sensación de que tu teléfono no alcanza ni el estándar mínimo para un ladrón moderno.

Otro caso es el de Mark, que vivió una versión similar cuando le arrancaron su Samsung Galaxy mientras estaba sentado en la calle. Intentó perseguir al ladrón, pero este se detuvo, miró el teléfono y lo soltó al suelo, casi con la desgana de quien rechaza un panfleto de publicidad a la salida del metro (se de lo que hablo, también he trabajado de ello). Mark recuperó su móvil intacto, aunque no su orgullo.
Y luego está Simon, quizás el ejemplo más surrealista de todos. Un hombre lo abordó por la calle con la excusa de ver si lista de Spotifyla última moda en robos al descubierto. Pero cuando el ladrón vio que era un Samsung se dio media vuelta sin disimulo.
El iPhone se vende mucho mejor
Detrás de todo este desprecio a lo Android por parte de los ladrones está el valor de reventa. No hace falta ser un lince para ver que los iPhone se pagan mucho mejor en el mercado de segunda hombreo. Un ladrón no quiere complicarse la vida con modelos más baratos que apenas dejarán beneficio, y por eso marcas como Samsung acaban descartadas de igual forma que sucede con teléfonos de otras marcas que no sean de Apple.

Aquí no hablamos de la facilidad de desbloqueo ni de sistemas de seguridad, porque tanto Android como iOS han elevado mucho el nivel. Todo gira en torno al margen económico. La policía británica reconoce que la mayoría de estos robos los cometen bandas organizadas que buscan volumen y beneficio inmediato. En ese escenario, un iPhone se convierte en pieza premium y un Android en un riesgo poco rentable.
Con este panorama, muchos londinenses están descubriendo que, sin quererlo, su móvil Android funciona como un repelente de ladrones más eficaz que cualquier aplicación de seguridad.
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