Colombia

El CICR entregó el cuerpo del soldado Idel Torres Herrera, retenido por disidencias en El Tambo

El Comité Internacional de la Cruz Roja recuperó el cuerpo del soldado profesional Idel José Torres Herrera en Huisitó, El Tambo, Cauca. Integrantes de la estructura Carlos Patiño, de las disidencias de las FARC, lo habían retenido tras los combates del 27 de septiembre.

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) recuperó el 28 de septiembre de 2026 el cuerpo del soldado profesional Idel José Torres Herrera, tras una misión humanitaria en el corregimiento de Huisitó, en el municipio de El Tambo, Cauca. Integrantes de la estructura Carlos Patiño, de las disidencias de las FARC, entregaron los restos al organismo internacional.

Torres Herrera, integrante de la Fuerza de Despliegue Rápido No. 4 de la Tercera División del Ejército Nacional, había muerto el 27 de septiembre durante combates en zona rural del sur del Cauca. Las versiones publicadas discrepan sobre el municipio exacto de los enfrentamientos: el Ejército los ubicó en El Tambo, mientras El País de Cali los situó en el vecino municipio de Argelia. La entrega del cuerpo, en cambio, ocurrió sin discusión en Huisitó, corregimiento rural de El Tambo. Tras los enfrentamientos, miembros del grupo armado retiraron el cuerpo del sitio donde ocurrieron los hechos, impidiendo que la Fiscalía y las autoridades forenses adelantaran sus procedimientos iniciales en el lugar.

Cómo se logró la entrega

La recuperación del cuerpo se concretó tras las solicitudes de las Fuerzas Militares a organismos humanitarios y autoridades civiles. En la diligencia participaron delegados del CICR, habitantes del sector y miembros de la estructura armada. La misión tuvo como objetivo recibir los restos y garantizar las condiciones para su traslado hacia Popayán, desde donde la familia podrá recibir el cuerpo para las honras fúnebres.

El comandante de las Fuerzas Militares, mayor general Erik Rodríguez Aparicio, confirmó en su cuenta de X que el soldado regresaría con su familia. Según informó Infobae, durante el acto un integrante de la estructura Carlos Patiño leyó un mensaje en el que afirmó que la entrega respondía a un gesto de respeto hacia la familia del militar. El mismo integrante cuestionó las circunstancias de la muerte de Torres Herrera y pidió a sus allegados que solicitaran investigaciones. Esas afirmaciones corresponden a la versión del grupo armado y deberán ser verificadas por las autoridades judiciales.

El Ejército y el Derecho Internacional Humanitario

El Ejército Nacional subrayó que la retención de los restos de un combatiente muerto puede afectar las normas del Derecho Internacional Humanitario (DIH), que establece la obligación de respetar a las personas fallecidas en el conflicto y de facilitar su recuperación. La institución señaló que la permanencia del cuerpo fuera de su control impidió los actos urgentes y la recolección de elementos materiales probatorios que deben adelantar la Fiscalía General de la Nación y las autoridades forenses.

El mayor general Rodríguez Aparicio enfatizó que el cumplimiento de las obligaciones del DIH no legitima las acciones de los grupos al margen de la ley. Las circunstancias exactas de la muerte del soldado Torres Herrera continúan bajo investigación.

El Tambo, Cauca: zona de conflicto activo

El municipio de El Tambo es uno de los territorios con mayor presencia de estructuras armadas en el suroccidente colombiano. La estructura Carlos Patiño, de las disidencias de las FARC, opera en el sur del Cauca y ha protagonizado varios enfrentamientos con la Fuerza Pública en los últimos meses. La región forma parte del área de influencia del frente suroccidental que el gobierno de Abelardo de la Espriella ha señalado como uno de los focos de la ofensiva de seguridad iniciada desde agosto de 2026.

El Cauca concentra una parte significativa de los grupos armados que operan en el corredor del Pacífico y la frontera con Ecuador, lo que convierte a sus zonas rurales en escenarios frecuentes de enfrentamientos. El Ejército Nacional reportó los combates y reveló la identidad del soldado el mismo 27 de septiembre; la entrega del cuerpo se produjo al día siguiente.