Economia
Innovación y colectividad: el nuevo pulso del Valle del Cauca

Con el crecimiento de la movilidad eléctrica y sostenible, las distintas compañías del ámbito automotriz han comenzado a dirigirse hacia un futuro que genere un impacto, tanto en el plano social como en el económico.
Volvo, la firma sueca, es una de las organizaciones que tiene su enfoque en las transformaciones que la economía sostenible y circular pueden provocar en las comunidades.
En este marco, la empresa ha encabezado un proyecto situado en Palmira, Valle del Cauca. Con esta estrategia, la multinacional aspira a generar un impacto social dentro de la sociedad vallecaucana y transformar la cotidianidad en un sistema sostenible para las economías, sirviendo de ejemplo para otras comunidades que desean iniciar procesos similares.
La iniciativa desea posicionar a Volvo como referente de la economía circular automotriz en el país. Foto:Andrés Vera
“Nashira”, donde la comunidad y la electricidad coexisten
Esta ecoaldea, poblada por 88 mujeres jefas de hogar —muchas de ellas supervivientes del conflicto armado—, ha llegado a ser un vínculo entre la movilidad, el impacto social y la sostenibilidad.
Nicolás Olarte, gerente de posventa de la firma y responsable del proyecto, aclara que fueron las mujeres las que motivaron a la empresa a llevar a cabo una iniciativa más ambiciosa en ese sector del mapa.
“Este proyecto comenzó como una acción muy simple: buscar una segunda vida para la batería de un Volvo híbrido enchufable. Lo que nunca pensamos fue que, con esa primera acción, íbamos a terminar apoyando a una comunidad de mujeres… Y al final, fueron ellas quienes nos inspiraron a hacer algo mucho más grande”: señala Olarte.
Nicolás Olarte, responsable de un proyecto que fusiona movilidad con comunidad. Foto:Andrés Vera
La batería mencionada por el gerente fue recondicionada por Batx, una compañía colombiana especializada en el mantenimiento y reciclaje de baterías para vehículos eléctricos, con el fin de otorgarles un nuevo uso. Hoy en día, dicho implemento recondicionado alimenta a más de 70 individuos en situación de vulnerabilidad. Es el reflejo de lo que representa el proyecto para la comunidad y el núcleo del sistema eléctrico que asiste a los residentes en el objetivo de una convivencia más amigable con el medio ambiente.
El proyecto también recibe el respaldo de Dynamo Projects. Esta empresa, además de liderar, implementar y ser parte fundamental de la coordinación junto con Volvo y el grupo Astara, dirige la transición energética en zonas rurales del país. Las bases del proyecto han suscitado interés y serán replicadas en otras regiones del país. Volvo reafirma que “electrificar un país no solo consiste en transformar su parque automotor, sino en encontrar nuevas maneras de construir comunidad.”
Documental en redes sociales
#RetoIluminaaColombia, un documental que evidencia el proceso en el que se desarrolló el proyecto, busca ilustrar la naturaleza luchadora de las madres cabeza de familia que son parte de la comunidad.
“Hemos lanzado un corto documental para narrar esta historia. En él nos interesa principalmente visibilizar a las mujeres de Nashira, su dedicación, su valentía y su proyecto. Por eso, aspiramos a alcanzar más de 1.000 compartidos en redes sociales. Cuando eso ocurra, revelaremos el próximo proyecto con el que continuaremos iluminando a Colombia”, declara Ángela Bolívar, gerente de mercadeo de Volvo Colombia.
El documental se proyectó durante la ceremonia de presentación. Foto:Andrés Vera
Esta iniciativa desea convertirse en la base de algo mucho más grande. Combinando experiencia y conciencia por el impacto social, la marca sueca desea ser pionera en la reutilización de baterías eléctricas para automóviles.
Finalmente, también tiene como propósito generar una política más centrada en las personas, contribuyendo así al futuro de las comunidades más vulnerables de Colombia.
RICARDO CASTAÑEDA
REDACCIÓN ÚLTIMAS NOTICIAS






