La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro también incluyó en su “lista negra” a la primera dama, Verónica Alcocer, su hijo Nicolás Petro y el ministro del Interior, Armando Benedetti.
De acuerdo al secretario del Tesoro de EEUU, Scott Bessent, “el presidente Petro ha permitido que los carteles de narcóticos florezcan y se ha negado a frenar esta actividad”. Según Trump, Petro “no está haciendo nada para detener” el incremento de la producción de drogas en su nación, “a pesar de los pagos y subsidios masivos de Estados Unidos”.
Desde la perspectiva del mandatario colombiano, la confrontación se origina en su rechazo a la manera en que se han llevado a cabo las operaciones antinarcóticos en el Caribe y el ataque a “narcolanchas”.
El 28 de octubre, Petro anunció una operación antidrogas cerca de Europa en la que se confiscó casi ocho toneladas de cocaína y se arrestó a 38 individuos. Todo ello “sin un solo fallecido”, comentó el presidente colombiano. En cuanto a las repercusiones económicas de este conflicto, existen diversas interpretaciones.
El presidente Trump amenazó con una postura más severa en relación a los aranceles hacia Colombia, pero el secretario de Estado, Marco Rubio, aclaró el 26 de octubre que Washington no impondrá aranceles adicionales al país, a pesar de la desmejora en las relaciones bilaterales.
“Nuestro inconveniente con el actual mandatario (Petro) es que no está colaborando en nuestra lucha contra las drogas, y opinamos que era mejor tratarlo de manera individual”, comentó Rubio durante una conferencia de prensa en medio del viaje de Trump por Asia.
Rubio también afirmó: “Nuestros vínculos con el pueblo colombiano, su sector económico y la mayoría de los políticos e instituciones, en particular las de defensa, son sólidos y seguirán siéndolo mucho después de que este individuo deje de ejercer la presidencia”.
Las advertencias del presidente Trump causaron un impacto inmediato en los mercados financieros. Así, el peso colombiano experimentó oscilaciones de hasta 2% diaria. Por su parte, los rendimientos de los títulos del Gobierno a 10 años aumentaron 20 puntos básicos, esto antes de que se registrara un retroceso parcial por ciertos avances diplomáticos tras los enfrentamientos.
Consecuencias de las tensiones
Según un informe de Oxford Economics, la asistencia de Estados Unidos a Colombia ha disminuido en años recientes. Durante la implementación del Plan Colombia a principios de los 2000, la ayuda representaba alrededor de 1% del Producto Interno Bruto (PIB) colombiano. Actualmente, la asistencia se situada alrededor de 0,2% del PIB, lo que equivale a 0,5% del gasto público nacional.
El impacto fiscal inmediato de un recorte a la ayuda sería manejable, pero Oxford Economics, citado por Infobae, advierte que la falta de recursos dificultaría la financiación de programas de seguridad y defensa. Igualmente, para la consultora habría consecuencias más severas a largo plazo si se pierde el apoyo de EEUU, sobre todo en materia de seguridad.
Se enfatiza que el incremento de las actividades de grupos rebeldes y relacionados con el narcotráfico ha restringido, en los últimos años, “las perspectivas económicas de amplias regiones del país”.
Según Oxford Economics, un aumento del 50% en los aranceles a las exportaciones no energéticas podría afectar el 3% de las exportaciones totales. Hasta agosto de 2025, 65% de los productos exportados desde Colombia hacia Estados Unidos provinieron del sector no minero-energético, mientras que el 35% proviene del sector minero-energético.
Las exportaciones a Estados Unidos representan el 4% del PIB, la mayor parte derivada de carbón, petróleo, flores, café y oro, lo que hace que este sector esté más expuesto ante un potencial aumento de aranceles.
De acuerdo con la Cámara Colombo Americana de Comercio, AmCham, Estados Unidos continúa siendo el principal inversor histórico en Colombia. “La inversión durante el primer semestre de 2025 se registró en US$ 2,268.6 millones, lo que representa el 34% del total que recibió el país en ese lapso, según datos del Banco de la República. La inversión total abarca más de 15 sectores en el país, incluyendo comercio, telecomunicaciones, petróleo, minería, finanzas, manufactura, electricidad, gas y agua, construcción y agricultura, entre otros”, expresó la Cámara.
Contención en Colombia
Mario Hernán López, docente de la Universidad de Caldas en Manizales, indica a DIARIO LAS AMÉRICAS que el presidente Gustavo Petro ha buscando respaldo en la sociedad civil de izquierda, particularmente en Europa, y ahora también aspira a un lugar en el discurso en contra de Trump.
En su opinión, el mandatario “intenta mostrarse como un referente para el progresismo y esto le ha otorgado resultados tanto mediáticos como electorales, similar a lo que ocurrió con la reciente consulta electoral del Pacto Histórico”.
López enfatiza el alto riesgo que ha enfrentado la economía colombiana, a raíz del aumento arancelario de la administración Trump. “Sin embargo, el sector empresarial y ciertos grupos de la derecha colombiana han realizado un lobby en Estados Unidos que ha restringido esas decisiones”, añade.
Sostiene que la inclusión de Petro, y parte de su círculo, en la Lista Clinton representa “un impacto muy contundente” ya que se equipara a un nivel de Osama Bin Laden en términos de seguridad para EEUU. Resalta que el desempeño de la economía colombiana es singular, pues ha experimentado crecimiento económico y, incluso en medio de las violencias desatadas por el conflicto armado, se ha mantenido relativamente estable. También advierte que persisten numerosos desafíos socioeconómicos: el país es desigual.
El académico colombiano menciona que habría que observar lo que suceda en el futuro. “En Colombia, existen diversas cuestiones en discusión, muy intensas y problemáticas. Estamos en un ciclo electoral, en la reconfiguración de dos sectores políticos, de dos ideologías que están en pugna por sus visiones sobre la sociedad y la economía, como nunca se había visto en un país acostumbrado a la monotonía liberal conservadora”, aclara el profesor López.
Sofy Casas, periodista y columnista de la Revista Semana y de DIARIO LAS AMÉRICAS, afirma que más que un conflicto bilateral, Trump se dirige en contra del mismo Gustavo Petro. Señala que Petro es el presidente de la República elegido democráticamente por 11 millones de colombianos. Y opina que es peligroso que Estados Unidos lo catalogue como “líder del narcotráfico”.
Agrega: “Esto es casi como afirmar que Colombia prácticamente tiene un narcoestado. Y la culpa no recae en el pueblo, sino en el presidente”. Casas menciona a DIARIO LAS AMÉRICAS que, si se incrementan los aranceles, más de 3,500 empresas colombianas se verían afectadas y numerosos ciudadanos dependen de esos empleos.
La analista subraya que el pueblo colombiano se ve impactado por la existencia de más de 320,000 hectáreas de coca “porque tenemos un presidente que no enfrenta el narcotráfico y que ha fortalecido a los grupos narcoterroristas. Esto habla muy mal del país”.
Asegura que los dólares que circulan por Colombia “provienen del narcotráfico”. En este sentido, menciona que el país ha regresado a la situación de hace 20 años, cuando al colombiano se le etiquetaba como “narcotraficante”. Piensa que, en medio de las tensiones, Petro intenta aislar a Colombia de su principal aliado, Estados Unidos, para actuar con mayor autonomía.
Casas añade que, por el momento, no se han impuesto sanciones sobre el país, por lo que considera que no se ha producido el aislamiento de Colombia frente a los inversionistas.
@snederr
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FUENTE: Con información del DIARIO LAS AMÉRICAS/W Radio/ Infobae/Europa Press

