Tecnologia
Tiene casi 50 años, es eléctrico y sigue rodando.
El sueño que desvela a Elon Musk anda suelto por las calles estadounidenses. Un pequeño sobreviviente de los años 70 que se anima a rodar todos los días. No gasta gasolina, no contamina nuestro planeta y tiene cualidades que parecen sacadas de una película, pero ¿cómo es posible esto?
Qué es este coche que viene del más allá
Estamos acostumbrados a relacionar coches eléctricos con autos supermodernos, tecnología de vanguardia, autonomía, baterías infinitas. Pero nos topamos con este «viejito» y todos los mitos se derrumban restrictivamente. Un auto eléctrico moderno si le rompe un sensor o se le daña la pantalla, la reparación puede costar una fortuna. Pero si empezamos a recordar, la verdad es que los autos de hace décadas se construyeron con piezas sencillas y una resistencia a prueba de todo.
El problema de los modelos actuales no tiene que ver con la potencia, sino con que son demasiado complejos. Pero hay un eléctrico que demuestra que cuando un auto se diseña para ser práctico, puede sobrevivir a modas y al paso de casi medio siglo.. No necesita internet para arrancar ni una aplicación para abrir las puertas, solo necesita energía y alguien que lo quiera conducir.
Un clásico VS un Tesla o un BYD
No vamos a negar que un Tesla puede ir rapidísimo y acelerar en segundos, pero Declan Cavun joven que lo usa como su coche de diario para ir a todos lados está convencido de que su viejo coche tiene algo que el dinero no puede comprar: mucha personalidad. Sentarse al volante de este modelo es vivir una experiencia mecánica de verdad, de esas que ya no existen, donde escuchas el motor «gritar» mientras vas ganando velocidad.
Lo más curioso es cómo está construido, porque es una mezcla de piezas de otras marcas. Es algo tan extraño y curioso como el secreto de los taxis de Waymo. Tiene el volante de un Volkswagen, luces de un Chevrolet y hasta un cambio manual.algo casi imposible de ver en un eléctrico hoy en día. Pero el detalle que deja a todos con la boca abierta está debajo del tablero. Como en aquella época no existían los sistemas de calefacción modernos, Los ingenieros instalaron un secador de pelo marca Gillette para desempañar el parabrisas.
Lo más increíble de toda esta historia es que el coche, después de haber vivido tanto, sigue funcionando. Es cierto que no es el transporte más silencioso del mundo pero, dejando de lado esos detalles, su eficiencia es impresionante. Su dueño le puso baterías nuevas y ahora puede recorrer 209 kilómetros con una sola carga, algo que muchos eléctricos sencillos de hoy en día envidiarían.
Un auto a prueba de todo
Se trata del Unique Mobility Electrek, un modelo de 1979 del cual solo se hicieron unas 50 unidades. Su dueño se enorgullece al hablar de su antiguo y asegura que llega a los 120 km/h. El joven le actualizó el paquete de baterías original agregando 20 módulos con lo que ahora cuenta con una capacidad de 32 kWh. Además, el original que venía con radio ahora cuenta con Bluetooth. Toda una aventura subirse a este coche, como una máquina del tiempo que aún funciona.
Estamos presenciando el momento en que la nostalgia se encuentra con la eficiencia. Todo indica que cuando dejamos de obsesionarnos con el lujo innecesario y miramos hacia los clásicos, encontramos lecciones valiosas sobre cómo debería ser el transporte. El Electrek no solo es una pieza de museo que se niega a morir, sino la prueba de que el futuro eléctrico no se inventó ayer. Ojalá esta maravilla del pasado, inspire a las marcas a crear diseños realmente resistentes, que puedan acompañarnos durante toda la vida, sobre todo ahora que Tesla está metido en controversia.
