Madrid, 31 dic (EFE).- Todas las corrientes tecnológicas para 2025 se orientan hacia un mismo objetivo: el avance de la inteligencia artificial (IA). Empresas, entidades internacionales y gobiernos se están preparando para explotar al máximo sus capacidades, mientras buscan también reducir los peligros asociados.

Entre estas corrientes, los especialistas coinciden en identificar a los “agentes” (“IA agentic” en inglés) como la transformación más impactante que se producirá; un desarrollo que hará que la IA tal como la conocemos hoy en día, incluyendo la IA “generativa” que ha ganado popularidad en los últimos tiempos, parezca un simple juego de niños.

Los “agentes” de IA, en los que ya están trabajando varias destacadas empresas tecnológicas, poseen la capacidad de operar de manera completamente autónoma y fuera del control humano. Estos agentes pueden ampliar las oportunidades de colaboración con personas y otras máquinas, aprender de manera continua, optimizar los procesos productivos y resolver desafíos empresariales complejos.

De acuerdo con la multinacional Gartner, los beneficios fundamentales incluirán la formación de un equipo virtual de “agentes” que facilite, alivie y complemente el trabajo humano o el de aplicaciones convencionales.

Sin embargo, surge el reto de implementar medidas de protección efectivas para asegurar que las acciones de estos agentes se alineen con las intenciones de tanto los proveedores como los usuarios.

Los especialistas de Gartner destacan en su análisis sobre las tendencias para 2025 la importancia de las plataformas de gobernanza de la IA y las soluciones tecnológicas necesarias para que las organizaciones gestionen correctamente el desempeño legal, ético y operativo de los sistemas de IA, garantizando un empleo responsable y confiable.

Asimismo, Plain Concepts enfatiza la relevancia de los “agentes” de IA y de los programas con capacidad para tomar decisiones y ejecutar acciones autónomas con el propósito de lograr objetivos específicos; subrayando, además, la necesidad de plataformas de gobernanza para asegurar un uso ético y responsable, disminuyendo riesgos como sesgos o problemas de privacidad, y alineando esta tecnología con los valores humanos.

El año 2025 también se designa como el “Año Internacional de la Ciencia y las Tecnologías Cuánticas”, proclamado por la Unesco para incrementar la conciencia social sobre su importancia y aplicaciones. Muchas corrientes tecnológicas pasan por la computación cuántica y la implementación de “qubits”, que permitirán a los ordenadores llevar a cabo cálculos que antes eran inviables.

Las tecnologías cuánticas, en las que grandes empresas y administraciones públicas están invirtiendo sumas significativas, podrían volver obsoletos muchos métodos criptográficos convencionales, según los expertos de Plain Concepts.

Del mismo modo, señalan la necesidad de garantizar la seguridad ante las amenazas potenciales que representan los ordenadores cuánticos, evitando que adversarios con esa misma “capacidad cuántica” puedan descifrar mensajes cifrados, contratos o datos operativos.

Los expertos de Ynvolve, también dentro del sector de tecnologías de la información, identifican la IA como una de las tendencias principales para el nuevo año, apreciando su impacto en la transformación de las operaciones empresariales y la aceleración de la automatización en numerosos servicios.

Además de la inteligencia artificial, mencionan entre las innovaciones de 2025 soluciones para mejorar la sostenibilidad ambiental y la eficiencia de costos “en la nube”, así como avances en el procesamiento de datos en tiempo real, fundamentales para aplicaciones como el “internet de las cosas” o el big data, y el despliegue de redes privadas 5G.

Estas redes están transformando los entornos industriales al proporcionar a sectores como la fabricación, logística y energía su propia

red inalámbrica, lo que, de acuerdo con los especialistas de esta compañía, incrementará la eficacia y la protección en múltiples sectores y acelerará la digitalización industrial a nivel global.

En relación con la protección, todos los expertos destacan su relevancia. Desde la firma NordVPN, enfocada en la seguridad cibernética, advierten sobre los servicios sofisticados empleados para generar desinformación, la sustracción de identidades digitales, las debilidades de los dispositivos inteligentes en casa y la creciente complejidad de ataques de ingeniería social impulsados por inteligencia artificial.

De manera similar, la empresa internacional de ciberseguridad ESET indica los principales obstáculos que marcarán el año 2025: la progresión del “ransomware” (secuestro de datos), el incremento de las estafas propiciadas por IA, la apropiación de información y las amenazas que ponen en riesgo dispositivos móviles.

Asimismo, enfatizan la relevancia de las normativas gubernamentales, así como de las leyes y estrategias que están desarrollando diversos países y organismos internacionales para fortalecer la “ciberresiliencia” y enfrentar los retos derivados de la IA, que constantemente se menciona entre las tendencias tecnológicas. EFE