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Barranquilla despertó el viernes con una noticia que sacudió a la ciudad: tres asesinatos en diferentes localidades durante el mismo jueves 13 de noviembre. Cuatro vidas se extinguieron en asaltos armados que, aunque sucedieron en lugares distintos, presentan un patrón alarmante: verdugos en motocicleta, disparos certeros y la sombra de bandas criminales que luchan por el dominio territorial.
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Siete de Abril: la fatalidad tocó a un taller de motocicletas
La tarde transitaba con normalidad en el taller “Moto Guerra”, situado en la carrera 10 Sur con calle 51B del barrio Siete de Abril. Evelio Ovallos Martínez, de 39 años, apodado Piolín, examinaba una motocicleta cuando dos hombres irrumpieron en el establecimiento. Llegaron en moto, se acercaron y, sin decir palabra, uno de ellos sacó un arma contra la integridad de Ovallos. Tres disparos bastaron para concluir con su existencia: dos en la cabeza y uno en el tórax.
Evelio Ovallos Martínez perdió la vida a pesar de los intentos de socorrerlo. Foto:redes sociales
Los vecinos intentaron ayudarlo y lo llevaron al PASO Santa María pero los médicos confirmaron su deceso minutos después. Ovallos, según informes preliminares, pudo haber tenido conexiones con la agrupación delictiva organizada ‘Los Costeños’. La Policía investiga si el asesinato se debe a ajustes de cuentas en el contexto de la disputa por el control de extorsiones y microtráfico en esta área.
Me Quejo: dos jóvenes ultimados en un crimen rodeado de enigmas
La noche avanzaba apacible en el barrio Yo Quejo hasta que la violencia irrumpió inesperadamente. Kelvis Enrique Hernández Chica, de 21 años, y Kenet Alexander Celin Benítez, de 20, se encontraban en la casa del segundo, platicando y escuchando música, cuando dos hombres armados atravesaron la puerta y dispararon sin decir palabra. El ataque fue devastador.
Ambos jóvenes yacieron inmóviles en el suelo. No hubo tiempo para solicitar ayuda. Cuando la Policía llegó, solo halló las vainillas: dos de pistola 9 mm y un proyectil calibre 38, evidencia que sugiere diferentes, lo que refuerza la impresión de que los agresores actuaron con Precisión y planificación.
La SIJÍN trabaja en reconstruir las últimas horas de los jóvenes. Foto:Archivo El Tiempo
Si ninguno
De los dos, contaban con antecedentes judiciales, ¿por qué fueron objeto de un ataque tan feroz? Las autoridades están considerando diversas hipótesis: una posible conexión indirecta con la organización ‘los 2011’ que opera bajo el control de ‘los Costeños’, o un ajuste de cuentas por motivos aún desconocidos. ‘Los 2011’ han sido acusados de involucrarse en extorsiones y asesinatos selectivos, y su líder, conocido como el abuelo, fue detenido en 2024 por homicidio, pero fue liberado por vencimiento de términos. En la actualidad tiene una orden de captura por extorsión.
¿Fueron víctimas inocentes de un conflicto ajeno? ¿O había algo más detrás de esa reunión aparentemente casual? La SIJÍN se dedica a reconstruir las últimas horas de los jóvenes y busca testimonios que faciliten entender por qué la muerte los encontró en su propia vecindad. Hasta ahora, el caso transita entre la incertidumbre y el temor de una comunidad que siente la violencia cada vez más próxima.
Villas del Carmen: bajo amenaza, lo asesinan en casa de su abuela
La noche culminó con otro crimen en Villas del Carmen. Isaac David Orozco Barrera, de 21 años, se encontraba en la residencia de su abuela cuando cuatro individuos en dos motocicletas irrumpieron y le dispararon reiteradamente. El joven había sido alertado semanas atrás a través de un panfleto firmado por alias Hippy; su padre, Milton Orozco, conocido como el Piña, fue ultimado en marzo.
El joven había sido alertado semanas antes en un panfleto como este. Foto:Tomada de redes sociales
Orozco fue llevado a la Clínica La Victoria, donde falleció debido a la gravedad de las lesiones. Según la Policía, el homicidio estaría relacionado con disputas por microtráfico en la zona. En una rápida reacción, los agentes. Detuvieron a Carlos David Oyola Martínez, de 21 años.quien tiene antecedentes por robo y porte ilegal de armas. Se busca a los otros involucrados.
Una ciudad bajo presión
Los tres asesinatos ocurridos en menos de 24 horas reflejan un problema que se intensifica: la violencia urbana alimentada por el narcotráfico y las extorsiones. Barranquilla y su área metropolitana han sido escenario de ataques selectivos que son respuestas a la lucha por el control territorial entre bandas y grupos delincuenciales.
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La Policía Metropolitana ha anunciado operativos para contener la escalada criminal, mientras la SIJÍN avanza en las indagaciones. Sin embargo, la sensación de inseguridad aumenta entre los ciudadanos. que observan cómo la guerra entre estructuras delictivas se libra en plena vía pública, dejando a su paso muerte y miedo.
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Ecuador en dilema. Foto:
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