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El Pizza Máster 2024, que se está llevando a cabo desde el 22 hasta el domingo 28 de septiembre, con más de 30 participantes, solo en Bogotá, es la receta de años de fracasos y deliciosas cenas, desde que tiene memoria para Tulio Zuloaga todo gira en torno a la comida.
El lema de la edición del Pizza Máster 2025 es ‘La resistencia’ con tamaños entre 25 a 30 centímetros, el precio fijo es de $21.000 pesos colombianos, con opciones para acompañar con bebidas como agua, gaseosas, cervezas nacionales, importadas y artesanales con precios entre $5.000 y $8.000 pesos.
En diálogo con EL TIEMPO, Zuloaga habló sobre su recorrido y también confirmó que Sushi Máster 2025 se realizará en noviembre, después del día 15. Aunque aún no tiene fecha exacta, las postulaciones ya están abiertas.
Todo lo que tiene que ver con mi vida… si me hablas de recuerdos, siempre voy a hablar de comida.
El soñador detrás de la pizza
“Siempre, toda la vida, lo mío fue la gastronomía, aunque nunca la vi como profesión” confesó, el ahora empresario, conocido como Tulio Recomienda en una entrevista con EL TIEMPO. Frente a la edición 2025 del festival de pizzas más grande del país menciona que espera sacarla del estadio no en cifras o cantidades vendidas, si no en el éxito para los restaurantes.
El año pasado se contabilizaron 68.610 votos válidos en todo el país; sin embargo, él se considera solamente una máquina de mercadeo para que los empresarios logren alcanzar nuevos públicos.
Ese mismo espíritu es el que lo ha llevado a convertir su vida en una vitrina de historias. Para este hombre que se gana la vida recorriendo restaurantes en Colombia ya es imposible dividir las redes sociales de su vida, como él lo explica “es un soñador con muchas ganas de aportar, de servirle a las demás personas, de romper esquemas para llevar las cosas más lejos y de estar muy cercano, no solamente a las redes sociales, sino a la familia”.
Un gordito que “no va a servir sino para tragar”
Las travesuras para otros niños tal vez eran jugar en la cuadra o molestar a un compañero de colegio, pero para el pequeño tragón fue reemplazar unos chocolates que se comió por canicas para que sus papás no lo notaran o aquella vez que le lanzó a su hermana un patacón en la cabeza. Recuerda “que una amiga de mi mamá me decía cuando me veía gordito y con hambre: Ay, Diana, qué pesar contigo. Ese peladito no va a servir sino para tragar”. Y tenía toda la razón.
La infancia de Tulio fue muy diferente a la de sus amigos, mientras otros desayunaban huevos con arepa, sus abuelos españoles se encargaban de que los mejillones, pulpos, alioli con paellas llenas de productos importados fueran, literalmente, el pan de cada día. Solo que como en toda familia barranquillera si no había baguette, lo acompañaban de boyo de yuca con suero costeño: “Era un desayuno fusión entre el Caribe y el viejo mundo. Es uno de mis recuerdos más importante”.
Tulio estuvo en todo. Inició como actor de reparto en Pequeños Gigantes y a los 16 años ya era locutor en la emisora 88.9 FM de Bogotá, mientras participaba en producciones como Semilla de mostaza, Pasiones secretas y Sangre de lobos. En 1994 grabó su primer álbum de pop, Sudores, pero fue el boom del vallenato en los noventa —con Carlos Vives y La Tierra del Olvido— lo que lo inspiró a cambiar de rumbo y grabar clásicos del folclor. Logró vender más de un millón de copias en Colombia y el extranjero.
Tras dejar la música, pasó diez años en el sector automotriz, como mecánico y vendedor de autos en Medellín. “Durante mi vida cociné mucho, incluso mientras era cantante o actor. Muchos compañeros recuerdan que siempre los invitaba a comer lo que preparaba”, dice con una sonrisa.
“Fracasar es sabrosísimo”, dice, convencido de que cada error lo ha llevado a reinventarse. Foto:Cortesía Tulio Zuloaga
Un maestro en fracasología
Tras intentarlo todo y una quiebra que lo llevó de vuelta a los medios. “Dije: voy a volver a la televisión. No había espacio para mí, hasta que en Medellín apareció un pequeño magazine”. Inspirado en Anthony Bourdain y Andrew Zimmern, llegó a Gastrosophia hace 18 años en reemplazo del presentador, el DEMO aún lo puede encontrar en el canal de YouTube de Tulio Recomienda.
DEMO TULIO GASTROSOPHIA Foto:
“Ese programa no definió mi amor por la gastronomía, que siempre estuvo ahí, pero sí definió mi camino profesional”. Para 2009 empezó su camino en redes sociales, después de estudiar en la Mariano Moreno y hacer una especialización en gastronomía colombiana en el SENA.
Con tres o cuatro publicaciones diarias Tulio comenzó a documentar su vida: “si iba a un restaurante y me gustaba, lo comentaba; si tenía un pensamiento para algún emprendedor, lo comentaba; si aprendía alguna cosa, la comunicaba”.
Se convirtió en papá… del Burger Máster
Después de viajar por el mundo, el ya no tan pequeño tragon escogió 30 hamburgueseros en Medellín para organizar un festival de hamburguesas en 2017, y después de haberlo cancelado por presión del gremio gastronómico, nació la primera versión del Burger Máster “Yo siempre decía: Quiero poner la hamburguesa en lo más importante para los colombianos, al nivel del pollo asado, el arroz chino o la pizza, que eran los más pedidos los fines de semana”.
La misión apuntaba alto, vender 11.000 hamburguesas en 11 días, solo en Medellín. “Yo prendía velitas, rezaba, pensaba: Dios mío, que le vaya bien”. Sin embargo, no salió como lo había pensado, esas 11.000 hamburguesas se vendieron el lunes antes de las 5 de la tarde. Y lo que antes era impensable, se convirtió en un fenómeno nacional.
¿Cómo probar 365 hamburguesas en 5 días?
El Burger Máster en siete ediciones ha logrado vender más de 14 millones de hamburguesas que generan una ganancia equivalente a $230.123.439.000 COP (más de 230 mil millones de pesos). Y fuera de las cifras, son miles los colombianos que salen a las calles sin importar las horas de fila con tal de participar en la votación de este evento.
Pero ¿cómo participar? “Lo que sostiene fuerte a los máster es la curaduría. Esa es la base”. Fuera de lo que se creería, Zuloaga es completamente ajeno al proceso. “La gente cree que yo escojo a los participantes, pero yo me entero de los seleccionados el mismo día que todo el mundo, cuando aparecen en la aplicación”, explica.
El proceso incluye:
- Inscripción con tarifa congelada desde 2017.
- Revisión de redes sociales, calificaciones y servicio.
- Curaduría en cada ciudad con periodistas, críticos y cocineros encubiertos, que visitan durante tres o cuatro meses los restaurantes para asignar puntajes.
Una vez definidos los participantes, el pequeño tragón empaca sus maletas junto a cuatro personas y emprende su viaje en una avioneta con la que visita tres ciudades por día para probar todas las hamburguesas. Sí, todas. “La más larga que he contado fueron 365 hamburguesas probadas en 5 días. Claro, son probadas: un solo mordisco. Si muerdes dos veces, ya no alcanzas con las otras”.
Yo me entero de los participantes el mismo día que todo el mundo, cuando aparecen en la aplicación.
“Mi menú de vida está siempre ligado a familia, mesa y recuerdos”, afirma. Foto:Cortesía Tulio Zuloaga
Un ‘máster’ en asados argentinos
Tulio Zoloaga no solo es la mente, o el mordisco, en cada restaurante que visita. Cuando no está viajando, a las afueras de Medellín, específicamente en Envigado, cada domingo hace un asado junto a su familia. “Este Tulio Recomienda aventurero que viaja por todas partes, en el fondo, solamente es un papá. Esa es la realidad. Vine a esta vida para ser papá con mis hijos”.
Con un título de parrillero profesional de la Escuela Argentina de Parrilleros, a las cuatro de la tarde experimenta con cortes, técnicas incluso mariscos en la parrilla, “toda la familia es feliz, y para mí eso es lo más importante: que alrededor de la parrilla tengamos un espacio sagrado de unión”.
En la edición 2025, más de 30 pizzerías en Bogotá buscan convertirse en las favoritas del público. Foto:Cortesía Tulio Zuloaga
El plato fuerte: ¿hamburguesa o sancocho?
Para el comensal más buscado por los emprendedores, si Colombia fuera una hamburguesa tendría: pan de papa criolla, carnes de la sabana (Bolívar, Sucre, Montería), quesos colombianos y una salsa barbecue de tamarindo.
En cuanto al plato que recomendaría a un extranjero como representación de su país, sin dudar, dice que es el sancocho: “es un sancochado con lo que hay a disposición en cada región. Esa técnica une al país entero”.
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