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Los diez episodios más polémicos de Verónica Alcocer como primera dama del gobierno Petro

El Colombiano compiló los diez episodios más polémicos de Verónica Alcocer durante el gobierno de Gustavo Petro: desde los chats filtrados y el entramado de Los Verónicos hasta los lujos en Estocolmo y los contratos para amigos. Alcocer ha dicho que los señalamientos no corresponden a la realidad.

La filtración de unos chats entre el expresidente Gustavo Petro y la asesora española Eva Ferrer volvió a poner en el centro del debate público a Verónica Alcocer, exprimera dama de Colombia. EL COLOMBIANO compiló los diez episodios que marcaron su paso por la Casa de Nariño, entre señalamientos de tráfico de influencias, nepotismo y gastos millonarios sin explicación cerrada. Alcocer ha sostenido que las acusaciones “no corresponden a la realidad”.

1. Los chats con Eva Ferrer y el reclamo de $640 millones

“Yo a Vero la quiero, pero ya no me gusta. Se ha vuelto una tirana; nadie puede hablar con ella, solo grita y nadie la contradice”, escribió Petro a Ferrer, la española que fue amiga cercana de Alcocer. “Ajá. El poder envenena”, respondió entonces el mandatario.

Ferrer llegó a ser una de las personas de mayor confianza del círculo presidencial y terminó vinculada a contratos con el Estado. Un desacuerdo con Alcocer rompió la relación. Hoy reclama más de $640 millones que, según su defensa, corresponden a asesorías impagadas durante la campaña y los primeros meses del gobierno.

2. La acusación de testaferrato

En audios divulgados, Ferrer afirmó que Alcocer ponía propiedades a nombre de familiares: “Verónica tiene de testaferros a varios primos. (…) Una mafia. Son criminales. Una banda de criminales”. En una entrevista con la periodista María Jimena Duzán mencionó al empresario catalán Manel Grau, cercano a la exprimera dama, como intermediario obligado: “Manel iba colocándose todo el rato en mi vida. Nunca entendí que tenía que despachar con él”.

3. El entramado de “Los Verónicos”

Según reveló El Tiempo, Alcocer formó un círculo de hombres de confianza conocido como “Los Verónicos”: los catalanes Manel Grau y Xavier Vendrell, el constructor y gestor de negocios Víctor Sierra, y Yeirson Gamero Martínez. Sus nombres aparecen en las investigaciones por la financiación de la campaña presidencial de 2022, en el episodio de los dineros del señalado contrabandista “Papá Pitufo” y en movimientos dentro de Ecopetrol.

En julio surgió una denuncia contra Grau por una presunta estafa a un grupo de empresarios a los que habría prometido negocios y contratos con el Grupo Ecopetrol. Los denunciantes afirman haberle entregado $4.900 millones; según ellos, parte del dinero se la quedó Sierra.

4. La influencia señalada sobre Ecopetrol, la Dian y el Banco Agrario

“¿La señora cuántos puestos tiene en Ecopetrol?”, se pregunta Ferrer en las grabaciones, donde sostiene que Alcocer tenía poder de decisión sobre esas entidades. Sobre Ricardo Roa, entonces presidente de la petrolera y gerente de la campaña de 2022 —hoy responde por la violación de los topes—, afirmó que “el primer puesto de gerente se lo ganó dándole una tarjeta a Verónica”.

En 2024, una investigación de La Silla Vacía reveló un presunto intento de direccionar contratos y nombramientos en Cenit, la filial de transporte de hidrocarburos de Ecopetrol. Allí aparece el empresario Danilo Romero, excontratista de la venezolana PDVSA y compadre de Petro, que pagó el viaje familiar del expresidente a Florencia tras ganar las elecciones. Su esposa, Carolina Plata, ha tenido un vínculo estrecho con Alcocer.

5. “El primo, el senador, el catalán”

Al ser preguntada por las presiones que dice haber recibido, Ferrer señaló a tres personas: “El primo, el senador, el catalán”. Se refería a Mario Fernández Alcocer, primo de Verónica; a Agmeth Escaf, senador del Pacto Histórico, y a Grau. “No sé de corrupción en casos concretos”, aclaró, aunque sostuvo que le pedían “recibir personas y hacer alguna gestión”. “Con esos temas nunca me metí (…) Yo soy asesora política”, dijo.

6. La guerra interna en la Casa de Nariño

A mediados de 2024 quedó al descubierto un pulso entre el círculo más cercano a Petro: de un lado Alcocer y Laura Sarabia —imputada por el escándalo del polígrafo a la niñera Marelbys Meza—; del otro, Augusto Rodríguez, entonces director de la Unidad Nacional de Protección.

El episodio estalló cuando Alcocer envió una carta a la fiscal Luz Adriana Camargo denunciando un “complot” para involucrarla en el escándalo de corrupción de la Ungrd. Se supo que tanto ella como Sarabia pidieron salir del esquema de la UNP y ser protegidas por la Policía, al considerar que por esa vía podían ser espiadas. Alcocer habló de “fuego amigo” y de “una estrategia utilizada para desviar la atención de temas de corrupción”. Ninguno de los dos bandos probó sus denuncias.

7. Las funciones diplomáticas y los $63,7 millones

Alcocer asumió representaciones del Estado en el funeral de la reina Isabel II en el Reino Unido, el sepelio del exprimer ministro japonés Shinzo Abe y la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York. El decreto que la nombró “embajadora de misión especial” se hizo público, junto con el costo para el Estado: $63.748.000 reconocidos por esas diligencias.

La polémica fue doble. Esas funciones podían ser asumidas por otras figuras del Gobierno —que de hecho también asistieron— y se cuestionó la legitimidad de una representación a cargo de alguien que en la práctica ya se había separado de Petro. También viajó a Egipto, París, la Ciudad del Vaticano y Shanghái.

8. El séquito de más de $1.000 millones

Sin ocupar un cargo formal ni contar con presupuesto propio, Alcocer fue señalada de sostener un grupo de asesores personales que costó más de $1.000 millones. Según la denuncia de La Silla Vacía a comienzos de 2024, lo integraban el estilista Fady Flórez; el fotógrafo Mauricio Vélez, acompañante asiduo de sus viajes; Ingrid Carolina Plata, responsable del protocolo de Presidencia, y María Antonia Pardo, quien desde un cargo en Procolombia coordinaba su agenda.

Varios de esos servicios fueron tercerizados y pagados por tres entidades públicas distintas. Los documentos establecen pagos de entre $10 y $30 millones mensuales, con funciones contractuales en su mayoría ambiguas.

9. El coreógrafo contratado por Presidencia

El coreógrafo Nerú Martínez firmó contratos con Presidencia para el “mejoramiento del clima laboral”: pausas activas y contenidos sobre acondicionamiento físico y salud mental, entre otras actividades. En total sumaron más de $240 millones. Martínez se convirtió además en uno de los acompañantes cercanos de la exprimera dama.

10. Estocolmo, la Lista Clinton y el quiebre familiar

Tras ser incluida junto a Petro en la Lista Clinton, Alcocer se instaló en uno de los sectores más exclusivos de Estocolmo. El diario sueco Expressen destapó sus fiestas y su vida de lujos, y reportó que su entrada a ese círculo se facilitó por la DJ Gunn Lundemo. Petro le reclamó al entonces embajador Guillermo Reyes no haber frenado la publicación. “Aquí no es como en Colombia”, respondió Reyes, que ya había enviado alertas sobre el comportamiento de Alcocer.

La pregunta de fondo quedó abierta: Alcocer no recibía sueldo del Estado y fuentes de Palacio aseguraron a EL COLOMBIANO que ella pagaba sus propios gastos. Cómo los financiaba sigue sin respuesta.

En el plano familiar, Andrea Petro, hija del primer matrimonio del expresidente, dijo que Alcocer “fue bastante injusta conmigo durante cuatro años. Muchas veces fue muy cruel conmigo y con mis hijas”. Su madre, Mary Luz Herrán, afirmó que la exprimera dama le “hizo mucho daño” a la familia y que bloqueó su aspiración en la lista del Pacto Histórico.

Fuente: EL COLOMBIANO, “Estos son 10 escándalos que dejó Verónica Alcocer durante el gobierno Petro”.