En menos de un mes de haber asumido el poder, el presidente Abelardo de la Espriella debió reemplazar a una de las piezas de su gabinete. Viviane Morales dejó el Ministerio de Educación Nacional tras una emergencia médica familiar que, según ella misma, la obligó a actuar “con el dolor en el alma”. En su lugar entró la abogada Ilva Myriam Hoyos, cuya trayectoria ya genera preguntas sobre el rumbo del ministerio.
La renuncia: una hija enferma y una decisión que no esperaba
Todo empezó mientras Morales atendía las labores institucionales derivadas del terremoto del 10 de agosto. Un mensaje de su hija Sara, de 30 años, la alertó: estaba en urgencias por ver doble. El diagnóstico inicial fue parálisis del sexto par craneal, pero tras seis días de hospitalización y una batería de exámenes, los médicos encontraron algo más grave: un meningioma en el espacio cavernoso derecho del cerebro, considerado inoperable por su ubicación.
La entonces ministra llamó al presidente por teléfono luego de un Consejo de Ministros en Barranquilla. “El domingo, con el dolor en el alma, hablé con el presidente. Le expliqué la situación. Hablamos por teléfono y me quebré”, relató después a la revista Semana. El cargo exigía entre 14 y 16 horas diarias de trabajo; la prioridad debía ser otra.
De la Espriella respondió con una carta personal: “En estas tres semanas de gobierno entregaste toda tu energía, tu experiencia y tus convicciones al servicio de la educación, de los colombianos y de la construcción de la Patria Milagro.”
El tumor que desapareció: siete días de espera y una nueva resonancia
Antes de formalizar la renuncia, la familia de Morales organizó cadenas de oración. Una junta médica tardó siete días en estudiar una nueva resonancia magnética. El resultado fue inesperado: la lesión había desaparecido por completo.
“Allá, en la cabeza, donde decían que no se podía tocar y operar, solo entró la mano de Dios y el reporte es la desaparición de la lesión”, expresó Morales, calificando lo ocurrido como un milagro. Sara conserva alrededor de un 30% de déficit en la movilidad ocular y sigue en recuperación gradual.
Aunque la salud de su hija mejoró, Morales mantuvo la renuncia: la sucesora ya había sido designada. Morales contó que Sara es la consentida de la casa y que, a sus 30 años, ha vivido con ella la mayor parte del tiempo.
Quién es Ilva Myriam Hoyos y qué posiciones ha defendido
La nueva ministra de Educación es abogada con doctorado en Derecho de la Universidad de Navarra y estudios en derechos humanos en la Universidad Complutense de Madrid y el Instituto Interamericano de Derechos Humanos. En lo académico fue directora del Instituto de Humanidades y decana de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Sabana.
Su cargo institucional más conocido es el de procuradora delegada para la Defensa de los Derechos de la Infancia, la Adolescencia y la Familia durante la gestión de Alejandro Ordóñez en la Procuraduría —quien fue nombrado recientemente embajador de Colombia ante la OEA—. Hoyos también formó parte del Consejo de Protección de Niños y Personas Vulnerables de la Conferencia Episcopal de Colombia.
Su historial en temas de género es la fuente del debate. En la era Ordóñez, cuestionó el funcionamiento de la Clínica de la Mujer de Medellín argumentando que podía incentivar el aborto, aun cuando la Corte Constitucional ya había despenalizado la práctica en tres causales. Denunció penalmente a la activista Mónica Roa, quien lideró el proceso judicial que llevó a la Corte a ampliar el reconocimiento del derecho al aborto, e impugnó la sentencia que reconoció el matrimonio entre parejas del mismo sexo. La periodista María Jimena Duzán describió su gestión en Semana en 2012 como la de alguien que “imponía su credo religioso por encima de las sentencias de la Corte Constitucional”. Su llegada al ministerio abre interrogantes sobre la orientación de la política educativa en salud sexual y laicidad escolar.