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las petroleras recomiendan bajar impuestos

Es un hecho: el precio de la gasolina y el diésel se ha disparado en España en menos de una semana desde el inicio de la guerra en Irán, con subidas que ya superan, de largo, los 20 céntimos por litro en muchas gasolineras españolas.
Lo peor es que no se sabe dónde puede estar el techo de esta escalada de precios, que ha llegado mucho antes de lo esperado (sobre todo porque en estos primeros instantes del conflicto, donde aún no se sabe cuánto puede alargarse), deberían haber estado amortiguadas por las reservas de petróelo del país, que están fijadas por Ley (y que deberían ser equivalntes a 90 días de consumo -30 garantizados por el Gobierno y otros 60 por los diferentes operadores).
Subida de precios imparable desde el fin de semana
El impacto de esta subida de combustibles en el resto de productos tampoco va a tardar en llegar y eso va a repercutir en el IPC y en el Euribor. Pero, desde ya, el bolsillo de los conductores va a sufrir un importante varapalo.
La gasolina sigue subiendo desde el sábado
En una situación similar (cuando arrancó la Guerra de Ucrania) el Gobierno de Pedro Sánchez activó una medida : el descuento de 20 céntimos por cada lito de carburante, del que el Estado sufragaba 15 céntimos y otros cinco recaían en las petroleras. ¿Podría ser necesario volver a aplicar esta medda? De momento, lo único seguro es que el impacto de la Guerra de Irán en los precios ha sido mucho más automático que lo que sucedió en 2022.
Las petroleras prefieren bajadas de impuestos
El diario El Mundo revela hoy que ya ha habido contactos entre los miembros de la Asociación de la Industria del Combustible de España (AICE) y Moncloa, donde se ha analizado la situación de los precios de los combustibles con el fin de dialogar sobre posibles medidas paliativas para los ciudadanos.
El Mundo cita fuentes empresariales de las petroleras, que afirman que no estarían de acuerdo con retomar el descuento de 20 céntimos por litro, sino que apostarían por bajar el precio a través de una reducción directa de los impuestos sobre el combustible, como se hizo en Portugal.







