La historia reciente de Mariano es una cuesta abajo sin descanso. Cinco temporadas en el Real Madrid, cada curso con menos foco y menos minutos. Después, un intento de resurrección en el Sevilla FC que no prendió. Y ahora, en el Deportivo Alavés, otra vez al margen.
Este sábado regresa al Sánchez-Pizjuán. Su nombre planea sobre el cruce entre sevillistas y babazorros. Él, sin embargo, no pisará el césped.
Lo de Nervión fue un quiero y no puedo. Víctor Orta lo firmó libre tras su salida del Madrid. Las molestias en la rodilla izquierda —una tendinopatía rotuliana persistente— le persiguieron desde el inicio. Tampoco encontró continuidad. El balance lo dice todo: nueve partidos de Liga, tres de Champions, uno de Copa y ningún gol. Mendilibar, Diego Alonso y Quique Sánchez Flores apenas pudieron darle vuelo. La aventura se cerró por la puerta de atrás.
Las primeras palabras de Mariano como jugador del Alavés
El pasado verano apareció el Alavés. Unos días a prueba y contrato. El club habló de un delantero potente, con disparo y juego aéreo, dispuesto a ponerse al servicio del ‘Chacho’. El arranque no fue malo. Presencia en las siete primeras jornadas y en dos rondas coperas. Tres goles y 414 minutos en total.
Antes de Navidad, el giro. En el entrenamiento previo al duelo copero ante el Sevilla, molesto por su suplencia, abandonó la sesión antes de tiempo. El incidente rompió la convivencia. Desde diciembre no entra en una convocatoria por decisión de Eduardo Coudet. “Creo que es un tema que ya hemos hablado e intenté aclarar desde la A hasta la Z. Habíamos quedado en que no se hablaba más”, ha dicho el míster ahora sobre su nueva no convocatoria.
Una situación complicada
El técnico fue directo semanas atrás: si se rompen las reglas de respeto y trabajo, alguien toma la decisión. Y la tomó él. Esta semana, el director deportivo Sergio Fernández bajó el volumen. Habló de “error subsanable”, admitió que las diferencias “parecen complicadas de resolver” y recordó que quedan cinco meses para intentarlo. “Nunca cuestionaré una decisión del entrenador”, añadió, cerrando filas con Coudet.
Imposible no emocionarse con el gesto de Mariano con este aficionado
El calendario no espera. El mercado de invierno pasó sin salida. Mariano, 32 años, contrato hasta 2027. No se movió en enero y el club deberá convivir con el escenario hasta junio, como mínimo. Mientras Lucas Boyé y Toni Martínez se reparten el protagonismo y el equipo pelea sus objetivos, el ‘9’ babazorro mira desde la barrera.
Entre Nervión y Vitoria, su carrera se ha ido deshilachando. De promesa que el Madrid arrebató al Sevilla tras brillar en Lyon a futbolista apartado por “decisión técnica”. Cinco meses por delante. De momento, la imagen es otra: un delantero sin convocatoria mientras el grupo se ejercita y la ciudad deportiva sigue su rutina.