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Vueltón de Jon Rahm para liderar en Adelaida y ¡albatros de Sergio García y David Puig!
Amainó el viento en Adelaida, se abrió una ventaja para buenos resultados, condiciones ideales, 22 grados y poco más del 30 por ciento de humedad, y Jon Rahm se coló hasta la cocina de la segunda etapa del LIV Golf 2026. El golfista de Barrika tiró 63 golpes, nueve bajo par, y asaltó la primera posición en solitario.
Jon, sin errores, construyó la vuelta con un impulso en el hoyo 7, el primer par 5 de The Grange Golf Club. Había alcanzado el green en dos golpes y tenía un putt largo, de 16 metros, con caída de izquierda a derecha. Con determinación, entró por todo el centro. Eagle. Animado, sacó el birdie a los otros tres tramos largos del recorrido australiano y otros tres más en los últimos cinco hoyos. Cerró con otro certero putt. (Resultados)
Sin victorias desde 2024, al líder de la Legión XIII se le presenta un fin de semana interesante. Ya con puntos de ránking mundial, podría incluso regresar entre los 50 primeros con un triunfo. Rahm firmó la mejor vuelta del día junto a Ben Campbell, al que aventaja en un golpe, y Talor Gooch. Bryson DeChambeau, autor de un 67, se quedó a dos del español.
“Metí muchos putts. No recuerdo la última vez que metí tantos. Pero fueron muchos, y los que no entraron parecían que iban a entrar. Fue un día fantástico en los greens. Así que esa es la lección más importante”, explicó a la conclusión.
Pero, sin duda, los golpe del día corrieron a cargo de los Fireballs. El primero fue obra de David Puig, el golfista que siempre es noticia. El de La Garriga embocó el primer albatros de su carrera al embocar el hoyo 10 (par 5) con el segundo golpe desde 190 metros. Fue el cénit de una vuelta que venía lanzada, pero que se estropeó en los últimos hoyos con dos bogeys, uno de ellos en un par 5. Aún así firmó un 68, que contrarrestó el 75 del primer día. Su albatros era el tercero en la historia de LIV Golf… Pero hubo un cuarto en un día histórico para el golf español.
Minutos más tarde, Sergio García, el capitán de esta selección española, agarró una madera 5 y llevó la bola al agujero del hoyo 7 (par 5), que era el último de su vuelta. Las cámaras no lo recogieron. Era el primero que lograba en torneo el golfista de Borriol, después de veintisiete temporadas como profesional. Había logrado alguno en rondas de prácticas. El golpazo limpió su tarjeta que reflejaba que había sido un día duro, con dos bogeys de salida iniciales y tres en cuatro hoyos.
Entre los otros españoles, Josele Ballester, muy irregular, combinó cinco birdies con otros tantos errores para firmar el par (72) y Luis Masaveu, aunque se trompicó al final con dos bogeys en los tres hoyos finales, tuvo una soberbia actuación. Firmó un 69, pero en el tee de su decimosexto hoyo estaba en -5.
