El auge de las criptomonedas ha abierto nuevas oportunidades de inversión y de inclusión financiera, pero también ha traído consigo una ola de riesgos, especialmente para los adultos mayores.
Así lo advierte Willie Rondon, exdirector de Operaciones Internacionales del Servicio de Impuestos Internos, Investigación Criminal (IRS-CI) de Estados Unidos, y actual gerente de Éxito del Cliente en IVIX, empresa que colabora con las autoridades para detectar delitos financieros mediante inteligencia artificial.
Según Rondon, el Centro de Denuncias de Delitos en Internet del FBI (IC3) recibió en 2023 más de 101.000 quejas de personas mayores de 60 años, con pérdidas totales que superaron los 3,427 millones de dólares: “Detrás de cada cifra hay una historia de confianza rota y de desconocimiento digital aprovechado por los delincuentes”.
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‘Algunos adultos mayores no crecieron con la tecnología, y eso los hace dudar’
El experto, que fue uno de los conferencista internacionales del congreso LAFT América, organizado por Asojuegos hace unas semanas, dijo que los estafadores han aprendido a identificar los puntos débiles de este grupo de la población.
“Muchos adultos mayores no crecieron con la tecnología y sienten inseguridad al enfrentarse a algo tan complejo como las criptomonedas. Esa falta de familiaridad se combina con una tendencia a confiar más en figuras que aparentan autoridad: un ‘asesor financiero’, un ‘funcionario bancario’, o alguien que se presenta como experto”.
A esto se suma, dice, el patrimonio acumulado que poseen las personas mayores —sus ahorros, cesantías o pensiones—, lo que los convierte en un blanco atractivo para los delincuentes.
“Y no hay que subestimar otro factor: la soledad. Hay estafadores que forjan vínculos emocionales con sus víctimas, sobre todo a través de redes sociales o aplicaciones de citas. Les prometen afecto, compañía o incluso amor, y terminan pidiéndoles dinero en criptomonedas”.
Willie Rondon, experto en detención delitos financieros mediante inteligencia artificial Foto: Asojuegos
El experto identifica varios tipos de fraudes que circulan actualmente en Colombia y en la región.
Pirámides o inversiones falsas
Siguen siendo las más comunes. Funcionan con el mismo principio: prometer ganancias garantizadas, exclusivas y casi milagrosas. Usan lenguaje técnico y crean la ilusión de éxito inmediato. Pero si algo suena demasiado bueno para ser verdad, lo más probable es que no lo sea.
‘Phishing’ o suplantación de identidad
Estas estafas llegan por mensajes, llamadas o correos que aparentan ser de bancos o plataformas de intercambio. Alertan a la víctima de un supuesto fraude, piden verificar información personal y, con eso, obtienen las claves de acceso”.
Los estafadores pueden pedirle mediante engaños las claves o usuarios y realizar el daño. Foto:Istock
Soporte técnico falso
Es una modalidad muy peligrosa, porque los delincuentes llaman diciendo que la cuenta fue hackeada y piden instalar un programa para ‘protegerla’. En realidad, buscan tomar el control remoto del dispositivo. Si alguien pide instalar software o compartir contraseñas, hay que colgar de inmediato.
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Estafas románticas
En esta, la manipulación emocional es total. El estafador crea un vínculo sentimental con la víctima y, en cuestión de días, aparecen las solicitudes de ayuda: un familiar enfermo, un tiquete de avión, una inversión conjunta. Todo termina en una transferencia de criptomonedas que nunca se recupera”
Rondon advierte que los estafadores utilizan técnicas psicológicas bien estudiadas para provocar decisiones impulsivas: “O prometen ganancias rápidas o siembran miedo con mensajes como ‘su cuenta fue comprometida’ o ‘su dinero está en riesgo’. Siempre hay urgencia, presión y falta de transparencia. Esa combinación hace que la víctima actúe sin pensar”.
Signos de alerta
Una manera de proteger el dinero está en no ponerlo todo en un solo activo digital. Foto:iStock
– Ofertas con rentabilidades irreales.
– Presión para actuar de inmediato.
– Falta de información verificable sobre la empresa o el proyecto.
– Solicitud de claves privadas o frases semilla.
– Pagos solo en criptomonedas.
– Empresas que no aparecen registradas ante la Superintendencia Financiera de Colombia.
Educación, la mejor defensa
Para Rondon, la prevención comienza con la información: “La tecnología no es el enemigo. El problema es el desconocimiento. Cuando una persona entiende cómo funcionan las criptomonedas, deja de ser víctima y empieza a tomar decisiones informadas”.
Aunque las estafas son reales, el especialista insiste en no satanizar las criptomonedas, sino aprender a usarlas responsablemente, pues estas ofrecen beneficios reales, como permitir transferencias rápidas y baratas a nivel internacional, promover la inclusión financiera y ofrecer transparencia gracias a la tecnología de la cadena de bloques.
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Por otro lado, Rondon subraya como un factor decisivo, el apoyo de familiares porque sabe que muchos adultos mayores no quieren admitir que fueron engañados por miedo o vergüenza: “Hay que hablar del tema en familia, revisar juntos las alertas y normalizar el aprendizaje digital. La prevención también es un acto de cuidado.”
Recomendaciones
Investigue antes de invertir en cualquier plataforma o proyecto.
Desconfíe de ofertas no solicitadas o demasiado amables.
Use plataformas reconocidas y seguras.
Nunca comparta claves privadas ni frases semilla.
Active el doble factor de autenticación (2FA).
No instale software remoto ni entregue el control del dispositivo.
Diversifique sus ahorros y no los ponga todos en un solo activo digital.
Siga las alertas oficiales de la Superintendencia Financiera y de la Procuraduría.

