Colombia
44 años de cárcel a policías por el crimen de un joven futbolista en el barrio San Francisco

la justiciaaunque a veces parece caminar con el paso lento de los años, ha llegado finalmente para cerrar uno de los capítulos más oscuros del abuso policial en el barrio San Francisco de la capital de Bolívar.
Naciones Unidas juez penal del circuito de Cartagena ha sentenciado a tres patrulleros de la Policía Nacional por el asesinato de Haroldo David Morales, un adolescente de 17 años cuyo único ‘pecado’ fue no saber responder a qué hora cerraba un lavadero de autos.
El caso, ocurrido en el llamado cinturón de pobreza histórica de Cartagena, se remonta a la tarde del 24 de agosto de 2020, en plena pandemia.
Una época de violencia policial en los barrios populares que no solo dejó al descubierto la brutalidad de un disparo, sino una elaborada trama de mentiras tejida desde el interior de la Policía Nacional para encubrir un crimen que la Fiscalía calificó como una violación flagrante a los derechos humanos.
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El origen de la tragedia
Montallantas y lavadero de motos en zona popular de Cartagena de Indias Foto:John Montaño/EL TIEMPO
Haroldo David era una promesa del fútbol. Pertenecía a una escuela deportiva en Cali y Había regresado a su natal Cartagena en medio de la incertidumbre por la pandemia de ese 2020.
La pobreza, el hambre y el desempleo. como en millones de hogares colombianos para ese año, también tocó a las puertas del hogar de Haroldo David; por lo que el joven se empleó en un lavadero de motos muy cerca de su casa, para así llevar un pan a su familia. en medio de la más terrible incertidumbre que haya vivido la humanidad en el presente siglo.
Aquel día de agosto, su camino se cruzó con el de los patrulleros Octavio Darío Porras Vides, Iván Darío Olivo de Ávila y Esteban Gómez Ricard en el barrio San Francisco.
Según la investigación, los uniformados llegaron al lavadero de automóviles y se arremetieron contra el joven señalandolo de un delito y porque este no les brindó información exacta sobre los horarios del local.
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Haroldo, asustado por la agresión física inicial, intentó huir. En medio de la persecución, el patrullero Porras Vides desenfundó su arma de dotación y le disparó en el abdomen. El futbolista murió poco después en un centro asistencial.
El montaje del ‘arma hechiza’
Lo que siguió al disparo fue un intento sistemático por manchar la memoria de la víctima para salvar al uniforme. Olivo de Ávila y Gómez Ricard consignaron en los informes oficiales que Haroldo era un pandillero que los había atacado con un arma artesanal. Incluso, llegaron al extremo de conseguir un artefacto hechizo y entregarlo como prueba en cadena de custodia.
Sin embargo, el andamiaje de falsedades se derrumbó bajo el peso de la ciencia forense. Las pruebas de balística y los testimonios de la comunidad fueron contundentes:
Inexistencia de ataque: El joven nunca portó un arma.
Prueba técnica: El artefacto entregado por los policías ni siquiera era apto para realizar disparos.
Falsedad ideológica: Los informes oficiales fueron fabricados para justificar un uso desproporcionado de la fuerza.
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Las condenas: El peso de la ley
Tras un juicio oral donde la Dirección Especializada contra las Violaciones a los Derechos Humanos presentó pruebas irrefutables, el juez dictó las siguientes sentencias:
Octavio Darío Porras Vides: Condenado a 44 años y 2 meses de prisión por el delito de homicidio agravado. Es quien ejecutó el disparo letal.
Esteban Gómez Ricard: Sentenciado a 14 años de prisión por favor agravado y falsedad ideológica en documento público.
Iván Darío Olivo de Ávila: Condenado a 13 años y 6 meses de prisión por favor agravado.
aunque la sentencia es de primera instancia y los acusados podrán apelar, el fallo envía un mensaje contundente sobre la integridad de los informes policiales y la protección de la vida de los civiles. Para la familia de Haroldo David, quien soñaba con las canchas de fútbol profesionalla justicia ha dado el primer paso para limpiar un nombre que la fuerza pública intentó, sin éxito, criminalizar con mentiras. En el barrio San Francisco, epicentro de violencia contra los jóvenes, también celebran la condena.
Además, te invitamos a ver nuestro documental:
Documental de la periodista Jineth Bedoya. Foto:
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