Economia
6 de cada 10 bancarizados ya usan esta tecnología
Colombia se posiciona en el grupo de países con mayor adopción de tecnologías de pago móvil en América Latina. Según el informe de Nuek sobre Tendencias en Medios de Pago, entre el 60% y 70% de la población bancarizada colombiana ya ha tenido contacto con la modalidad de pago conocida como SoftPOS, que permite a los comercios cobrar utilizando un celular o tablet como terminal.
El país se ubica en el primer grupo de adopción en Latinoamérica, al mismo nivel de Perú, Brasil y Argentina, todos con tasas entre 60% y 70% de alcance. Les siguen Chile, Ecuador, Uruguay y México, donde el alcance ronda el 50%.
La tecnología SoftPOS (Software Point of Sale) está transformando la forma en que los pequeños comercios aceptan pagos digitales. Esta solución permite a cualquier establecimiento convertir su smartphone o tablet en un terminal de pago, eliminando la necesidad de adquirir costosos datáfonos tradicionales.
“Durante décadas, la aceptación de pagos digitales estuvo limitada por un modelo físico, rígido y costoso”, explica Javier Rey, director ejecutivo de Nuek. “Lo que ocurre hoy es un cambio de paradigma: la función del terminal se integra en el smartphone, el comercio gana agilidad y los costes se reducen drásticamente. Lo que antes era una limitación tecnológica se convierte en una vía para activar un nuevo modelo operativo para los comercios que habían quedado fuera de la transformación digital”.
En Colombia, esta adopción se impulsa especialmente en tiendas pequeñas y comercios locales, donde la simplicidad de usar un celular como terminal reduce significativamente las barreras de entrada. El estudio muestra que el 72% de la población bancarizada en Latinoamérica ha recibido esta opción de pago en tiendas de proximidad, muy por encima del 46% registrado en Europa.
Según Alberto Mello, CEO de Totalnet (Uruguay), “la tecnología SoftPOS es una herramienta dirigida fundamentalmente a pequeños comercios, emprendedores y profesionales cuyo número de transacciones es reducido, aportando simplicidad y bajos costos”.
La comparación entre regiones es reveladora: mientras que en Latinoamérica el 62% de la población bancarizada ha utilizado SoftPOS alguna vez, en Europa esta cifra apenas alcanza el 41%. Solo Portugal supera el 50%, mientras que España, Italia y Reino Unido registran tasas entre 30% y 40%.
El estudio, elaborado por Nuek junto a Analistas Financieros Internacionales (AFI) con más de 5.200 encuestas en 13 países, identifica dos modalidades principales de SoftPOS: el uso del móvil o tablet del comercio como terminal y el pago mediante códigos QR que el cliente escanea con su propio dispositivo.
Un dato significativo es que el 80% de los expertos de la industria de medios de pago consultados en el Barómetro Minsait Payments consideran que el SoftPOS tendrá un crecimiento significativo en el corto plazo, y casi la mitad opina que ese crecimiento se concentrará en pequeñas y medianas empresas.
El reto generacional: integrar a los mayores de 55 años
El informe evidencia una importante brecha generacional. El alcance de SoftPOS ronda el 50% entre jóvenes de 18 a 34 años, pero cae al 37% entre los mayores de 55 años en Latinoamérica. En Europa, estas cifras son aún más preocupantes: 34% entre jóvenes y apenas 13% entre adultos mayores.
Los motivos de rechazo varían según la edad. Los consumidores más jóvenes que rechazan esta tecnología lo hacen principalmente por problemas técnicos (conexión, incompatibilidad del teléfono) o desconfianza en el establecimiento (cerca del 40% de los rechazos). En cambio, los mayores de 54 años rechazan el SoftPOS con cerca del 80% de los casos, por preferencia por otros medios de pago o por inseguridad relacionada con la tecnología misma.

Un hallazgo importante: entre quienes rechazan el SoftPOS por preferir otros medios, casi el 50% tiene una fuerte preferencia por el efectivo, lo que indica que las reticencias están más asociadas al apego al dinero físico que a un rechazo específico de la tecnología.
Por otro lado, los pagos por suscripción se están consolidando en Colombia en sectores como entretenimiento, educación, gimnasios y servicios de mantenimiento. En el país, la transferencia bancaria se ha convertido en el medio preferido para estos cobros recurrentes, destacándose por su rapidez y control para los usuarios, y por su simplicidad operativa para los comercios.
Esta preferencia contrasta con otros países como Brasil y España donde predominan las tarjetas, o como Reino Unido, Italia, Argentina y Portugal donde son más populares los débitos directos.
Más de un tercio de la población bancarizada colombiana ya realiza pagos por suscripción, con mayor concentración entre los consumidores más jóvenes (más del 40% entre 18-34 años, frente a 38% en mayores de 54 años en Latinoamérica). Los tres motivos principales que los usuarios argumentan para preferir este modelo son: comodidad, rapidez y seguridad.
Además, en los últimos años se ha producido una caída en el uso de transferencias bancarias para suscripciones en Latinoamérica, especialmente marcada entre los mayores de 54 años (caída de 2.8 puntos) versus los jóvenes de 18-34 años (caída de 1.9 puntos). En su lugar, han ganado peso las tarjetas, sobre todo entre la población mayor, con un incremento de cinco puntos.
Sin embargo, el 49% de los representantes de la industria de pagos consultados creen que en los próximos tres años el peso de las transferencias como modalidad de pago en suscripciones crecerá, frente a un 28,5% que opina que permanecerá constante y solo un 22,5% que prevé una caída.
Los obstáculos del comercio transfronterizo
Aunque más de la mitad de la población bancarizada en Colombia ha comprado en comercios internacionales por internet (entre 54% y 59%, en un grupo junto con México, Perú y Ecuador), el canal transfronterizo representa aproximadamente solo el 15% del e-commerce total en el país. Esta cifra contrasta dramáticamente con países como Perú (70%) y Ecuador (50%), donde el comercio electrónico internacional tiene un mayor peso.
Entre el 73% y 80% de los consumidores colombianos que realizan compras internacionales por internet han experimentado al menos un problema durante el proceso, colocando al país entre los de mayor tasa de incidencias junto con Brasil, Argentina y Perú. Las principales preocupaciones identificadas son: seguridad, costes añadidos, falta de transparencia en el tipo de cambio, retrasos en la autorización del pago y falta de opciones de pago adecuadas
Sobre las características preferidas en los medios de pago para e-commerce, la seguridad sigue siendo la más valorada en todos los países, seguida de la rapidez y la facilidad de uso.
“El e-commerce transfronterizo ganará peso, impulsado por la integración de más medios de pago. El principal reto está en la integración, de cara a garantizar la interoperabilidad”, señala Mello.
Ahora bien, el reto para Colombia y la región estará en avanzar hacia una infraestructura más interoperable, inclusiva, confiable y segura. Será fundamental cerrar la brecha generacional y llevar estas soluciones a poblaciones rurales y no bancarizadas, dos segmentos donde la penetración de SoftPOS todavía es limitada.
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