Con la entrada en vigencia del Decreto 1017 de 2025, el Ministerio de Transporte hizo una reforma estructural al transporte de carga en Colombia, pero la Asociación Gremial de Concesionarios de Automotores (Aconauto) considera que es “un cambio al pasado porque fomenta la ineficiencia y no soluciona problemas estructurales”.
Esta nueva regulación establece obligaciones en materia de condiciones laborales y operativas de los transportadores, incluyendo el pago mínimo de salarios y prestaciones, lineamientos sobre tiempos de cargue y descargue, y nuevos requisitos para los contratos de vinculación de flota.
Asimismo, habilita el cambio de servicio de vehículos particulares a públicos y amplía el acceso a los programas de reposición, ahora también aplicables a vehículos livianos y volquetas.
Sin embargo, Aconauto aseguró que, con esta nueva regulación, el sector transporte se verá “expuesto al fomento de los carruseles de corrupción”.
Foto:Ministerio de Transporte
Según comentó, con el esquema de reposición 1 a 1, el registro inicial de los vehículos de servicio público y particular de transporte terrestre automotor de carga dependerá del reemplazo de un vehículo en circulación.
Adicionalmente, el nuevo articulado propone una tabla de equivalencias para la reposición con “una redacción confusa que induce al error o a interpretaciones amañadas que dan pie a manejos de dudoso interés”.
De acuerdo con Aconauto, este esquema de reposición desdibuja “el necesario esquema de desintegración de vehículos comerciales al final de su vida útil, sino que vuelve a valorizar vehículos obsoletos que desde hace muchos años debieron salir de circulación”.
Foto:Ministerio de Transporte
El gremio también cuestiona que ahora se ofrezca como alternativa un aporte del 25 por ciento del valor comercial del vehículo nuevo al Fondo para la Promoción de Ascenso Tecnológico (Fopat), “que promete destinación específica, pero que carga sobre sí el ya conocido manejo que los gobiernos les dan a los recursos reunidos en este tipo de organismos”.
Ante estas inconformidades, Aconauto hace un llamado al Consejo de Estado para que revise “este arbitrario articulado, en especial por el enrarecido espíritu que lo inspiró y por lo nocivo que resulta para la modernización del transporte de carga, para el libre acceso al mercado y para el comercio de este tipo de equipos”.
Además, insiste en que la informalidad y la ausencia de control del Estado para el cumplimiento de una tabla de fletes concertada entre los generadores de carga y los transportadores es el origen de buena parte de los problemas que aquejan al sector que mueve al país.

