Más de 20 productores rurales de Dosquebradas, Risaralda, recibieron una certificación del SENA para impulsar sus productos, fortaleciendo sus capacidades comerciales. Esta capacitación les permitirá acceder a nuevos mercados y mejorar la venta de sus cosechas y bienes. La iniciativa busca potenciar la economía rural de la región.

Los campesinos Dosquebradas mercados de las serranías del Alto del Nudo y La Marcada, en Dosquebradas, Risaralda, fortalecieron sus capacidades comerciales tras obtener una certificación del SENA. Esta capacitación, oficialmente denominada ‘Impulsar productos de acuerdo con el plan promocional y protocolos de campaña – Nivel Avanzado’, es un programa que dota a los productores de herramientas para la promoción y venta efectiva de sus artículos. La iniciativa representa un avance significativo para que más de 20 productores rurales accedan a nuevos canales de distribución.

¿Cómo la certificación del SENA impulsa a los campesinos Dosquebradas mercados?

La certificación del SENA brindó a los participantes conocimientos esenciales para la gestión comercial y la optimización de sus ventas. Específicamente, la formación se centró en estrategias de mercadeo, presentación de productos y cumplimiento de protocolos que exigen los mercados modernos. Este programa tiene como objetivo principal mejorar la competitividad de los pequeños productores.

Entre los beneficios específicos de esta certificación, que duró varias semanas e involucró sesiones prácticas, se incluyen:
Desarrollo de habilidades en promoción, mercadeo y venta directa de productos.
Acceso a nuevos circuitos comerciales, ferias y plataformas de distribución, tanto locales como regionales.
Mejora en la presentación y empacado de productos para cumplir con estándares de mercado.
Conocimiento de protocolos sanitarios y comerciales exigidos por grandes compradores y consumidores.

El impacto en la economía rural de Risaralda

La obtención de esta certificación representa un avance significativo para la integración de estos pequeños productores en cadenas de valor más formales y rentables. La formación no solo les proporciona técnicas de venta, sino que también fomenta la organización y la colaboración entre ellos, aspectos cruciales para fortalecer la economía solidaria en las zonas rurales de Risaralda. Este tipo de programas son esenciales para garantizar que el trabajo del campo sea reconocido y remunerado adecuadamente.

La capacitación de estos productores no solo impacta sus economías individuales, sino que también contribuye al desarrollo económico de la zona rural de Dosquebradas. Este tipo de proyectos es fundamental para dinamizar el sector agropecuario y reducir brechas de acceso a mercados que tradicionalmente han afectado a los pequeños agricultores, según El Tiempo. La inversión en formación técnica y comercial para la población rural es una estrategia clave para asegurar la sostenibilidad de sus proyectos productivos. Para más información sobre iniciativas de desarrollo regional, consulte más noticias de economía.