La Comunidad Andina (CAN) aprobó, este 30 de septiembre, la solicitud presentada por Chile para adherirse al Mercado Andino Eléctrico Regional, lo que abre paso al inicio formal de las negociaciones con el fin de que el país austral se incorpore al marco regulatorio andino en materia de interconexión eléctrica e intercambio intracomunitario de electricidad.
La decisión se tomó durante la LVII Reunión del Consejo Andino de Ministros de Relaciones Exteriores en forma ampliada con los representantes ante la Comisión, en la que participó Colombia, Perú, Ecuador y Bolivia; países miembros del bloque. La resolución permitirá el intercambio de excedentes energéticos con carácter vinculante, aprovechando la complementariedad de los recursos energéticos de las cinco naciones mediante la interconexión de sus redes eléctricas.
Un hito en la integración subregional
El secretario general de la Comunidad Andina, Gonzalo Gutiérrez, destacó la importancia de este paso al señalar que “la aceptación de la solicitud de Chile para adherirse a la normativa de interconexión eléctrica andina constituye un hito en la integración subregional, al sumar a un aliado estratégico de la Comunidad Andina en el fortalecimiento mutuo de la seguridad energética”.
La integración eléctrica con Chile se activó formalmente en mayo de 2024. Foto: Carlos Capella
El funcionario recordó que Chile fue uno de los países firmantes del Acuerdo de Cartagena en 1969 y que, en la actualidad, “tiene la condición de País Asociado de la Comunidad Andina“. Además, sostuvo que “impulsar esta iniciativa conjunta reafirma la voluntad de los países andinos para avanzar en una subregión andina más integrada, con beneficios concretos para los ciudadanos de nuestros países”, indicó.
El marco regulatorio al que Chile busca adherirse tiene como objetivo fundamental promover el uso eficiente de los recursos energéticos, permitiendo no solo el intercambio comercial de electricidad, sino también el fortalecimiento mutuo de la seguridad energética ante eventuales crisis o desabastecimientos.
Proceso diplomático y siguientes pasos
La integración eléctrica con Chile se activó formalmente en mayo de 2024, cuando la Embajada de Chile en Perú presentó la solicitud de adhesión al marco regulatorio para la interconexión subregional de sistemas eléctricos.
En la reunión de aprobación estuvieron presentes las máximas autoridades diplomáticas y comerciales de los cuatro países miembros, contando con la presencia de Celinda Sosa, ministra de Relaciones Exteriores de Bolivia; Rosa Yolanda Villavicencio, ministra de Relaciones Exteriores de Colombia; Gabriela Sommerfeld, ministra de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana de Ecuador; Félix Denegri, viceministro de Relaciones Exteriores del Perú; Huascar Ajata, viceministro de Comercio Exterior e Integración de Bolivia; Mario Alejandro Valencia, viceministro de Comercio de Colombia; Alexia Alcívar, viceministra de Comercio Exterior de Ecuador y Teresa Mera, viceministra de Comercio Exterior del Perú.
Rosa Yolanda Villavicencio, ministra de Relaciones Exteriores de Colombia Foto: Cancillería.
La delegación chilena estuvo encabezada por Ricardo Hernández Menéndez, Jefe de División de Integración Regional del Ministerio de Relaciones Exteriores, y María Inés Ruz, Embajadora de Chile en Colombia. La presencia de altos funcionarios del área diplomática y de comercio exterior de los países de la Comunidad Andina y de Chile dio a la reunión un carácter estratégico en materia de integración energética y cooperación regional.
La Comunidad Andina destacó que este proceso busca sentar las bases para un esquema de cooperación más amplio, que no solo permita optimizar los recursos energéticos disponibles, sino que también contribuya a dar mayor estabilidad al suministro eléctrico en la región.
La negociación que comienza con Chile se inscribe en un contexto en el que los países de la subregión han reiterado la necesidad de fortalecer la infraestructura energética compartida como una herramienta para consolidar la integración y garantizar la seguridad en el acceso a la energía.
Con esta decisión, la Comunidad Andina y su país asociado emprenden un camino de negociaciones que, de culminar exitosamente, crearán una de las plataformas de intercambio energético más robustas de América Latina, sentando las bases para una futura integración eléctrica continental.

