La inflación anual en Colombia continuó escalando y en septiembre se ubicó en 5,18 por ciento, completando así tres meses consecutivos al alza y manteniendo presiones sobre el bolsillo de millones de hogares. Si bien frente a la variación anual registrada un año atrás el costo de vida del noveno mes del 2025 es inferior en 0,63 puntos porcentuales, respecto al dato de agosto del presente año hay un leve incremento de 0,08 puntos porcentuales, según lo reportado por el Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas (Dane).
El comportamiento alcista ya se había manifestado de alguna manera en los meses anteriores: en julio, la inflación anual se ubicó en 4,9 por ciento, mientras que en agosto escaló hasta 5,1 por ciento, avance que implica que el ritmo de aumento de precios se ha intensificado de manera sostenida en los meses recientes.
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Con una variación anual en la inflación en ascenso las probabilidades de que el Banco de la República retome una senda de recorte de su tasa de intervención —hoy en 9,25 por ciento— son más lejanas.
De hecho, Leonardo Villar Gómez, gerente del banco emisor en Colombia, señaló que la convergencia de la inflación en el país hacia la meta del 3 por ciento será más lenta y que ese objetivo se podría alcanzar solo hasta mediados del 2026.
Según Omar Suárez, gerente de Renta Variable de Aval Casa de Bolsa, las expectativas de inflación en Colombia han venido subiendo. Advierte que los economistas encuestados esperan que la inflación en Colombia cierre por encima del 5 por ciento en diciembre de este año, por fuera del rango meta del Banco de la República de entre 2 y 4 por ciento, incluso el riesgo es que en 2026 también finalice por encima de 4 por ciento.
“Factores como el alto aumento en el salario mínimo y un gasto público muy alto han limitado la menor disminución de la inflación, pues han generado presiones alcistas en los precios de los bienes y servicios”, comenta el analista.
Solo para el noveno mes del 2025 la variación en el índice de precios al consumidor (IPC) fue de 0,32 por ciento, mientras que un año atrás fue de 0,24 por ciento, esto es, 0,08 puntos porcentuales más, según el Dane.
Factores que presionan
Piedad Urdinola, directora del ente estadístico oficial indicó que las divisiones que más contribuyeron a la variación anual de la inflación fueron Alojamiento (1,51 puntos básicos) y Alimentos (1,17 puntos básicos), al tiempo que destacó que aquellas con mayores variaciones en ese periodo fueron Restaurantes y hoteles (7,47 por ciento), Educación (7,29 por ciento), Bebidas alcohólicas y tabaco (6,38 por ciento) y alimentos y bebidas no alcohólicas (6,21 por ciento).
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El rubro de Alojamiento y servicios públicos fue uno de los principales impulsores del resultado de septiembre. En este grupo se concentraron aumentos en energía eléctrica, gas, agua y servicios de vivienda, que reflejan los ajustes regulatorios y los costos de operación que se trasladaron al consumidor.
Según el DANE, esta división aportó buena parte de la variación total del IPC anual, mostrando que los servicios esenciales siguen siendo un factor persistente de presión sobre el costo de vida.
Aunque los precios de los alimentos no tuvieron el salto abrupto que mostraron en años anteriores, siguen siendo determinantes en la inflación general. La división Alimentos y bebidas no alcohólicas continuó con variaciones positivas, asociadas principalmente al incremento en productos básicos y procesados, así como al impacto del clima en algunos cultivos y el aumento de costos logísticos.
Entre las divisiones que más se encarecieron destaca Restaurantes y hoteles, que registró una variación anual de 7,47 por ciento, la más alta de todo el índice. Los mayores incrementos se dieron en productos y servicios de consumo inmediato: Bebidas calientes como café, chocolate, avena o té subieron 10,94 por ciento; el pago por alimentación en comedores aumentó 8,64 por ciento, mientras las comidas en restaurantes y autoservicios se incrementaron 7,63 por ciento.
En contraste, los menores incrementos dentro de esta división se observaron en discotecas, bares y tabernas (4,58 por ciento), servicios de alojamiento en hoteles y hostales (4,94 por ciento) y gaseosas o refrescos en restaurantes (6,64 por ciento).
La persistencia de precios altos en comidas y bebidas refleja tanto el encarecimiento de los insumos alimentarios como el ajuste en los costos operativos del sector gastronómico, que ha venido trasladando sus gastos a los consumidores finales.
Regiones con mayor y menor variación
Por dominios geográficos Pereira, Bucaramanga y Armenia fueron las ciudades con mayor variación anual de la inflación con 6,09; 5,74 y 5,63 por ciento, respectivamente, mientras que en el otro extremo se situaron Santa Marta, Riohacha y Valledupar con 2,64; 3,69 y 4,17 por ciento, en su orden.
El Dane también informó que por nivel de ingresos la variación en el costo de vida fue mayor para los Pobres con 5,21 por ciento en ese noveno mes del 2025, a quienes le siguieron los de Ingresos Altos (5,20 por ciento), la Clase Media (5,17 por ciento) y por último los Vulnerables (5,15 por ciento).

