El sector cafetero colombiano cierra uno de sus ciclos más exitosos en la historia reciente. El año cafetero 2024-2025, comprendido entre octubre de 2024 y septiembre de 2025, registró una producción de 14’869.000 sacos de café de 60 kilogramos, la cifra más alta en los últimos 33 años según informó el gerente de la Federación Nacional de Cafeteros (FNC), Germán Bahamón. Este resultado representa un incremento del 17 por ciento frente a los 12,7 millones de sacos del periodo anterior, consolidando una recuperación y un dinamismo sin precedentes.
De acuerdo con el informe de la Federación Nacional de Cafeteros (FNC), presentado por su gerente, Germán Bahamón, el positivo desempeño se refleja también en el año corrido, con un aumento del 10 por ciento en la producción. Al comparar de manera específica el mes de septiembre de 2025 con el mismo mes de 2024, el crecimiento fue de un 7 por ciento.
Este volumen récord se tradujo en un desempeño comercial igualmente robusto. Las exportaciones totalizaron 13,3 millones de sacos, lo que significa un crecimiento del 12 por ciento (equivalente a más de 1,4 millones de sacos adicionales) en comparación con el año cafetero 2023-2024. Este impulso fue liderado por la gestión comercial directa de la FNC, que incrementó sus ventas al exterior en un 19 por ciento, complementada por el dinamismo de otros exportadores, que registraron un alza del 11 por ciento.
Las importaciones de café alcanzaron los 893.000 sacos de 60 kilogramos. Foto: iStock
El impacto económico de esta bonanza fue histórico. Los ingresos por ventas externas ascendieron a 5.400 millones de dólares, cifra calificada por el gremio como “nunca antes registrada”. Este hito consolida al café como el producto de exportación no minero-energético más importante de Colombia.
La distribución de los mercados de destino reafirma la diversificación y solidez de la demanda. Estados Unidos se mantiene como el principal comprador, con una participación del 38 por ciento. Le siguen Alemania y Canadá, cada uno con un 8 por ciento; Bélgica (7 %); Japón (5 %); Corea del Sur (4 %); y China (3 %), este último mostrando un crecimiento prometedor. En el frente interno, las importaciones de café alcanzaron los 893.000 sacos de 60 kg, mientras que el consumo nacional se mantuvo estable en 2,25 millones de sacos.
Para el gerente de la FNC, Germán Bahamón, estos resultados ratifican “la confiabilidad del origen Colombia en el mundo del café: un parque cafetero saludable que refleja el trabajo disciplinado de nuestros productores, el impacto de la renovación responsable, la asistencia técnica profesional y la fortuna de una condición climática que acompañó el proceso productivo”.
Colombia es el mayor productor global de café arábigo suave. Foto: Local
El directivo proyectó un escenario de moderado optimismo para el ciclo 2025-2026. Alertó que se espera una reducción en la producción debido a dos factores principales: la respuesta fisiológica natural del cafeto, que suele presentar una menor productividad tras una cosecha excepcionalmente alta, y el impacto previsto de intensas lluvias durante el próximo semestre.
“Cada ciclo trae nuevos retos y oportunidades. En la FNC trabajaremos con determinación para que la rentabilidad del productor sea el eje que garantice la sostenibilidad y el futuro de toda la cadena cafetera“, manifestó Bahamón.
Con este récord, Colombia reafirma su posición como el tercer productor mundial de café, solo por detrás de Brasil y Vietnam, y se consolida como el mayor productor global de café arábigo suave. Este cultivo emblemático, con más de un siglo de historia, está presente en 23 de los 32 departamentos del país. Según las cifras de la FNC, de esta actividad dependen 560.000 familias y existen 842.000 hectáreas dedicadas a su cultivo, demostrando su inmensa importancia socioeconómica para la nación.

