Colombia se encuentra estancada en uno de los niveles más bajos de motorización vehicular en América Latina, una situación que, según expertos, refleja una grave ausencia de políticas públicas y amenaza con profundizar el colapso vial y económico. A pesar del crecimiento en las ventas, los datos revelan que el país solo supera a Venezuela en el índice de habitantes por automóvil, posicionándose en la penúltima plaza regional.
El índice de motorización, un indicador clave que relaciona el número de habitantes con la cantidad de vehículos en circulación, sitúa a Colombia con 276.000 habitantes por cada automóvil, de acuerdo con cifras de 2024 compiladas por la Asociación Latinoamericana de Distribuidores de Automotores (Aladda) y la Asociación Colombiana de la Industria Automotriz (Aconauto). Esta cifra contrasta con las de otros países de la región, como Uruguay (57.000), Chile (66.000) o Argentina (122.000). Incluso, naciones como Ecuador (183.000) y Perú (226.000) presentan índices más favorables.
Panorama en motos: una ventaja relativa que oculta fallas estructurales
En el segmento de las motocicletas, la posición de Colombia es ligeramente mejor, ubicándose en la mitad de la tabla latinoamericana con un índice de 64.600 habitantes por moto. No obstante, este dato es engañoso. Pedro Nel Quijano, presidente ejecutivo de Aconauto, advierte que esta “ventaja relativa” no es el resultado de una estrategia de Estado, sino la demostración de un abandono continuo por parte del Gobierno Nacional.
Colombia cuenta con 64.600 habitantes por moto, mientras que Ecuador tiene 81.900 y Perú 100.200. Foto: Milton Díaz / EL TIEMPO
“En lo que se refiere a autos, ya conocemos el excesivo número de habitantes por vehículo. Pero que en motos, no obstante, su prevalencia en el parque a motor circulante, Colombia esté a mitad de tabla demuestra el abandono del Estado y, en particular del Ejecutivo, en lo que se refiere a la emisión de política pública que fomente la densificación de vehículos por habitante”, señaló Quijano, presidente ejecutivo de Aconauto.
La motorización como motor de desarrollo
Los especialistas sostienen que la baja motorización no es solo un problema de movilidad, sino una barrera para el desarrollo económico. Quijano explicó que un programa de fomento que facilite el acceso de los colombianos a vehículos nuevos desencadenaría una “cadena virtuosa” de producción y consumo de insumos y autopartes. Además, el incremento en la recaudación de impuestos sería de tal magnitud que “se evitaría al menos una reforma tributaria”.
Dicho incremento en los aportes al erario público provendría de diversos frentes: aranceles, IVA, impoconsumo, trámites de matrículas, pago del Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT), rodamiento y semaforización. Estos recursos, a su vez, podrían ser reinvertidos en la construcción de más y mejores autopistas y avenidas, así como en el mantenimiento urgente de la red vial existente.
Críticas a las medias gubernamentales: decretos nocivos y distorsión del mercado
La motorización es vista por el sector como una palanca para superar el ‘atraso multidimensional’. Foto:Trafico en avenida Américas
El diagnóstico del sector automotor apunta directamente a las recientes medidas del Gobierno Nacional como causantes del estancamiento. El escenario actual es calificado como “sombrío” debido a que el Ejecutivo insiste en “fomentar la corrupción, el atraso y la contaminación” mediante decretos que reinstalan esquemas de chatarrización uno a uno.
Estos programas, según Aconauto, ya fueron probados en épocas anteriores y demostraron su poder “nocivo y distorsionador” del mercado, ya que valorizan artificialmente los vehículos obsoletos y no generan una renovación real y masiva del parque automotor.
A esta medida se suma la crítica por la instauración de un cobro equivalente al 25 por ciento del valor de un vehículo de carga nuevo, destinado a un “fondo de dudoso objetivo”. Esta política, advierten, está frenando la renovación del parque automotor de carga y afectando toda la cadena de suministro de insumos y autopartes que depende de ella.
Compromiso con el bienestar general
Aconauto sugiere implementar una estrategia integral que active la economía. Foto: Jaime Moreno / CEET
Frente a este panorama, los concesionarios de automotores reunidos en Aconauto hicieron un llamado urgente al Gobierno. Instaron al Ejecutivo a “despojarse de intereses y compromisos particulares” y a comprometerse de manera decidida con el bienestar general del país.
La motorización es vista por el sector como una palanca fundamental para que Colombia salga del “atolladero del atraso multidimensional”. La solicitud es que se reconsideren las políticas actuales y se implemente una estrategia integral que no solo renueve el parque automotor, sino que active la economía, mejore la recaudación fiscal y construya una infraestructura vial acorde con las necesidades de un país en desarrollo. El potencial está ahí, pero se requiere de voluntad política para liberarlo.

