Connect with us

Economia

AmCham Colombia desmiente suspensión del TLC con EE.UU

Published

on


Bogotá, 20 de octubre de 2025. En un intercambio que ha escalado tensiones diplomáticas y comerciales entre Colombia y Estados Unidos, la presidenta de la Cámara Colombo Americana (AmCham Colombia), María Claudia Lacouture, emitió una contundente reacción al mensaje del presidente Gustavo Petro, quien este lunes declaró que el Tratado de Libre Comercio (TLC) bilateral está «suspendido de facto» por la imposición de aranceles del 10% por parte de Washington. Lacouture, con un análisis jurídico detallado, aclaró que el acuerdo, vigente desde 2012, no ha sido alterado ni terminado automáticamente por estas medidas, y urgió a priorizar «prudencia, rigor jurídico y el bienestar de los colombianos por encima de ideologías».

El pronunciamiento de Petro, difundido en su cuenta de X a las 3:34 p.m., surge en respuesta a recientes amenazas del presidente Donald Trump de elevar aranceles a productos colombianos como represalia por políticas migratorias y de seguridad fronteriza. «El TLC está suspendido de facto y por decisión unilateral del gobierno estadounidense. Al poner aranceles de 10%, ya se violó el tratado del TLC», escribió Petro, argumentando que tales gravámenes anulan las preferencias arancelarias y equivalen a una violación que justifica una revisión profunda del acuerdo. Esta declaración ha generado alarma en el sector exportador, que ve en el TLC un pilar de la economía: en 2024, representó el 35% de las exportaciones no minero-energéticas hacia EE.UU., equivalentes a 12.500 millones de dólares, según datos del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo (MinCIT).

Lacouture, exministra de Comercio y figura clave en las negociaciones del TLC durante el gobierno de Álvaro Uribe, respondió de inmediato con un hilo en X que desglosa seis puntos técnicos para contrarrestar la narrativa de suspensión. Su intervención, respaldada por expertos en derecho internacional comercial, busca calmar mercados y evitar una escalada que podría costar al país hasta 1.000 millones de dólares en exportaciones anuales.

El TLC no está suspendido: Análisis jurídico punto por punto

Lacouture inicia su réplica enfatizando que «el TLC no está suspendido. Sigue vigente. Lo anunciado por EE.UU. no lo termina ni lo suspende automáticamente». Este punto se fundamenta en el Capítulo 22 del acuerdo, que regula excepciones por seguridad nacional bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) de EE.UU. Invocada por Trump en abril de 2025 para justificar el arancel general del 10% a importaciones de Colombia –junto con otros países como México y Brasil–, esta disposición es «auto-ejecutable», lo que permite su aplicación sin necesidad de paneles arbitrales previos. Como explica Lacouture: «El arancel de 10% de EE.UU. no suspende el TLC. Es un recargo adicional sobre sus importaciones (nuestras exportaciones), sustentado en IEEPA y una emergencia; el TLC sigue vigente».

En su tercer punto, la presidenta de AmCham detalla que «la excepción de seguridad del Cap. 22 es auto-ejecutable: si se invoca, el panel debe aceptarla; por ello, medidas como el 10% pueden aplicarse por encima de las preferencias sin, por sí solas, constituir incumplimiento ni suspender el tratado». Esto se alinea con precedentes como el caso de acero y aluminio de 2018, donde la Organización Mundial del Comercio (OMC) validó excepciones similares sin declarar la terminación de acuerdos.

Lacouture prosigue aclarando que «el tratado sigue aplicando en reglas de origen, servicios, compras públicas, propiedad intelectual y sus demás disciplinas». Esto es crucial para sectores como el agroindustrial y textil, que representan el 40% de las exportaciones bajo el TLC. Por ejemplo, las flores y el café –no afectados directamente por el arancel agrícola propuesto– mantienen sus cero aranceles, preservando 150.000 empleos directos. La excepción no extiende a todo el acuerdo, sino que coexiste, permitiendo que Colombia reclame ante paneles binacionales si se prueba abuso.

En su conclusión, Lacouture advierte: «El 10% de EE.UU. no suspende el TLC. Si hay diferencias, se tramitan por las vías del acuerdo». Subraya la necesidad de «prudencia, rigor jurídico y anteponer el bienestar de los colombianos a las ideologías», un mensaje dirigido tanto al Gobierno como a la opinión pública, en un momento donde el tweet de Petro ha generado 2.500 interacciones en horas, con un 60% de críticas por su tono confrontacional.

Contexto de la escalada: Aranceles de Trump y la respuesta colombiana

La crisis se remonta a abril de 2025, cuando Trump invocó IEEPA para imponer el 10% general a importaciones de Colombia, citando «desequilibrios comerciales y flujos migratorios». Aunque una orden ejecutiva de septiembre eximió bienes no producidos en EE.UU. –como banano y petróleo–, el anuncio reciente de aranceles específicos al 25% para productos agropecuarios ha reavivado el debate. Petro, en su publicación, vinculó esto a una «amenaza de invasión» y llamó a un consejo de ministros para «responder con soberanía», proponiendo eliminar preferencias y diversificar mercados hacia China y la UE.

La Cancillería colombiana, en un comunicado de las 4:00 p.m., confirmó que se activarán mecanismos del Capítulo 21 del TLC para consultas bilaterales, con una delegación técnica viajando a Washington el 22 de octubre. Analistas como el director de Fedesarrollo, Luis Fernando Mejía, estiman que una suspensión real del TLC podría reducir el PIB en 0,5% anual, afectando 500.000 empleos en exportaciones. AmCham, que representa a 700 empresas con inversiones por 20.000 millones de dólares en Colombia, ha ofrecido mediar, recordando que el acuerdo ha generado un superávit comercial de 5.000 millones de dólares para EE.UU. desde 2012.

Implicaciones económicas y llamado a la diplomacia

Para Colombia, el TLC con EE.UU. –su principal socio comercial, con un intercambio de 35.000 millones de dólares en 2024– es un ancla en medio de la desaceleración global. El arancel del 10% ya impactó el 8% de las exportaciones manufactureras en el primer semestre de 2025.

Esta controversia llega en un año electoral en EE.UU., donde Trump usa el proteccionismo para ganar apoyo en estados agrícolas. Para Petro, representa un dilema ideológico: su Gobierno ha criticado el TLC por «desindustrializar» el país, pero suspenderlo podría agravar la recesión, con un crecimiento proyectado del 2,1% para 2025. La reacción de AmCham busca despolitizar el debate, priorizando la estabilidad.



Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Copyright © 2023 DESOPINION.COM