La CNMC de Colombia consiente la operación bajo ciertas condiciones

La Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) de Colombia, entidad similar a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) en España, ha consentido con condiciones la fusión de Movistar y Tigo, lo que representa un nuevo avance hacia la finalización de la venta de la filial de Telefónica en el país, una transacción valorada en 368 millones de euros.

Específicamente, Telefónica acordó la venta del 67,5% de su operación en Colombia a Millicom por 368 millones de euros, que a su vez, posee cerca del 50% de Tigo, la segunda operadora más significativa del país, superando a Movistar, que ocupa la tercera posición, mientras que Claro lidera el mercado.

En este panorama, la SIC ha dado luz verde a la fusión de Movistar y Tigo, representando un avance más hacia la conclusión del proceso de desinversión de Telefónica en Colombia, aunque aún persisten aspectos que resolver.

Por un lado, el Estado colombiano aún debe vender a Millicom el 32,5% que tiene de la filial de Telefónica en el país, una condición indispensable para que la compañía española pueda concretar la venta de su 67,5%.

Además, es necesario que Empresas Públicas de Medellín (EPM) finalice la venta de su participación de aproximadamente el 50% de Tigo a Millicom, que busca adquirir el 100% de Movistar y Tigo para fusionar ambas y competir con Claro.

«Hoy comunicamos la decisión de la Superintendencia de Industria y Comercio en el tema de la integración de Tigo y Movistar, explicando las razones económicas, legales y sociales que nos llevaron a realizar una aprobación condicionada», ha destacado a través de X la responsable de la SIC, Cielo Rusinque.

«A pesar de las críticas infundadas, hemos analizado la operación desde una óptica de derechos, con el objetivo de ampliar la cobertura, la infraestructura y garantizar tarifas justas para todos los consumidores, dirigiendo las eficiencias generadas hacia una competencia más eficaz», ha enfatizado.

Durante la conferencia de prensa en la que se anunció la autorización de la integración de Tigo y Movistar, Rusinque subrayó que el establecimiento de un solo operador dominante «no es lo más deseable» y que esta transacción, con la imposición de condiciones, fomentará beneficios en términos de cobertura, calidad del servicio y precios.

«La SIC identificó que la operación permitirá a las empresas consolidar una única infraestructura que disminuirá costos y mejorará la eficiencia operativa. Los frutos de este ahorro posibilitarán liberar recursos para realizar inversiones necesarias en el sector, todo con el fin de ejercer una mejor competencia contra el operador más grande del mercado», añadió Rusinque en la conferencia y según reportan diversos medios colombianos.

En ese contexto, las condiciones impuestas para autorizar la fusión de Tigo y Movistar en Colombia buscan proteger a los consumidores y evitar la desmantelación de infraestructuras o la restricción de las tarifas actuales.

Además, ambas compañías deberán mantener separados sus núcleos de red y someterse a auditorías externas para verificar el cumplimiento.