“Esta entidad criminal lleva a cabo estructuras intricadas que han sido elaboradas para disimular el origen y destino de los fondos generados a partir de actividades ilegales. Entre los métodos detectados se incluyen la utilización de empresas constituidas para aparentar operaciones comerciales, la compra de propiedades a través de intermediarios, la gestión de bienes vía plataformas digitales y la dispersión internacional de recursos para disminuir la trazabilidad financiera”, explicó la SHCP.
Enfatizó que según los informes revisados, esta red internacional, que realiza actividades en naciones como Canadá, Estados Unidos, Colombia, Italia y Reino Unido, también ha indicado movimiento en México. En estos territorios se han identificado la existencia de firmas relacionadas, transferencias globales, cambios patrimoniales y posibles conexiones operativas vinculadas con actos ilícitos de carácter transnacional.
La UIF registró flujos financieros anómalos, triangulación de recursos a través de empresas ficticias y el empleo coordinado de estructuras corporativas tanto en México como en el extranjero para facilitar la movilidad, encubrimiento y gestión de bienes. Además, se detectaron operaciones asociadas con la compra de propiedades y transferencias internacionales que sugieren la índole de un esquema financiero diseñado para complicar el rastreo de fondos ilícitos.
“Estas medidas refuerzan los mecanismos de cooperación bilateral con el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, permiten progresar en la desarticulación de estructuras financieras empleadas por organizaciones delictivas y ayudan a evitar que los recursos generados por actividades ilegales sigan circulando en el sistema financiero nacional e internacional”, especificó Hacienda.

