China representa el 27 % de las adquisiciones colombianas y las ventas hacia esa nación disminuyen un 37 % durante el año. La intersección entre la Andi y la embajada china revela la debilidad de la política industrial.
El intercambio comercial entre Colombia y China se encuentra en una etapa de rápido crecimiento y severamente desequilibrada. Los últimos informes del Dane ratifican que China es, con un amplio margen, la principal fuente de las importaciones colombianas: 28,4 % en septiembre y 27,1 % en el total anual, con adquisiciones que alcanzan US$14.072 millones entre enero y septiembre de 2025, un aumento de 23,6 % en comparación con el año previo.
El motor de esta dinámica es evidente: automóviles, motos, teléfonos móviles, computadoras y otros productos manufacturados de gran volumen que han reemplazado a proveedores convencionales.
En lo que respecta a las exportaciones, la situación es mucho más restringida. Entre enero y septiembre, Colombia exportó a China solo US$1.179 millones, lo que representa una reducción anual de 37,6 %, impactada principalmente por el desplome de las ventas de carbón, que cayeron un 89,9 %.
Lo que el país actualmente envía al mercado chino está enfocado en minerales metálicos —como el cobre— y ciertos productos agroindustriales. El resultado es que por cada dólar que Colombia exporta a China, importa aproximadamente doce.
Vea también: Cómo China se transformó en el segundo socio comercial del país y en un actor primordial en los proyectos de infraestructura
Este panorama de dependencia se agravó con el anuncio del Gobierno colombiano de establecer en 0 % el arancel para 10 subpartidas de hilados provenientes de naciones sin TLC.
La decisión, que tenía como objetivo disminuir costos para el Sistema Moda, culminó en un intercambio público entre el presidente de la Andi, Bruce Mac Master, y el embajador chino en Bogotá, Zhu Jingyang, elevando la discusión sobre el rumbo de la política industrial.

Mac Master cuestionó no solo el decreto, sino también la presencia comercial china: “El embajador de China decidió ahora confrontarnos como representantes de los empresarios colombianos… ese país busca seguir expandiéndose a costa de eliminar industrias y empleos en otros países, entre ellos Colombia”, aseveró.

La réplica del embajador fue inmediata. En su cuenta “personal” de la red social X, Zhu Jingyang destacó que un número creciente de empresas colombianas viajan a China para adquirir bienes tecnológicos de alta gama, desde biomedicina hasta vehículos de nueva energía. Según él, esta dinámica “mejorará la competitividad de la industria colombiana y generará nuevos empleos”.
Mientras la balanza comercial acumula un déficit de US$11.768 millones hasta septiembre, el debate revela algo más profundo: las tensiones entre un mercado que ya depende estructuralmente de las importaciones chinas y un sector empresarial que demanda una política industrial capaz de equilibrar esta relación, según Mac Master.
También le puede interesar: Evite errores al negociar con China: expertos explican cómo tener éxito

