En Colombia, la situación del sistema de pensiones presenta un déficit creciente, con únicamente uno de cada cuatro colombianos logrando recibir una pensión y más del 65% careciendo de un ahorro voluntario que complemente sus ingresos durante la jubilación, según Asofondos.
Con la implementación de la reforma pensional, un número creciente de personas explora opciones alternativas para asegurar su futuro financiero, y la inversión en bolsa ha adquirido relevancia como un método viable para edificar ese capital.
Según Marcelo Granada, cofundador de Investopi, esta tendencia se fundamenta en la fortaleza económica y estabilidad monetaria que proporcionan los mercados globales.
“Invertir en la Bolsa de Nueva York es un enfoque eficiente para planificar la jubilación, ya que permite transformar el ahorro en acciones de empresas líder a nivel mundial, con normativas claras y elevada liquidez. Igualmente, al diversificar con ETFs de amplio espectro, como el S&P 500, y al mantener la inversión a lo largo de los años con aportes regulares, el interés compuesto se convierte en el principal impulsor del crecimiento del patrimonio”, aclara Granada.
El especialista también menciona que la inversión en el mercado bursátil estadounidense es una opción accesible desde Colombia, con cantidades razonables y un enfoque centrado en objetivos y administración del riesgo. A pesar de que la Bolsa no asegura rendimientos, su comportamiento histórico ha demostrado retornos competitivos en horizontes a largo plazo, superando los resultados que suelen entregar los fondos de pensión tradicionales.
Mientras el ahorro tradicional conserva el capital sin vencer a la inflación, los portafolios diversificados que incluyen activos productivos permiten capitalizar el crecimiento económico, minimizar riesgos y resguardar el ahorro frente a la erosión del poder adquisitivo ocasionada por la inflación.
El período que requiere una persona para edificar una jubilación lucrativa en la Bolsa depende de factores como la edad de inicio, la regularidad y el monto del aporte, la disciplina y la tolerancia al riesgo. No hay un plazo estándar, pero sí existe un aspecto determinante: comenzar tempranamente y mantener la estrategia sin interrumpir las aportaciones. “La constancia, cuando se combina con portafolios diversificados, tiende a reducir la distancia hacia la meta financiera más de lo que muchos inversionistas prevén al empezar”, finaliza el fundador de Investopi, escuela que ha instruido a más de 300.000 alumnos sin experiencia previa en los mercados, para elaborar planes sostenibles según su horizonte de inversión y capacidad de ahorro, con el objetivo de complementar su jubilación.
En un país donde, según el Dane, apenas el 44,9% de la población activa está cotizando al sistema y solo el 18% de quienes alcanzan la edad de jubilación reciben una pensión completa, la inversión estratégica, diversificada y a largo plazo se convierte en un camino hacia la independencia financiera en la vejez.

