Colombia
La tradición de Navidad que puede costar más de $400.000: lo que pocos saben sobre las velas en conjuntos residenciales

El 7 de diciembre, millones de familias en Colombia se preparan para conmemorar el Día de las Velitas, una de las tradiciones más queridas del país que da inicio a la temporada navideña. Sin embargo, quienes residen en conjuntos habitacionales deben estar atentos a las regulaciones legales y normativas que rigen el uso de velas y faroles en áreas comunes, dado que no cumplir con ellas puede resultar en sanciones económicas superiores a $400.000.
La Noche de Velitas, conocida también como la festividad de la Inmaculada Concepción, simboliza un momento de unión y esperanza en los hogares colombianos. Durante esta fecha, es común que las familias adoren sus viviendas y, en algunas ocasiones, áreas compartidas de los conjuntos residenciales con faroles y velas de diversos tamaños y colores. Aunque esta práctica está profundamente enraizada en la cultura nacional, puede generar tensiones si se lleva a cabo en espacios comunes sin seguir las normativas pertinentes.
Ahora puedes seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
El marco legal que regula la propiedad horizontal en Colombia está establecido por la Ley 675 de 2001. Esta norma estipula que cualquier modificación en fachadas, jardines o espacios comunes de los conjuntos residenciales requiere la autorización previa del consejo de administración o del órgano competente. Aunque la ley no menciona de forma explícita la celebración del Día de las Velitas o el uso de velas y faroles, sí indica que toda actividad en áreas comunes debe adherirse al reglamento interno de cada copropiedad.
Dicho reglamento puede incluir limitaciones relacionadas con la seguridad, la convivencia, la gestión de riesgos o la preservación de la imagen del conjunto.
En consecuencia, la Ley 675 establece que no se permite la colocación de elementos inflamables, decoraciones improvisadas ni realizar actividades que comprometan la seguridad o alteren la estética del conjunto sin la debida autorización. Esto incluye el uso de velas tradicionales, faroles, antorchas o cualquier objeto que produzca fuego en espacios compartidos. Además, cualquier modificación estética, incluso si es temporal, debe contar con la aprobación del órgano administrativo correspondiente.
Con respecto a esto, el artículo 59 de la ley es claro en cuanto a las sanciones: “Este artículo permite imponer multas que superan los $416.000, dependiendo del índice de precios y de lo establecido en cada reglamento interno”.
Así, las sanciones por incumplir las normativas de la copropiedad pueden oscilar entre $300.000 y $416.000, dependiendo de la gravedad de la infracción y lo dispuesto en el reglamento interno de cada conjunto. En caso de reincidencia, la sanción puede duplicarse o conllevar restricciones adicionales en el uso de ciertas áreas comunes. Asimismo, las sanciones pueden incluir intereses moratorios si no se abonan dentro de los plazos establecidos.
Por supuesto, existe un proceso sancionatorio regulado que debe respetar el debido proceso. La asamblea general o el consejo de administración, según lo determine el reglamento de propiedad horizontal, son las autoridades encargadas de imponer las sanciones. El procedimiento incluye:
- Derecho a la defensa.
- Contradicción.
- Impugnación para los residentes señalados de infringir las normativas.
- En el caso de los inquilinos, la administración debe informar a los propietarios sobre las medidas adoptadas contra el inmueble.
Para evitar sanciones y celebrar el Día de las Velitas de manera segura, las administraciones de los conjuntos frecuentemente envían circulares y recomendaciones antes de la fecha. Entre las sugerencias más relevantes se encuentran:
- Revisar el reglamento interno.
- Verificar las áreas autorizadas para decoraciones privadas.
- Optar por velas pequeñas o faroles cerrados.
- Mantener supervisión constante sobre los elementos encendidos.
- Apagar completamente cualquier llama antes de dejar el área privada.
- No colocar velas cerca de plantas, cortinas o materiales inflamables.
- Utilizar recipientes resistentes al calor.
- Mantener a los niños alejados de las llamas y priorizar alternativas seguras como luces LED.
En cuanto a las áreas permitidas, la tradición no está completamente prohibida. Los residentes pueden encender velas dentro de sus hogares, en balcones o terrazas privadas, siempre que estas acciones no representen un riesgo para otros ni alteren la apariencia general del edificio. En muchos conjuntos residenciales, se designan áreas especiales para la celebración, garantizando la seguridad de los participantes y la preservación de los espacios comunes.
De esta manera, el equilibrio entre la preservación de las tradiciones culturales y el cumplimiento de las normas de convivencia es esencial para evitar conflictos y accidentes durante la temporada navideña.
Las reglas están diseñadas para proteger tanto la integridad de los residentes como la imagen de los conjuntos habitacionales, permitiendo que la celebración del Día de las Velitas perdure, pero dentro de los límites legales y de seguridad establecidos.







