Colombia
Mensajero que entregó las frambuesas con chocolate envenenadas rindió su testimonio y relacionó a alguien más

Dos jóvenes, Emilia Forero e Inés de Bedout, fueron las víctimas de un plan macabro que al parecer fue orquestado por alguien próximo a la familia y que ha sido convertido en objetivo de búsqueda a nivel mundial por Interpol.
El asesinato tuvo lugar en un apartamento en el barrio Rosales, en Bogotá, donde las niñas empezaron a presentar síntomas graves de intoxicación después de consumir frambuesas contaminadas con talio, las cuales llegaron a su hogar el 3 de abril de 2025 como un aparente “regalo”.
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
La Fiscalía General de la Nación comunicó, a través de lo reportado por Noticias Caracol, que las frutas fueron entregadas por un mensajero, cuya identidad y testimonio fueron cruciales para el avance de la investigación del doble homicidio.
El mensajero, quien fue identificado a través de la revisión de grabaciones de cámaras de seguridad, declaró a la Fiscalía que recibió el paquete de una supuesta amiga de Zulma Guzmán Castro, la mujer que es considerada la principal sospechosa.
Aunque el mensajero decidió no mencionar el nombre de esta persona, aclaró que tuvo que ir en dos ocasiones en el mismo día a la casa de la familia De Bedout para lograr que aceptaran el paquete, presentándolo como un regalo. Se acercó por primera vez a las 6:30 p. m. y la segunda vez a las 7:15 p. m.
Sin embargo, la Fiscalía sostiene que el supuesto regalo nunca existió y que su entrega formó parte de un plan premeditado.
Pocos días después de recibir el paquete, Emilia Forero e Inés de Bedout fueron hospitalizadas junto a otra menor de la familia, quien también fue intoxicada y sigue luchando por su vida. Las dos primeras fallecieron a causa del envenenamiento con talio, un veneno altamente tóxico.
La investigación apunta a que Zulma Guzmán Castro, amiga íntima de la familia por más de 20 años, planificó el ataque tras obtener información específica sobre los hábitos de las víctimas, incluidas sus preferencias por frambuesas con chocolate y los momentos en los que la familia se encontraba reunida.
Los primeros informes de la Fiscalía sugieren que la motivación podría haber sido un acto de venganza indiscriminada, sin importar quién resultara afectado.
Tras el fallecimiento de las adolescentes, y antes de que se revelaran los resultados iniciales de la investigación, Guzmán Castro abandonó Colombia rumbo a Argentina el 12 de abril de 2025. La Fiscalía mencionó que la sospechosa ha viajado a varios países para complicar su localización, lo que motivó la emisión de una circular de Interpol buscando cooperación internacional en su búsqueda.
El impacto generado por la muerte de las jóvenes resultó en una orden de captura internacional y la activación de una alerta roja de Interpol contra Guzmán Castro.
Estas acciones, según los comunicados oficiales y la naturaleza de las pruebas, han fomentado la cooperación policial entre diversas naciones para avanzar en la búsqueda y posible extradición de la sospechosa.
Semana publicó inicialmente un mensaje que se le atribuyó a Guzmán Castro, el cual se viralizó en redes sociales, donde la acusada rechaza las imputaciones en su contra.
En el mensaje, Guzmán Castro afirma: “Se me acusa de haber huido a Argentina y luego a Brasil, España y el Reino Unido. Los que realmente me conocen saben que no iré a ningún lugar, saben que estuve en Argentina durante más de dos años trabajando y que este año comienzo una maestría en periodismo; vine a España hace poco más de un mes con escala en Brasil y fui al Reino Unido por mi hijo”. Agrega que no ha recibido notificación formal sobre ninguna investigación y considera la acusación como un “rumor” que “se está propagando como un incendio forestal”.
Guzmán Castro admite, en el mismo mensaje, haber tenido una relación “clandestina” con el padre de una de las menores fallecidas, información que añade contexto al caso. Según datos migratorios citados por fuentes oficiales, la sospechosa abandonó Colombia el 13 de abril, solo unos días después de las muertes, un movimiento que la Fiscalía relaciona con la investigación en desarrollo.
Asegura que ha residido en Argentina durante dos años, aunque los registros muestran movimientos recientes hacia España, con escalas en Brasil y el Reino Unido, trayecto que ella justifica por razones familiares y académicas.
Por otro lado, la acusada sostiene que permanece en España con el objetivo de iniciar una maestría en periodismo, y expresa su descontento con el proceso judicial. Desde su perspectiva, considera que la acusación pública se generó sin una notificación formal, mientras que la intensa cobertura mediática ha dejado de lado cualquier oportunidad de defensa en las instancias judiciales.







