Economia
Petro y Restrepo chocan por el origen del hueco y los riesgos p

El debate sobre el origen del déficit fiscal y el rápido crecimiento de la deuda pública volvió a intensificarse tras un cruce directo entre el presidente Gustavo Petro y el exministro de Hacienda y rector de la Universidad EIA, José Manuel Restrepo en el que cada uno expuso diagnósticos completamente opuestos sobre las causas del deterioro fiscal y las responsabilidades detrás del hueco presupuestal.
El primero en manifestarse fue el presidente Petro, quien aseguró que “nos endeudamos costosamente para pagar las deudas de Duque y no para pagar nuestros programas de gobierno”, señalando que el déficit no obedece a exceso de gasto actual, sino a obligaciones acumuladas en el pasado.
El mandatario también afirmó que su administración tuvo que girar “$70 billones de pesos de su presupuesto al FEPC para pagar el subsidio de la gasolina”, lo que habría elevado el gasto y ampliado el déficit por decisiones previas que calificó como insostenibles.
Presidente Gustavo Petro Foto:Presidencia
En esta misma línea, Petro sostuvo que “lo que se ha producido es un cambio de la deuda que tenían los usuarios de la gasolina por una deuda pública”, advirtiendo que esa carga fiscal no proviene de iniciativas recientes de su gobierno. Para el presidente, la prensa no ha querido examinar este origen estructural, a su juicio relacionado con decisiones de la administración anterior y con maniobras que, según dijo, convirtieron de manera inconstitucional un pasivo privado en una obligación estatal.
El presidente también apuntó hacia Ecopetrol como un caso emblemático de lo que considera malas decisiones heredadas; ya que según él, “el sobrendeudamiento de Ecopetrol por terribles negocios en Perú y el Golfo de México, y por la compra de ISA, ha dejado a la empresa con pasivos mayores a sus activos”; destacando que la compra de ISA fue realizada “para financiar al gobierno de Duque”, generando presiones que hoy dificultan las operaciones de la estatal petrolera en medio de mayores precios del gas.
Finalmente, Petro defendió su postura frente a quienes afirman que el subsidio a la gasolina no es regresivo, ya que según él, “el consumo per cápita de gasolina es más alto para los más altos ingresos” y por ello los beneficios de la política se concentraron en los sectores de mayores recursos.
En su propuesta de ajuste fiscal, insistió en que “el hueco de los $70 billones debe ser llenado por el Congreso gravando a los más ricos de Colombia”, a quienes considera beneficiarios de la deuda interna y de las altas tasas del Banco de la República.
José Manuel Restrepo, rector de la Universidad EIA. Foto:EL TIEMPO
La respuesta de un exministro
La respuesta del exministro Restrepo fue inmediata y contundente, señalando que “no por decir una mentira mil veces se vuelve verdad”, y calificó de falso que el déficit de hoy se explique por $70 billones asociados al subsidio de combustibles. En su lectura, el déficit actual “nada tiene que ver con gastos del pasado”, pues esos subsidios fueron presupuestados y pagados en su momento, mientras que el Gobierno sí ha decidido mantener el subsidio al ACPM, lo que ha representado cerca de $40 billones adicionales.
Restrepo también contradijo la idea de un déficit ajeno al gasto reciente y recordó que “la deuda bruta del 65% del PIB es tan alta como en pandemia”, situación que atribuyó a un crecimiento acelerado del gasto primario, especialmente en funcionamiento; destacando que el aumento del gasto público como motor de crecimiento “no es sostenible”, comparándolo con una fiesta que inevitablemente genera un fuerte impacto posterior sobre las finanzas del país.
El exministro fue igualmente crítico con la ley de financiamiento, asegurando que “no cubre ni la tercera parte de la desfinanciación del presupuesto” y que incluye medidas como el aumento del impuesto al carbono que, en su opinión, encarecerán energía, combustibles y servicios públicos, afectando de manera especial a los hogares más vulnerables. También señaló que entre 2022 y 2026 el presupuesto aumentó en $190 billones, de los cuales 155 corresponden a funcionamiento.
Finalmente, Restrepo pidió al presidente “dejarse ayudar” y replantear la estrategia de reactivación, en un contexto donde la inversión privada es la más baja en dos décadas; recordando que el reto fiscal del país sigue en el centro del debate; mientras que no hay un consenso claro sobre el camino para estabilizar las cuentas públicas.
DANIEL HERNÁNDEZ NARANJO
Periodista de Portafolio





