Colombia
Homicidios en Colombia aumentan un 7,6% en tres años del gobierno Petro: Caribe y Catatumbo, los focos críticos

Colombia ha visto un aumento del 7,6% en homicidios durante los primeros tres años del gobierno de Gustavo Petro, con un total de 40.663 víctimas, en comparación a administraciones anteriores. Esto se desprende del último informe del Centro de Paz y Seguridad de la Universidad Externado de Colombia, el cual resalta la cifra más elevada de asesinatos en el país desde 2014 y advierte sobre un estancamiento en el descenso de la violencia letal.
Los datos indican que los 40.663 homicidios entre agosto de 2022 y agosto de 2025 superan en 2.862 casos los ocurridos en el trienio de Iván Duque (37.795 víctimas) y en 4.017 los del segundo mandato de Juan Manuel Santos (36.646 asesinatos). El promedio anual de muertes violentas en el gobierno actual asciende a 13.554, mayor que los 12.598 bajo Duque y 12.215 durante Santos.
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El informe del Centro de Paz y Seguridad Externadista advierte que “la violencia homicida no descendió con la política de Paz Total”, la cual es parte de la agenda del gobierno de Gustavo Petro. Entre agosto de 2024 y agosto de 2025, se registró el periodo más agudo con 13.817 asesinatos en un solo año, lo que equivale a una muerte cada 39 minutos.
Esta situación pone de manifiesto una “meseta prolongada” en los niveles de violencia, que no cumple con las expectativas generadas por la implementación de nuevas políticas de paz, y enfrenta un escepticismo público evidente en encuestas recientes como la de Invamer, donde el 61,5% opina que Colombia se acerca a los niveles de violencia del pasado.
El deterioro no ha sido uniforme. El análisis del Centro de Paz y Seguridad identifica a la Región Caribe y el Nororiente del país como los epicentros del aumento. En la Costa Caribe, los homicidios se dispararon de 6.512 (bajo Duque) a 9.382 (en la gestión de Petro), un incremento de 2.870 asesinatos adicionales. Bolívar tuvo +870 homicidios (+72,7%); Magdalena aumentó en +811 (+95%); Atlántico reportó +803 (+48,7%); Santander vio un aumento de +530 (+63%); Cesar sumó +425 (+63,3%); y Huila, +312 (+40,1%).
En estos departamentos se observan luchas entre grupos armados como el Clan del Golfo, disidencias de las extintas FARC, el ELN y bandas urbanas, todo ello alimentado por economías ilícitas, minería ilegal y una escasa presencia estatal.
Además, la Región Caribe está estableciendo récords históricos: Atlántico tiene su tasa más alta en diez años (32,8 homicidios por cada 100,000 habitantes); Bolívar alcanza por primera vez en 12 años “violencia alta”; y Magdalena alcanza 36,6 en la misma escala.
El Catatumbo, en Norte de Santander, también se considera un área crítica. Este departamento reportó 141 homicidios adicionales durante la gestión de Petro, incrementando un 33,8% en el último año analizado, según el Centro de Paz.
Municipios como Tibú experimentaron un aumento significativo de crímenes, pasando de 29 en 2024 a 129 en 2025, lo que resulta en una tasa de 187,5 homicidios por cada 100,000 habitantes. Las luchas entre el ELN, disidencias y otras estructuras criminales han llevado a desplazamientos, confinamientos y asesinatos selectivos.
Mientras que algunos departamentos observan un aumento, otros registran caídas en los homicidios. Antioquia reportó 1.407 muertes menos (−21,3%); Nariño, −508 (−29,6%); y Córdoba, −230 (−21,7%). Esta disminución se debe en parte al desplazamiento del crimen hacia zonas más vulnerables, además de acciones institucionales específicas.
En el ámbito urbano, las principales ciudades muestran patrones variados. El informe identifica aumentos en Bogotá, Cartagena, Valledupar, Santa Marta, Barranquilla, Soledad, Cúcuta y Villavicencio, mientras que ciudades como Cali, Medellín, Montería y Bello presentan descensos. Cerca de un tercio de los homicidios en el país ocurren en grandes ciudades, mientras que pequeños municipios mantienen tasas que multiplican hasta por seis el promedio nacional, como Tame, Puerto Tejada, Candelaria o Corinto.
La Región Centro Oriente también refleja un crecimiento, con 430 homicidios adicionales durante el periodo de Petro (de 4.764 a 5.194). Según los investigadores, Bogotá es responsable de la mayor parte del aumento, al pasar de 3.198 a 3.427 asesinatos, un incremento del 7,16%. Cundinamarca y Boyacá también muestran incrementos relativos.
Durante el último año reportado, Bogotá acumuló 162 homicidios más, lo que representa una variación del 14,8% respecto a 2023. El diagnóstico del Centro de Paz y Seguridad Externadista asocia este deterioro con disputas entre grupos criminales, microtráfico y tensiones en áreas periféricas.
La serie histórica indica que la reducción anual de homicidios ha sido mínima, con apenas 0,2 puntos por año entre 2010 y 2024. Si no se producen cambios estructurales, se estima que Colombia solo podría alcanzar una tasa de 10 homicidios por cada 100.000 habitantes hacia 2080, lo que implicaría aproximadamente 250.000 muertes adicionales en los próximos 20 años, siendo la mitad adolescentes.
Asimismo, más de 300 municipios reportaron cero homicidios en los últimos tres años, especialmente en Boyacá y Cundinamarca, lo que evidencia la variabilidad territorial del fenómeno. El informe concluye que el aumento de homicidios a nivel nacional se asocia principalmente a territorios críticos donde confluyen disputas armadas, violencia urbana reformada y economías ilícitas en crecimiento.





