Colombia
Centro Democrático critica reunión de AmCham con Iván Cepeda por “apoyar a quienes quieren implantar el Castro-Chavismo”

La reciente reunión de la Cámara de Comercio Colombo Americana (AmCham Colombia) con el precandidato presidencial Iván Cepeda ha suscitado una considerable controversia en el ámbito político del país. Mientras AmCham argumenta que el encuentro es un diálogo constructivo con empresarios, el Centro Democrático ha criticado firmemente la decisión de permitir que Cepeda hable, señalando que sus opiniones representan extremos políticos que podrían perjudicar la inversión, la institucionalidad y la estabilidad de Colombia.
El evento se llevó a cabo en el Club El Nogal de Bogotá y reunió a representantes de gremios que pertenecen a AmCham y al grupo Aliadas, que incluye a más de 6,000 empresas de sectores como manufactura, agroindustria, tecnología, logística, salud y medios de comunicación. Durante esta reunión, Cepeda presentó sus propuestas y su visión sobre cómo dialogar con el sector empresarial, con vistas a las elecciones presidenciales de 2026.
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El expresidente Álvaro Uribe expresó su preocupación sobre la validación de ideas que considera radicales: “Colombia no necesita empresas ni gremios que apoyen a quienes desean instaurar el Castro-Chavismo”.
Uribe argumenta que permitir la presencia de Cepeda en espacios empresariales puede enviar un mensaje de apoyo a ideologías socialistas extremas, generando confusión entre los inversionistas y empresarios. Su declaración refleja la postura del Centro Democrático sobre los riesgos de normalizar discursos vinculados al socialismo radical, que, según ellos, podrían afectar la economía y la institucionalidad del país.
La senadora y precandidata presidencial del Centro Democrático, María Fernanda Cabal, enfatizó que la reunión representa un riesgo para la democracia y el sector privado: “Es preocupante que AmCham Colombia, que representa los intereses del sector empresarial, ofrezca un espacio a figuras como Iván Cepeda, cuyo historial político promueve el socialismo, la lucha de clases y un discurso de odio hacia los empresarios. ¿Dónde queda el equilibrio en el debate democrático si se establecen como legítimas posturas extremas que han demostrado ser dañinas para la inversión y la estabilidad institucional?”
Cabal advierte que al dar espacio a Cepeda, se corre el riesgo de validar ideas que históricamente han generado desconfianza en el sector privado, lo cual podría impactar la seguridad jurídica y la estabilidad económica. Su comentario subraya la tensión entre la necesidad de diálogo y la percepción de riesgo que tienen los empresarios frente a candidatos vinculados a la izquierda radical.
Hernán Cadavid comparó la reunión con estrategias usadas con el gobierno de Gustavo Petro: “Así es muy complicado. Lo mismo sucedió con Gustavo Petro al creer que con reuniones se suavizaría su postura. Ahora se permite la entrada a quien simboliza la versión comunista más extrema vinculada a las FARC y otros. Y luego se quejan.”
Cadavid sugiere que estos encuentros tienen como objetivo suavizar la percepción pública de candidatos asociados con movimientos radicales, lo cual representaría un riesgo de radicalización política y debilitamiento institucional.
Por su parte, Enrique Cabrales Baquero advierte que normalizar la presencia de Cepeda ante empresarios es arriesgado: “Señores de AmCham Colombia y María Claudia Lacouture: no todo es válido. Normalizar encuentros con el heredero de las FARC y con Petro es cruzar una línea peligrosa. Estos son los candidatos del gobierno que ha llevado al país a más narcotráfico, corrupción evidente y una preocupante complacencia con criminales, disfrazada de ‘democracia’. Que AmCham Colombia considere estas posturas como respetables para el futuro del país es ignorar el daño que han causado a Colombia. Nuevamente NO.”
Cabrales vincula la reunión con consecuencias políticas y sociales adversas, advirtiendo que podría dar legitimidad a posturas que, en su perspectiva, ya han perjudicado al país.
María Jozame enfatizó la carga simbólica del lugar donde se realizó el encuentro: “Propiciar un espacio en el Club El Nogal a Iván Cepeda (un lugar que aún carga las cicatrices del terrorismo de las FARC) es incomprensible. Y aún más: hacerlo en un encuentro con empresarios que han sufrido el constante maltrato del petrismo y cepedismo.”
Para Jozame, la elección del Club El Nogal envía un mensaje negativo, mostrando insensibilidad ante la historia del terrorismo y las víctimas, poniendo en riesgo la confianza del sector productivo.
Juan Espinal comentó sobre las promesas empresariales de Cepeda: “Seguramente Iván Cepeda les dijo que es proempresa, que defenderá la libertad de mercado y garantizará seguridad jurídica. Recuerden que a los empresarios en Venezuela les hicieron elegir entre negocio y patria, y se quedaron sin ambos.”
Espinal advierte que confiar en las promesas de candidatos vinculados a la izquierda radical podría desencadenar falsas expectativas en los empresarios y riesgos similares a los observados en Venezuela.
Paola Holguín subrayó la distinción entre democracia y “democraterismo”: “Siempre he dicho que democracia y democraterismo son diferentes; la primera se basa en la libertad, participación y respeto a la separación de poderes, mientras que la segunda legitima a quienes intentan destruirla desde adentro. Cuando los empresarios enfrentan la disyuntiva entre Patria o Plata, si eligen plata, se quedan sin Patria ni plata.”
Por su parte, Andrés Forero advirtió sobre precedentes internacionales: “Desconcierta y preocupa que mientras el gobierno deteriora al sector productivo, haya gremios que ofrezcan espacios al candidato de continuidad y radicalización. Se repite lo de Venezuela, donde algunos empresarios contribuyeron a tejer la cuerda que finalmente ahogó la democracia.”
Ambos dirigentes vinculan la reunión con el riesgo de debilitamiento democrático y advierten que los empresarios podrían quedar atrapados entre intereses económicos y la defensa de la institucionalidad.
Óscar Villamizar afirmó que recibir a Cepeda equivale a dar la bienvenida a la versión más extrema del comunismo proveniente de las FARC y del petrismo: “Las mismas empresas y el sector productivo que han sufrido a causa de este gobierno están ahora recibiendo a la versión más radical del comunismo, proveniente de las FARC, el petrismo y el santismo. Esperamos que no se conviertan en cómplices de la destrucción de Colombia.”
Esteban Quintero lanzó un llamado de atención sobre las elecciones de 2026: “OJO COLOMBIA. No caigamos en trampas. Estamos cerca de 2026 y es momento de despertar y defender nuestro futuro. Estos espacios, donde se validan ideologías y propuestas que han probado ser destructivas para el sector productivo y el progreso del país, son inaceptables. El heredero vuelve a manipular, igual que su gobierno de ‘cambio’ que devastó a Colombia.”
Ambos advierten que la reunión podría validar posturas políticas que el Centro Democrático considera perjudiciales, afectando la percepción del empresariado y de la sociedad en general.
Frente a las críticas, Iván Cepeda publicó un comunicado en su página oficial argumentando que la reunión forma parte de su propuesta de diálogo nacional. Según Cepeda, el encuentro fue fructífero y democrático, con la participación de distintos sectores económicos, y continuará con estos espacios en el futuro.
AmCham Colombia, por su parte, defendió su papel como promotor del diálogo empresarial, sosteniendo que escuchar a diversos actores políticos es fundamental para fortalecer el comercio, la inversión y la toma de decisiones estratégicas.
Maria Claudia Lacouture, presidenta de AmCham, compartió en redes sociales: “En AmCham Colombia seguimos receptivos a las propuestas y posiciones de quienes aspiran a la Presidencia. Gracias al senador Iván Cepeda por el espacio de diálogo con afiliados y gremios de Aliadas Alianza, donde pudo presentar sus posturas y responder preguntas sobre los principales retos de Colombia.”





