Economia
Informalidad laboral en Colombia no cede y se mantiene por encima del 55% durante 2025,

Aunque una de las buenas noticias del 2025, en materia económica, es que el mercado laboral mostró una resiliencia inesperada y se lograron generar más puestos de trabajo de los que se esperaban en un principio, esta realidad parece tener otra cara no tan positiva por cuenta de la informalidad laboral, una problemática que parece haberse estancado y que no encuentra un rumbo de corrección en el corto plazo.
De acuerdo con los más recientes datos del Dane, Colombia sigue sin lograr una reducción sostenida del número de personas que no tienen un trabajo formal o por lo menos eso es lo que confirman los resultados para el período agosto – octubre, que se conocieron este viernes (12 de diciembre-), en los que este indicador se ubicó en 55,4%, confirmando que el mercado laboral continúa atrapado en un umbral que no logra perforar.
Aunque el año arrancó con niveles más altos, la trayectoria reciente muestra un estancamiento prolongado que pone en evidencia las limitaciones estructurales del empleo formal; dado que son más de seis meses sin avances notables e incluso algunos retrocesos que opacan lo que se había logrado en el arranque de 2025.
El mercado laboral y su alta informalidad generan grandes retos al sistema pensional. Foto:Imagen generada con Inteligencia Artificial – ChatGPT
Una mejora que no alivia al mercado
Y es que la evolución de la informalidad a lo largo de 2025 revela un patrón claro, dado que en el trimestre enero–marzo, la tasa se ubicó en 57,2%, pero a partir de allí comenzó una reducción gradual que llevó el indicador a 56,8% en febrero–abril y a 55,9% en marzo–mayo. Este descenso inicial, sin embargo, no se consolidó como una tendencia sostenida en los meses siguientes.
El punto más bajo del año se registró entre abril–junio y mayo–julio, cuando la informalidad alcanzó 55%. No obstante, lejos de profundizarse, esta mejora se agotó rápidamente y en el trimestre junio–agosto, la tasa volvió a subir a 55,2% y posteriormente alcanzó 55,4% en agosto–octubre, lo que confirma una reversión parcial y una clara dificultad para romper el piso del 55%.
Así las cosas, se podría decir que más allá de fluctuaciones mensuales, la informalidad laboral en Colombia se ha instalado en una meseta elevada e incluso en periodos en los que se observan avances en ocupación, el empleo que se genera no logra trasladarse de forma significativa hacia esquemas formales, con protección social y estabilidad contractual, una situación que limita la calidad del mercado laboral.
Esto no es un dato menor si se tiene en cuenta que la persistencia de dinámicas laborales asociadas al autoempleo, la microempresa y ocupaciones de baja productividad son evidentes; mientras que este fenómeno no solo afecta los ingresos de los trabajadores, sino que también tiene implicaciones directas sobre la sostenibilidad del sistema de seguridad social y el recaudo fiscal.
La informalidad laboral afecta a cinco de cada 10 colombianos. Foto:Imagen de ChatGPT
Brechas de género y regionales
En el desagregado por ciudades y áreas metropolitanas, el Dane muestra que la informalidad laboral continúa siendo mayoritaria en buena parte del país y que las tasas más elevadas se concentran en ciudades intermedias y capitales de regiones periféricas, mientras que las principales áreas metropolitanas registran niveles más bajos, aunque aún altos e incluso arriba del promedio nacional.
“Para el periodo de análisis, de las 23 ciudades y áreas metropolitanas, aquellas que presentaron mayor proporción de informalidad fueron: Sincelejo (68,8%), Valledupar (64,7%) y Cúcuta A.M. (62,7%), mientras que las ciudades con menor proporción de informalidad fueron: Bogotá D.C. (34,8%), Manizales A.M. (36,2%) y Tunja (39,4%)”, dice el reporte.
Por otra parte, el reporte del Dane muestra que la informalidad laboral continúa afectando con mayor intensidad a las mujeres, una brecha que se ha mantenido durante todo el año y las cifras indican que una mayor proporción de trabajadoras sigue vinculada a ocupaciones sin protección laboral ni afiliación plena a la seguridad social, una dinámica que no ha mostrado cambios relevantes en los meses recientes.
“Para el total nacional, la proporción de hombres ocupados informales en el trimestre móvil agosto – octubre 2025 fue 57,8%. En contraste, el 52,2% de las mujeres ocupadas eran informales, presentando una caída de 1,3 p.p. en comparación con el mismo trimestre del año anterior (53,4%)”, acotaron al respecto.
Las brechas de género son persistentes también en el mercado laboral y la informalidad. Foto:Imagen de ChatGPT
En el caso de los hombres, aunque la tasa de informalidad es inferior, la autoridad estadística advierte que el indicador también se mantiene en niveles altos y con poca variación a lo largo de 2025. Así, la diferencia entre ambos géneros persiste y, tanto para hombres como para mujeres, la informalidad sigue ocupando un lugar predominante dentro del mercado laboral del país.
Cabe destacar que este fenómeno tiene implicaciones de largo alcance, puesto que un mercado laboral con más de la mitad de sus ocupados en la informalidad enfrenta limitaciones en productividad, ingresos y estabilidad. Además, restringe la capacidad del Estado para ampliar la base de cotizantes y reduce el impacto de políticas públicas orientadas a mejorar la protección social y la calidad del empleo.
Así mismo, la trayectoria de 2025 confirma que la informalidad actúa como un mecanismo de ajuste del mercado laboral y cuando la economía enfrenta restricciones o desaceleraciones, el empleo no desaparece por completo, sino que migra hacia formas informales. Así, la reducción observada en el primer semestre respondió más a factores coyunturales que a cambios estructurales en la capacidad de generar empleo formal.
Por otra parte, si se tiene en cuenta que para el mismo período de 2024 este indicador se ubicó en 55,6%, se podría hablar de que hay un año más perdido en la lucha por conseguir que más colombianos accedan al mercado laboral en condiciones justas y se les garanticen derechos como el pago de la prima, parafiscales u otros beneficios.
Las brechas de género son persistentes también en el mercado laboral y la informalidad. Foto:Imagen de ChatGPT
Es por esto que el estancamiento observado desde mediados de año también refuerza la idea de que Colombia enfrenta un círculo vicioso del cual es difícil salir, ya que la informalidad no solo deja de caer, sino que muestra señales de repunte en la segunda mitad del año, lo que sugiere que los avances iniciales no fueron suficientes para alterar de manera permanente la estructura del mercado laboral.
De cara a los próximos meses, el desafío será evitar que este estancamiento derive en un nuevo repunte, ya que la experiencia reciente muestra que, ante cualquier presión adicional, el mercado laboral tiende a ajustar por la vía informal y en este momento, factores como el salario mínimo, la inflación y los costos de producción, podrían jugar en contra si se tiene en cuenta que el crecimiento económico es insuficiente.
DANIEL HERNÁNDEZ NARANJO
Periodista de Portafolio







