Economia
2026 definirá si será sin fricciones, coinciden expertos

Colombia ya sabe hacer transferencias de dinero al instante, pero aún no paga así en todas partes. Con Bre-B consolidándose y el uso de pagos persona a persona (P2P) creciendo, 2026 se perfila como el año en que la inmediatez deberá salir del “entre personas” para ganar espacio en el comercio y en las remesas. Las apuestas del mercado se repiten: interoperabilidad y automatización para escalar, más seguridad para blindar el sistema y más educación para que la adopción no se quede en una moda.
Un diagnóstico compartido por todo el ecosistema. Para firmas de infraestructura como Nuek, el reto es escalar los pagos inmediatos hacia el comercio y las remesas; para análisis regionales como el de Topaz, competir en experiencia sin descuidar seguridad y educación digital; en la banca, soluciones como Host to Host del Banco de Occidente anticipan una nueva etapa de automatización empresarial; y desde compañías como Lyra se insiste en que reducir fricciones y costos será clave para masificar la adopción.
En paralelo, proveedores globales advierten que sin una modernización tecnológica y control del fraude, la promesa de pagar “al instante” puede quedarse corta en 2026 y frustrar las expectativas que tienen millones de personas.
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El avance de Bre-B confirma que la infraestructura ya empezó a tomar forma. Según cifras del Banco de la República, hasta el 4 de diciembre se habían registrado 94,9 millones de llaves, un volumen que muestra una adopción acelerada en pocos meses. El dato más llamativo es la preferencia por las llaves alfanuméricas, que concentran el 57,2 por ciento del total, muy por encima de opciones como el número de celular, el correo electrónico o el documento de identidad.
Esa tendencia no es casual. Para Paula Rojas, directora de ventas para Latam de Infobip, responde a una lógica de seguridad y arquitectura del sistema. “Eso puede estar mucho más atado a la estrategia que han tenido las entidades financieras, que están facilitando códigos que no sean de fácil duplicación y que no tengan riesgo”, explica. El objetivo, señala, es reducir confusiones y riesgos asociados a la reasignación de líneas telefónicas o a la suplantación.
El comportamiento mensual de las inscripciones refuerza esa lectura. Entre julio y diciembre, el número de llaves creció de forma exponencial, pasando de 20 millones a más de 90 millones en apenas cinco meses, en paralelo con campañas masivas lideradas por los bancos. La señal es clara: el sistema se está construyendo con rapidez, pero ahora enfrenta el reto más complejo, que es el uso cotidiano.
Del envío al pago en el comercio
Dar el siguiente paso, a los pagos, es el principal desafío de 2026, según os expertos. Aunque Colombia es uno de los países donde más crece la preferencia por transferencias inmediatas en comercios, el efectivo todavía mantiene ventaja en el punto de venta, especialmente en pequeños negocios e informalidad. Para Nuek, el problema ya no es tecnológico, sino de experiencia, aceptación y confianza.
Aunque los pagos inmediatos ganan terreno, el ecosistema continúa siendo híbrido. Foto:Credibanco
“El desafío ya no es experimentar, sino consolidar y expandir: llevar esta experiencia a más casos de uso, con foco en comercio y transferencias transfronterizas”, señala Javier Rey, director ejecutivo de Nuek. La expectativa de los usuarios cambió: ya no comparan un banco con otro, sino su experiencia de pago con la de cualquier aplicación móvil. Quieren operar sin fricciones, en tiempo real y con total transparencia.
Ese mismo punto aparece en el estudio Pulso de Topaz. Aunque los pagos inmediatos ganan terreno, el ecosistema es híbrido. El código QR lidera hoy como solución de pago digital en la región (56,9 por ciento), seguido por billeteras, botones de pago y transferencias P2P en tiempo real. Además, los niveles de satisfacción con QR son altos, lo que muestra que el usuario no se casa con una tecnología, sino con la experiencia que mejor le funcione.
En ese escenario, 2026 será un año de convivencia y competencia: pagos inmediatos, QR, billeteras y tarjetas coexistirán, pero con un énfasis cada vez mayor en rapidez, costo cero o bajo, y simplicidad.
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Buscando mayor eficiencia
La adopción no vendrá solo del lado del consumo. En el frente empresarial, los pagos inmediatos empiezan a verse como una herramienta de productividad y control, más que como un simple canal de pago. El Banco de Occidente lo ilustra con su solución Host to Host (H2H), que conecta directamente los sistemas de las empresas con el banco, automatizando pagos de nómina, proveedores y terceros.
“Estamos acompañando a las empresas en la evolución de sus procesos financieros hacia esquemas de pagos inmediatos”, afirma Carlos Andrés Echeverri Bustamante, vicepresidente de Empresas de la entidad. Hoy, este canal procesa más de 160.000 operaciones en promedio, reduce errores operativos y mejora la conciliación contable, un punto crítico para compañías con alto volumen transaccional.
La expectativa es que, con la llegada plena de pagos inmediatos empresariales, se eliminen tiempos de espera interbancarios y se habiliten confirmaciones en tiempo real, lo que puede transformar la gestión de caja, la relación con proveedores y la planeación financiera.
Remesas, otro objetivo
El otro gran frente para el siguiente año es el internacional. En Colombia, más del 40 por ciento de la población bancarizada ha utilizado servicios de remesas, según el informe de Nuek. Además, el 63 por ciento de los usuarios de remesas ya usa canales digitales, como webs o aplicaciones, para enviar o recibir dinero del exterior.
Migrar del canal presencial al digital puede generar ahorros de unos US$ 2 por cada 200 enviados. Foto:IStock
El incentivo económico es evidente. En América Latina, migrar del canal presencial al digital puede generar ahorros de hasta 2 dólares por cada 200 enviados, gracias a menores comisiones y mejores tipos de cambio. Sin embargo, la experiencia aún está lejos de ser tan simple como la de los pagos P2P domésticos.
Cuatro de cada diez usuarios reportan fricciones asociadas a trazabilidad, transparencia y tiempos de acreditación. “Las personas ya no ven los pagos domésticos y las remesas como mundos separados”, advierte Rey. “Quieren una experiencia continua, donde la misma solución que usan para dividir una cuenta les permita enviar dinero a otro país con el mismo nivel de control y visibilidad”.
Los cuellos de botella
A medida que crece el volumen de pagos inmediatos, también crecen los riesgos. El estudio de Topaz identifica a adultos, adultos mayores, no bancarizados, población rural y pequeños negocios informales como los grupos con mayores dificultades de adopción. Las razones se repiten: desconfianza en plataformas digitales, bajo nivel de alfabetización digital, miedo al fraude y problemas de conectividad.
La innovación se moverá hacia la IA, la tokenización y detección de fraude en tiempo real. Foto:iStock
Por eso, no sorprende que en Colombia la principal prioridad de inversión sea la ciberseguridad y prevención de fraude, seguida de educación digital. “Hoy sigue siendo un espacio gris para muchos colombianos saber qué deben y qué no deben hacer cuando usan Bre-B”, señala Paula Rojas. El trabajo pedagógico, advierte, tomará meses e incluso un año.
En el plano global, firmas como Paymentology y ACI Worldwide advierten que en 2026 los pagos instantáneos, seguros y fluidos dejarán de ser una ventaja competitiva y se convertirán en el estándar mínimo. La innovación se moverá hacia inteligencia artificial, tokenización, detección de fraude en tiempo real y modernización de plataformas heredadas.
“La modernización ya no es un objetivo a largo plazo. Es una necesidad inmediata”, resume Philip Bruno, de ACI Worldwide. El riesgo, coinciden los expertos, es que la ambición supere la ejecución y que la infraestructura no esté lista para sostener las expectativas del usuario.
Con Bre-B en expansión, una adopción P2P sólida y un ecosistema que empieza a alinearse, Colombia llega a 2026 con una oportunidad clara: convertir la inmediatez en costumbre. El éxito no dependerá solo de la tecnología, sino de confianza, educación y capacidad de escalar sin fricciones, coinciden los expertos, para quienes “pagar al instante ya no es la novedad. Lo verdaderamente decisivo será lograr que funcione para todos, todos los días y en todos los escenarios”.







