La producción audiovisual surcoreana suele distinguirse por sus películas de género (en este caso el cine catástrofe con elementos apocalípticos), pero este film que se ubicó como lo más visto en la plataforma de la N roja pocas horas después de su estreno es bastante pobre en su andamiaje dramático.
Estreno
19/12/2025
Publicada el 21/12/2025
El Gran Diluvio / The Great Flood / Daehongsu (Corea del Sur/2025). Guion y dirección: Byung-woo Kim. Elenco: Kim Da-mi, Park Hae-soo y Kim Kyu-na. Duración: 109 minutos. Disponible en Netflix.
Sin ser parte de la élite del cine coreano, Byung-woo Kim tenía en su haber un par de títulos atendibles como Written (2008) y sobre todo The Terror Live (2013). Ahora, en su doble rol de guionista y director, contó con la generosa billetera de Netflix para concretar este film que impacta por su generoso despliegue de efectos visuales para concebir el desmadre acuático, pero que carece de una mínima lógica y profundidad dramática.
Ja-in (Kwon Eun-seong) es un niño que en la escena inicial despierta a su madre Koo An Na (Kim Da-mi) y ambos pronto descubrirán que el agua está inundando el inmenso condominio en el que viven. Al igual que el resto de los vecinos, empiezan a subir de pisos porque un tsunami rápidamente va inundando los distintos sectores.
En medio de esa huida desesperada, se toparán con Son Hee-jo (Park Hae-soo), misterioso y rudo agente de una corporación que le explica que un asteroide ha impactado en la Antártida: “La raza humana tal como la conocemos terminará hoy”, le explica. Y, como ella trabaja en un laboratorio de Inteligencia Artificial de vanguardia, agrega: “Es tu tarea crear una nueva raza humana”. En ese sentido, y en medio de es “diluvio universal”, un helicóptero está en la terraza esperando para trasladarla hacia un destino no identificado en el que ella pueda cumplir con esa misión no menor.
Más allá de esa premisa -y de algunos flashbacks que agregarán algo más de hondura y espesor psicológico- El Gran Diluvio es poco más que una carrera contra el tiempo y una adversidad en la que todo lo que pueda salir mal resulta aún peor. El film tiene sus momentos de indudable tensión e intensidad (cuando madre e hija quedan separados, cuando explotan las cañerías de gas), pero más allá de la espectacularidad el verosímil se resiente y es difícil identificarse con la suerte de personajes que tienen poco desarrollo y empatía.
Como demostración del poderío del “contenido coreano” (así denomina Netflix a la prolífica producción de su factoría en ese país), El Gran Diluvio es un entretenimiento concebido con indudable profesionalismo, pero a esta altura uno espera algo superador por parte de una cinematografía que nos ha regalado decenas de films bastante más provocadores y sorprendentes.

