Economia
‘Una rebaja del IVA en los tiquetes aéreos tendría un impacto positivo en los precios y en la cadena turística’, Erika Zarante, CEO de Latam Colombia

Desde hace apenas un año, Erika Zarante lleva las riendas de Latam Colombia, aerolínea que ha ido ganando cada vez más participación en el mercado y que quiere hacerse con el 30 por ciento de la oferta total de sillas del mercado aéreo colombiano. En entrevista con EL TIEMPO, habla sobre sus expectativas para esta temporada de fin de año y analiza los retos que tiene el sector para ser realmente competitivo. “Se necesitan reglas claras y estables, cargas impositivas razonables e infraestructura que acompañe el crecimiento”, asegura.
Erika Zarante, CEO de Latam Airlines Colombia. Foto:Latam Airlines
Va a cumplir un año al frente de Latam en Colombia, ¿cuánto ha crecido la compañía y qué balance hace?
Ha sido un año muy positivo. Contamos con el 28 por ciento de la oferta total de sillas del mercado aéreo colombiano y nuestro objetivo en el corto plazo es llegar al 30 por ciento. En lo corrido del año, Latam ha transportado 7,9 millones de pasajeros en su operación doméstica y esperamos movilizar 4 millones durante la temporada de fin de año, lo que nos permitirá superar el número de los transportados el año pasado y consolidar nuestra apuesta por el mercado doméstico. Desde mi llegada nos hemos enfocado en tres frentes: el crecimiento rentable de la operación, hacer de la sostenibilidad un eje fundamental de nuestro trabajo y fortalecer la experiencia del cliente. El balance de este primer año es el de un crecimiento con madurez y consolidación de la operación, fortaleciendo nuestra oferta para el cliente corporativo y escuchando al pasajero colombiano, que cada día busca un servicio de mayor calidad.
Recientemente, la compañía anunció que fortalecerá su flota. ¿Cuántos nuevos aviones tendrá y cómo esta nueva inversión impactará su operación?
Como Grupo, Latam avanza en un plan de modernización de flota que incluye la reciente compra de aeronaves Embraer, una decisión estratégica orientada a operar equipos más eficientes y con mayor flexibilidad para rutas regionales. Inicialmente, está previsto que estos aviones lleguen al mercado de Brasil, pero posterior a esto, Colombia está entre los países que se evaluará su llegada, teniendo en cuenta que el mercado regional del país ofrece oportunidades interesantes. Por ahora, nuestro foco está en optimizar la red doméstica con la flota disponible, buscando el balance adecuado entre eficiencia, competitividad y una red de rutas y destinos atractiva para nuestros pasajeros. En esta línea, estamos trabajando en aumentar la capacidad en las rutas de mayor demanda, optimizar los horarios para que sean más convenientes para nuestros clientes corporativos y consolidar una operación mediante el uso de nuestra flota actual, manteniendo la flexibilidad necesaria para atender picos estacionales como las temporadas altas.
¿Cuáles cree que son los mayores retos que tiene en estos momentos el sector aéreo colombiano?
La demanda está creciendo más rápido que la capacidad disponible en aeropuertos clave, especialmente en Bogotá y Medellín, donde la saturación en horas pico limita el crecimiento. La falta de espacio para ampliar operaciones, la alta concentración de slots por parte de un operador en el caso de El Dorado y los cuellos de botella elevan costos y frenan la competitividad del sistema aéreo. Sin una planificación integral y nuevas inversiones en infraestructura, el país no podrá acompañar su propio crecimiento en movilidad aérea. Por otro lado, el sector enfrenta la necesidad de acelerar la transición hacia operaciones más limpias: mayor eficiencia energética y adopción de combustibles sostenibles (SAF). Para esto se requiere infraestructura que apalanque la eficiencia de la operación en tierra, incentivos regulatorios y una visión de país que reduzca barreras y habilite inversiones. Sin estos elementos, avanzar a los estándares internacionales de sostenibilidad será más lento y costoso. Desde Latam hemos hecho unos esfuerzos muy relevantes en esta materia y estamos convencidos de que el país puede ser un hub para la región en materia de producción de combustibles sostenibles. El piloto que hicimos con Ecopetrol con Jet A1 coprocesado nos mostró que es posible y debemos impulsar la creación de políticas que fomenten esta industria.
El aeropuerto de Bogotá concentra casi el 70 por ciento de la movilización de pasajeros del país, ¿qué desafíos hay en materia de infraestructura aeroportuaria y qué hacer al respecto?
Hoy la principal limitación de El Dorado está en su capacidad, evidenciado en la saturación en horas pico que restringen el acceso a más disponibilidad de slots y ampliación de la cobertura aérea. En este sentido, es clave culminar la tarea que viene adelantando la Aerocivil para adoptar las recomendaciones del estudio de capacidad desarrollado por la Iata y acelerar los tiempos del proyecto de El Dorado Max. Entre tanto, es necesario revisar algunos procesos, seguir mejorando la coordinación operacional entre autoridades, concesionarios y aerolíneas para optimizar la infraestructura existente. Al mismo tiempo, es clave fortalecer la experiencia del pasajero en procesos como migración, filtros de seguridad, de manera que la infraestructura y los procesos que se desarrollan en el aeropuerto acompañen el crecimiento de la demanda y las exigencias de los pasajeros.
Latam Foto:iStock
¿Cree que es necesario bajar el IVA del 19 al 5 por ciento a los tiquetes aéreos como ocurrió durante la pandemia? ¿Considera que afectaría de manera positiva los precios y el turismo?
Uno de los grandes aprendizajes que nos dejó la pandemia fue el impacto positivo que tuvo la reducción del IVA. Los impuestos son una parte relevante de la tarifa final que paga el pasajero: si se aliviana esa carga, se amplía la base de personas que pueden volar, se dinamiza la demanda y se hace más atractiva la conectividad aérea frente a otros medios de transporte. En conclusión, creemos que una reducción del IVA tendría un impacto positivo tanto en los precios como en toda la cadena turística. Ahora bien, es una decisión de política pública donde es clave el apoyo del Congreso y del gobierno nacional. Pero desde la industria aérea vemos que una estructura de cargas impositivas más competitiva ayudaría al desarrollo del sector y al final a un mayor recaudo derivado del crecimiento de la actividad turística En un país donde el avión es clave para conectar regiones y potenciar destinos, cualquier alivio tributario se traduce en más desarrollo y atracción de personas para los territorios.
¿Qué cree que se necesita para que el sector aéreo sea realmente competitivo?
Se necesitan como mínimo tres cosas: reglas claras y estables, cargas impositivas razonables e infraestructura que acompañe el crecimiento. Un marco regulatorio predecible, que proteja al pasajero pero también haga viable la operación, de seguridad para invertir en flota, tecnología y desarrollo de la red. Y si a eso se suma infraestructura suficiente para apalancar el crecimiento y una estructura de impuestos, tasas y tarifas más equilibrada, las aerolíneas pueden ofrecer mejores precios y más opciones sin sacrificar sostenibilidad ni servicio. Lo otra clave es entender que esto es un ecosistema: autoridades, aeropuertos, aerolíneas y proveedores trabajando alineados en mejorar la capacidad aeroportuaria, lograr una operación eficiente y una agenda común de sostenibilidad (por ejemplo, en SAF y gestión de emisiones) elevan el desarrollo del sector. Cuando todos remamos hacia el mismo lado, el resultado se ve en más conectividad, mayor competencia real y un mejor producto para el país y para los pasajeros. Por eso es clave que el próximo año tengamos conversaciones multisectoriales que nos permitan apalancar planes a futuro con base en los aprendizajes y retos que tenemos identificados actualmente.
¿Qué expectativas tienen para la temporada de Navidad y para todo el 2026?
Para la temporada de fin de año, esperamos movilizar aproximadamente 4 millones de pasajeros, acompañando el incremento natural de la demanda y fortaleciendo nuestra oferta con dos nuevas rutas internacionales estacionales desde Bogotá hacia Curazao y Aruba. En el mercado local, estamos trabajando con Ramo y Alpina, marcas muy queridas por los colombianos, que nos ayudan a incorporar nuevos productos en el servicio a bordo de los vuelos domésticos. Nos hace muy felices que las tradicionales Achiras de Ramo vuelvan a los cielos colombianos y el Arequipe de Alpina sea el inicio de reencuentros y vacaciones durante esta temporada. Esta nueva oferta de servicio nos permite afianzar la cercanía con nuestros pasajeros y ofrecer una experiencia más cálida y alineada con sus expectativas. Para el 2026 el enfoque estará en seguir consolidando nuestra apuesta por el mercado doméstico. Recientemente anunciamos una nueva ruta entre San Andrés y Barranquilla que iniciará en marzo del próximo año, hecho que evidencia nuestro objetivo de tener una oferta más robusta y pensada en las necesidades de turistas y locales de San Andrés, mercado clave para Latam en pasajeros y carga.
¿Cómo se está fortaleciendo su operación internacional desde Colombia y cómo les va con las alianzas que tienen como la de Delta?
Este año hemos optimizando horarios y mejorado las conexiones para que los colombianos puedan llegar con una o pocas escalas a una red más amplia de destinos. Esto se complementa con una mejor coordinación entre la operación doméstica y la internacional, lo que nos permite alimentar más eficientemente nuestras rutas de salida y llegada al país. Nuestra alianza Delta ha sido clave para este fortalecimiento. El trabajo conjunto nos permite ofrecer más opciones de itinerarios, una red ampliada de más de 200 destinos operados por Delta y 130 por Latam a nivel global, mayor acumulación y redención de millas, así como una experiencia más integrada para los pasajeros (check-in, conexiones y servicios en aeropuertos). En la práctica, esto se traduce en más alternativas de viaje para los clientes que salen desde Colombia, desde que empezó el acuerdo hemos transportado como grupo más de 14 millones pasajeros, un dato que muestra la posición competitiva en la que estamos y como el tráfico hacia y desde Estados Unidos juega un papel clave para la región.
LATAM Airlines Colombia Foto:LATAM
La aerolínea fue reconocida como la de mejor desempeño en sostenibilidad de la región. ¿En qué han trabajado en este frente?
El reconocimiento que nos otorgó el Dow Jones Sustainability Index (DJSI) es un hecho muy importante para Latam porque valora nuestra estrategia integral en cuatro frentes: gestión ambiental, cambio climático, economía circular y valor compartido. Uno de los principales focos en Colombia es el trabajo en la reducción de emisiones y la transición energética. En esta materia, ha sido fundamental la alianza con la fundación Cataruben y comunidades de Casanare, Arauca, Meta y Vichada para la consolidación del proyecto CO2Bio que conserva humedales y pastizales en la Orinoquia Colombia y cuyo proyecto nos ha permitido compensar 221.558 emisiones de carbono este año solamente. De manera complementaria, hemos sido un actor muy activo en la agenda pública y privada que busca impulsar el desarrollo de combustibles sostenibles de aviación (SAF) en el país. Actualmente, seguimos buscando nuevas alianzas que nos permitan tener un trabajo colaborativo con proyectos de SAF en el país.
En las últimas semanas, Venezuela ha suspendido la operación de aerolíneas extranjeras, entre ellas, Latam. ¿Cómo les afecta esta decisión y si estarían dispuestos a reanudar los servicios cuando existan las condiciones?
Latam no está operando su ruta Bogotá-Caracas-Bogotá debido a que la autoridad aeronáutica de Venezuela suspendió el permiso de operación en Venezuela. Sin embargo, nuestra decisión responde exclusivamente a la necesidad de garantizar la seguridad y la adecuada operación para nuestros pasajeros y tripulaciones. Actualmente, Latam monitorea la situación del espacio aéreo venezolano de manera permanente, evaluando las condiciones que permitan reanudar la operación. Mientras tanto, los cambios en los itinerarios están siendo comunicados oportunamente a nuestros clientes junto con las alternativas de viaje como cambio de ruta con destino final Cúcuta o la devolución del dinero pagado por el tiquete sin ninguna penalidad.







