Colombia
“Despejando la Tormenta: Real Plaza niega que las lluvias causaran el colapso del techo en su centro comercial de Trujillo”

Tras la tragedia ocurrida en el centro comercial Real Plaza Trujillo el 21 de febrero, el vicepresidente de Asuntos Corporativos, Hernán Malpartida, se pronunció en contra de la suposición que atribuye la culpa a las lluvias. Según mencionó, las imágenes que han circulado en redes sociales, donde aparece agua, corresponden al sistema de protección contra incendios del establecimiento, lo cual no se debe a un inconveniente de drenaje causado por las lluvias.
En sus declaraciones a un medio, Malpartida indicó que es esencial esperar los resultados de las indagaciones para precisar la causa exacta del acontecimiento. “Es imperativo que se realice una investigación que aclare las razones, se ha comentado sobre el drenaje y el tema del agua, pero no hay pruebas que respalden esa afirmación. Las imágenes muestran agua que cae, y esto es producto del sistema de protección contra incendios que, conforme a la normativa, debemos poseer. No se trata de un asunto vinculado a las lluvias; es crucial que se concluyan las indagaciones”, comentó.
Malpartida enfatizó que la atención a los perjudicados es la actual prioridad. Reveló que más de 15 trabajadores sociales y ocho miembros del área de Recursos Humanos están respaldando a las víctimas y sus familias. Asimismo, destacó que la empresa ha estado presente desde el inicio de la crisis y seguirá proporcionando ayuda a los heridos para garantizar la atención médica y financiera necesaria.

“Existen diversas hipótesis y muchas opiniones flotando, pero es fundamental que las autoridades concluyan la investigación y determinen las causas. En cualquier caso, lo más importante es salvaguardar el bienestar de los afectados, ellos deben ser nuestra prioridad”, añadió Malpartida a Exitosa.
Por otro lado, las autoridades han intensificado las inspecciones en varios centros comerciales del país para eludir otras tragedias. Como consecuencia, varios locales de la cadena Real Plaza han sido clausurados temporalmente por deficiencias en sus protocolos de seguridad.
El suceso en el Real Plaza Trujillo ha generado una reacción en cadena en otros centros comerciales del país. La Municipalidad de Ate cerró provisionalmente el Real Plaza Santa Clara tras detectar problemas en su infraestructura y medidas de seguridad. Igualmente, la Municipalidad de Bellavista ordenó el cierre del Mall Plaza Bellavista bajo circunstancias similares.
Otras clausuras recientes incluyen el Real Plaza Villa María y el área de comidas del Real Plaza Cusco, además de acciones temporales en los Real Plaza de Huancayo, Piura y Huánuco. Según las autoridades, estas medidas se llevan a cabo para prevenir futuros incidentes y asegurarse de que los centros comerciales cumplan con los estándares de seguridad requeridos.

El incidente en Trujillo, que resultó en seis decesos y más de ochenta heridos, ha centrado el debate sobre la seguridad en los espacios comerciales. Tanto autoridades como especialistas en gestión de riesgos han afirmado la urgencia de reforzar la supervisión en las infraestructuras y contar con
estrategias de respuesta eficaces para prevenir la repetición de eventos semejantes.
Como resultado del lamentable incidente ocurrido el 21 de febrero, el alcalde provincial de Trujillo, Mario Reyna Rodríguez, tomó la decisión de interponer una denuncia penal contra Carlos Tomás Rodríguez-Pastor Persivale, propietario del centro comercial y figura prominente del grupo Intercorp, a quien señala como uno de los culpables de lo acontecido.
La acusación no se limita únicamente a Rodríguez-Pastor, sino que también abarca a Luis Alonso Santa María Torres, administrador general del Real Plaza Trujillo; Julio Rivera Feijóo, ingeniero estructural responsable del diseño del domo que se vino abajo; Misael Shimizu Mitsumasu, director general de la Corporación Real Plaza; y Fernando Zavala Lombardi, abogado representante de Intercorp.
Adicionalmente, la denuncia contempla a Fernando Bazo Safra, director general del Consorcio Activa-BGS, la empresa encargada de la edificación de la sección del centro comercial afectada por el colapso. Las imputaciones se centran en una presunta falta de atención en la planificación, construcción y conservación de la estructura, que podría haber permitido el desplome y, por consiguiente, la tragedia.







