Colombia
Frente 33 afirma que no bloquea la vía a La Gabarra ni impide misión médica en medio del desplazamiento en Tibú

En el marco de la crisis humanitaria en Tibú, Norte de Santander, que ha llevado al desplazamiento forzado de familias campesinas, se conoció una declaración del Frente 33 de las disidencias de las Farc, quien respondió a los alegatos sobre supuestos bloqueos viales y limitaciones a la asistencia humanitaria en la zona del Catatumbo.
Este pronunciamiento surge en medio de los enfrentamientos armados entre el ELN y las disidencias, generando preocupación entre autoridades civiles y organizaciones de derechos humanos por su impacto en la población civil. La información fue inicialmente compartida por W Radio.
En un comunicado, el Frente 33 afirmó que no está impidiendo el acceso a la carretera que conecta a Tibú con La Gabarra, un corredor crucial en la región.
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El grupo armado también rechazó interferencias en la misión médica que brinda servicios en el área, donde se han reportado dificultades de acceso para las comunidades afectadas por el conflicto.
Andrey Avendaño, miembro del Frente 33 y representante en la Mesa de Diálogo con el Gobierno nacional, declaró que “no es nuestra política, en ningún contexto, dañar a la comunidad. Lamentamos que situaciones así ocurran, pero nos defendemos de una agresión impuesta, de una guerra que no buscamos, pero nos fue impuesta”.
El vocero argumentó que, en su percepción, las acciones bélicas son parte de una dinámica de confrontación que no tienen como objetivo afectar a la población civil.
En el mismo comunicado, Avendaño abordó específicamente las acusaciones sobre supuestos obstáculos a la atención médica. Afirmó que “se alega que nosotros estamos obstruyendo el tránsito de vehículos y las operaciones de la misión médica hacia La Gabarra. Queremos dejar claro que esto no es cierto. He consultado con las unidades sobre el terreno y me dicen que no están, en este momento, sobre la vía”. Agregó que, desde su punto de vista, “no somos responsables de la falta de tránsito de vehículos, en este caso de la misión médica”.
Estas afirmaciones emergen en un contexto donde se reportan nuevos desplazamientos forzados en el Catatumbo. Entidades humanitarias han alertado que recientes enfrentamientos entre grupos ilegales han forzado a comunidades enteras a evacuar sus hogares ante el peligro para su seguridad.
Según informes oficiales, al menos 11 núcleos familiares, compuestos por 30 personas, abandonaron la vereda Mineiro en la zona rural de Tibú y se trasladaron a Cúcuta en búsqueda de seguridad. Estos desplazamientos se suman a aquellos sucedidos en semanas previas, en el contexto del deterioro de la situación de seguridad en la región.
La Defensoría del Pueblo, a través de un mensaje en la red social X, confirmó la llegada de estas familias a la capital de Norte de Santander. Indicaron: “Hoy han llegado a Cúcuta 11 familias desplazadas, integradas por al menos 30 personas, provenientes de la vereda Mineiro, Tibú, Norte de Santander. El desplazamiento se atribuye a los enfrentamientos entre el ELN y el Frente 33 de las Farc. Pedimos a la Alcaldía de Cúcuta brindar asistencia humanitaria inmediata a estas familias”.
La entidad también reiteró su llamado a los grupos armados para que cesen las confrontaciones en el área. En otro mensaje, solicitaron: “Reiteramos un llamado al ELN y a las disidencias del Frente 33 para que disminuyan las hostilidades en Catatumbo, especialmente en un periodo en que las familias merecen algo de paz”.
Por su parte, la defensora del Pueblo, Iris Marín, comentó acerca de los anuncios de ceses de hostilidades hechos por los grupos armados durante la temporada navideña.
En su declaración, afirmó: “El desplazamiento actual en Catatumbo ilustra por qué los ceses al fuego anunciados por el ELN y las disidencias del Frente 33 son insuficientes, ya que no abarcan las hostilidades entre estos dos grupos”.
Agregó que “un factor de riesgo serio y real para la población no son solo las hostilidades entre la Fuerza Pública y estos grupos, sino las que suceden entre los grupos ilegales”.
Según el reporte más reciente del PMU Catatumbo, desde el 16 de enero de 2025, 87.438 personas han sido desplazadas de esta región, una cifra que refleja la magnitud del impacto humanitario derivado de la confrontación armada en Norte de Santander.







