Colombia
Así va el proceso de extradición de Zulma Guzmán desde el Reino Unido por el caso de las niñas envenenadas con talio

Las negociaciones diplomáticas, los procedimientos legales y las coordinaciones técnicas activadas entre Bogotá y Londres tienen como objetivo acelerar la extradición de Zulma Guzmán Castro, la empresaria colombiana detenida en el Reino Unido, acusada de enviar frambuesas adulteradas con talio, lo que ocasionó la muerte de dos menores en la capital del país.
Aunque el proceso depende formalmente de las autoridades británicas, la Fiscalía, la Cancillería y el Ministerio de Justicia han intensificado las gestiones para que el traslado se realice en semanas, según informa el medio El Tiempo.
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El caso cobró impulso en diciembre, cuando la Fiscalía General de la Nación entregó al Reino Unido un paquete completo de pruebas que apoya la solicitud de extradición.
En comunicaciones oficiales, el ente acusador subrayó la seriedad de los delitos acusados —homicidio y tentativa de homicidio— y la robustez del material probatorio, advirtiendo sobre el “nivel de peligrosidad” que representa la acusada.
Esta advertencia motivó una solicitud de vigilancia reforzada mientras Guzmán permanece internada en un hospital del sur de Londres.
El proceso judicial en el Reino Unido también avanza. Guzmán está bajo el amparo de la legislación de salud mental británica, un marco que puede extenderse por 28 días antes de que deba comparecer ante el Tribunal de Westminster, que ya tramitaba una orden de arresto en su contra.
La evaluación de su estado mental se ha convertido en un importante obstáculo: una vez que reciba el alta médica, se podrá activar la fase final de la extradición.
Desde Bogotá, el Ministerio de Justicia confirmó que la decisión británica es inminente. El ministro encargado, Andrés Idárraga, explicó que las circunstancias de la detención —sucedida el 17 de diciembre en el río Támesis— forzaron a considerar una posible afectación de la salud mental de la acusada, cuyo dictamen aún está pendiente.
“Estamos a la espera de la respuesta del Reino Unido a la solicitud de extradición. De aprobarse, será en cuestión de semanas”, afirmó.
Paralelamente, la Cancillería ha centralizado el trámite en la Dirección de Asuntos Jurídicos Internacionales, dirigida por Jhon Camargo, con el apoyo directo de la embajadora Laura Sarabia en Londres, según el medio mencionado.
La diplomacia colombiana ha mantenido contactos continuos con sus homólogos británicos para aclarar dudas procedimentales y asegurar que la solicitud cumpla con los estándares exigidos por la justicia del Reino Unido.
La acusación sostiene que el 4 de abril se llevó a cabo un envenenamiento premeditado con talio, un compuesto altamente tóxico. Según la Fiscalía, las frambuesas fueron “intencionalmente contaminadas” y enviadas como un supuesto regalo a un apartamento en el barrio Rosales, al norte de Bogotá.
Dos de las víctimas eran hijos del economista Juan de Bedout, expareja de Guzmán. Una adolescente de 14 años falleció, mientras que su hermano sobrevivió gracias a atención médica especializada.
El expediente incluye otros elementos que refuerzan la urgencia del traslado. Investigadores establecieron que Guzmán habría utilizado varias empresas y correos electrónicos para ocultar su identidad y contratar el servicio de mensajería que realizó la entrega fatal.
Además, el recorrido internacional previo a su captura —Argentina, Brasil, España y finalmente el Reino Unido— a pesar de una circular roja de Interpol, es presentado por la Fiscalía como evidencia de un riesgo de fuga, según Semana.
El caso no se limita a una familia. Otras víctimas, identificadas como las familias Forero y Bermúdez, también son parte de la investigación.
Para los abogados de las víctimas, el proceso ha revelado que la acusada probablemente no actuó sola, una hipótesis que sigue bajo investigación y que podría expandir el alcance judicial del caso una vez Guzmán comparezca ante la justicia colombiana.
La pena que podría enfrentar en Colombia, en caso de ser condenada, varía entre 40 y 50 años de prisión, según especificó la Fiscalía en su comunicación a las autoridades británicas. Este factor, junto con el impacto social del caso y la presión pública por justicia, explica la intensidad de las gestiones para evitar dilaciones innecesarias.
Mientras Guzmán continúa hospitalizada y bajo custodia en Londres, los hilos que mueven su extradición están tensándose: pruebas ya entregadas, coordinación diplomática activa, alertas de seguridad y un tribunal británico a la espera de un dictamen médico.
Si no surgen nuevos obstáculos, el traslado a Colombia —donde deberá rendir cuentas por el caso de las menores envenenadas con talio— podría concretarse en un futuro cercano.







