El panorama de los derechos de los trabajadores en el país sufrirá una transformación profunda a partir de enero de 2026. Con la entrada en vigor de la Ley 2466 de 2025, el Código Sustantivo del Trabajo incorpora cuatro nuevos permisos remunerados de carácter obligatorio.
Estas licencias aseguran que los empleados puedan atender responsabilidades personales, de salud y familiares sin que su salario se vea afectado, estableciendo un nuevo estándar en la relación entre empresas y colaboradores.
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La reforma laboral detalla que estas ausencias autorizadas deben ser concedidas por el empleador siempre que se cumplan los requisitos de notificación y soporte documental. Esta medida busca humanizar la jornada de trabajo y reconocer necesidades ciudadanas que anteriormente dependían de la voluntad del jefe o de acuerdos informales.
Los cuatro pilares de estos nuevos permisos obligatorios se distribuyen de la siguiente manera:
- Obligaciones académicas de los hijos: El empleador deberá otorgar tiempo remunerado cuando el trabajador deba asistir a citaciones obligatorias de las instituciones educativas en su rol de acudiente.
- Citas médicas y tratamientos: La ley cubre tanto urgencias como citas programadas con especialistas. Un punto destacado es la inclusión específica de la atención para la endometriosis, integrando lo estipulado en normativas previas sobre salud femenina.
- Diligencias legales y administrativas: Se reconoce el derecho a ausentarse para cumplir con citaciones judiciales o ante organismos públicos que requieran la comparecencia personal del empleado.
- Incentivo a la movilidad sostenible: Los trabajadores que utilicen la bicicleta como medio de transporte diario podrán acordar con la empresa un día de descanso remunerado por cada seis meses de labor, previa certificación de su uso.
En permisos remunerados, la ley cubre tanto urgencias como citas programadas con especialistas. Foto:iStock
Cambios en la jornada laboral
Más allá de estos permisos puntuales, el año 2026 marcará el ritmo de otras modificaciones estructurales en el empleo. La jornada laboral continuará su reducción progresiva hasta fijarse en 42 horas semanales.
Asimismo, se redefine el límite entre el día y la noche para efectos de pagos adicionales: el horario diurno finalizará a las 7:00 p. m., momento en el que comenzará a aplicar el recargo nocturno hasta las 6:00 a. m. del día siguiente.
La reforma también introduce cambios significativos en la contratación y los beneficios sociales. El contrato a término indefinido se establece como la regla general de vinculación, buscando reducir la estabilidad precaria.
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Por otro lado, los aprendices del SENA pasarán a tener un contrato laboral formal, garantizando el pago del 75 por ciento del salario mínimo en su primer año y el ciento por ciento en el segundo, además de su afiliación completa a seguridad social.
Otras disposiciones de la Ley 2466 incluyen la formalización obligatoria del servicio doméstico y el pago del ciento por ciento de recargo por trabajar en domingos y festivos.
Para los repartidores de plataformas digitales, se exige ahora la garantía de riesgos laborales, mientras que los teletrabajadores contarán con un subsidio de conectividad. Estas medidas, en conjunto, perfilan un 2026 con mayores protecciones legales y una agenda enfocada en el bienestar del capital humano en Colombia.
* Artículo desarrollado con apoyo de IA y revisado por un periodista.

