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Colombia

El año en el que la separación de Gustavo Petro y Verónica Alcocer se convirtió en un tema de Estado

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El año en el que la separación de Gustavo Petro y Verónica Alcocer se convirtió en un tema de Estado
La separación entre Gustavo Petro y Verónica Alcocer se convirtió en un tema central de debate público en Colombia durante 2025 – crédito Montaje (Presidencia)

El año 2025 finalizó para la Casa de Nariño con un aspecto inesperado: la vida personal del presidente Gustavo Petro se transformó en un asunto de discusión pública, marcado por sanciones internacionales, viajes polémicos y aclaraciones oficiales. Durante el año, la relación entre el presidente y su entonces esposa, Verónica Alcocer, pasó de la discreción institucional a copar titulares y controversias que superaron lo personal.

La confirmación llegó a través de un mensaje directo del propio presidente. Petro admitió que su relación con Alcocer había concluido, aclarando que el matrimonio seguía vigente legalmente. Fue la primera vez que trató el tema públicamente, en un contexto especialmente delicado, dado que su nombre y el de Alcocer, junto con su hijo Nicolás Petro, habían sido añadidos a la Lista Clinton del Departamento del Tesoro de Estados Unidos.

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Verónica Alcocer fue incluida junto
Verónica Alcocer fue incluida junto a Gustavo Petro y Nicolás Petro en la Lista Clinton del Departamento del Tesoro de Estados Unidos – crédito Andrea Puentes/Presidencia

En ese pronunciamiento, Petro precisó que la separación era “física” desde hacía tiempo, defendiendo a su exesposa de críticas relacionadas con el uso de recursos públicos. “Verónica cuida de mis hijas en el tiempo que no dispongo. Ni un solo peso público ha salido para ella desde que estamos separados”, escribió en su perfil de X. Además, añadió una frase que definió el tono del mensaje: “Lo que suceda en mi corazón es algo que me concierne”.

Para entonces, la figura de la primera dama ya despertaba controversia. Su presencia en escenarios internacionales sin el presidente, en viajes a lugares como China, Egipto, Dubái o en la inauguración de los Juegos Olímpicos de París 2024, generaron interrogantes sobre su rol institucional. El Gobierno enfatizó que estas actividades estaban vinculadas con iniciativas sobre reconciliación y derechos de las mujeres, y que su financiación era privada.

Uno de los episodios más discutidos del año ocurrió antes de hacer pública la separación. Verónica Alcocer planeaba visitar la Cárcel La Picota en Bogotá el 4 de septiembre, para reunirse con 58 reclusos. Este anuncio provocó críticas en el entorno político. “El Gobierno debe aclarar por qué ella está visitando las cárceles a 8 meses de las elecciones presidenciales. ¿Estamos ante un pacto de La Picota 2.0?”, cuestionó Vicky Dávila.

Desde la Casa de Nariño confirmaron la visita y explicaron que se trataba de “una jornada de escucha activa” en La Picota, orientada a “conocer los procesos de resocialización (panadería y artesanías) para apoyar las segundas oportunidades”. Presidencia insistió que esta labor no era nueva y que Alcocer la venía realizando desde 2024 en centros penitenciarios de ciudades como Montería, Sincelejo, Santa Marta y Barranquilla. El Gobierno afirmó que estas actividades tenían como objetivo contribuir a procesos de reconciliación y eran publicitadas en redes sociales con mensajes de respeto y no polarización.

La estadía de Verónica Alcocer
La estadía de Verónica Alcocer en Suecia fue investigada por la prensa sueca, que cuestionó el origen de los recursos para su vida de lujo – crédito Captura de Pantalla Expressen

En el ámbito internacional, Alcocer volvió a ser noticia en abril de 2025, al asistir al funeral del papa Francisco. A la ceremonia asistieron líderes y delegaciones de todo el mundo, representando a Colombia Verónica Alcocer, la canciller Laura Sarabia y el embajador ante la Santa Sede, Alberto Ospina Carreño.

Sin embargo, la mayor controversia del año se centró en su estancia en Suecia. Después de ser incluida en la Lista Ofac del Departamento del Tesoro de EE. UU., Alcocer pasó varios meses en Estocolmo. Su regreso a Colombia ocurrió a mediados de diciembre, en lo que se describió como una “operación discreta” que facilió su salida del país europeo sin problemas. El 14 de diciembre aterrizó en el Aeropuerto El Dorado en un vuelo comercial y posteriormente se trasladó al Palacio de Nariño, según reportaron medios como Semana y Blu Radio.

La permanencia de Alcocer en Suecia fue objeto de investigación por parte del diario Expressen, que detalló el entorno de lujo en el que se encontraba. El medio sueco relató su asistencia a fiestas privadas, restaurantes de alto nivel y clubes exclusivos en Estocolmo, como Noppes. También mencionó que inicialmente se alojó en un hotel de lujo antes de mudarse a un apartamento exclusivo en el centro de la ciudad. El reportaje suscitó interrogantes sobre el origen de los recursos que financiaban su estancia, en un contexto marcado por la compra de 17 aviones Gripen a la empresa Saab, una operación que superó los $16 billones.

El presidente Petro calificó como
El presidente Petro calificó como un ataque familiar el reportaje sobre Alcocer en Suecia, evidenciando la difusa frontera entre lo privado y lo político – crédito @Veronicalcocerg/X

En uno de los momentos más debatidos de esa investigación, Alcocer fue abordada por periodistas mientras hacía compras, acompañada por su hija Antonella Petro y el empresario Manuel Grau Pujadas. Ante las preguntas, respondió: “No hablo inglés”. Luego hizo un llamado a detener los juicios y la desinformación: “Como sociedad, necesitamos detenernos y reflexionar sobre lo que estamos construyendo en las redes sociales: el odio y la mentira no pueden ser las fuerzas que guíen nuestra convivencia. Necesitamos reconstruirnos desde el respeto, la empatía y la verdad”.

El presidente Petro, por su parte, calificó el reportaje como un ataque directo contra su familia y su Gobierno. Así, entre comunicados, viajes y controversias, 2025 dejó claro cómo la línea entre lo privado y lo político se volvió cada vez más difusa para la pareja presidencial.

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