Deportes
perdió en el debut contra Bucaramanga

Millonarios tuvo una chispa de ilusión. Ganaba 1-0 en su visita a Bucaramanga y ni sabía cómo lo hacía, había encontrado un gol que no había buscado, pero ganaba, y de repente, sufrió el golpe de realidad: el Leopardo, que hizo mucho más por la victoria, remontó y ganó 2-1 en su casa, en la primera fecha de la Liga.
El estreno para los embajadores fue amargo, no solo por la derrota, sino porque el equipo no mostró buenas señales. Apenas es el primer partido, pero en su debut estuvo frágil en ataque y débil en defensa.
Bucaramanga perdonaba
En la primera parte Bucaramanga bombardeó, remató todo lo que pudo, probaron Londoño, Pons, Martín Rea, Charrupí, y casi siempre se encontraron con un portero Diego Novoa muy atento. Incluso el arquero evitó un gol olímpico cobrado por Sambueza. Novoa luego iba a pecar, pero hasta ese instante, brillaba. Tenía todo a su favor, hasta la suerte, porque hubo un cabezazo de Rea que fue directo al travesaño.
Bucaramanga vs. Millonarios. Foto:Millonarios FC
Millonarios no parecía preocupado por el ataque sino por evitar a toda costa el gol del local. Y de repente se le apareció el milagro momentáneo. Bucaramanga atacaba, Sambueza quiso vender una falta que nadie le compró, ahí se originó un contragolpe demoledor, lo mejor de Millonarios en 90 minutos, la jugada terminó en pase de Mackalister Silva a Contreras, un centro al área y cabezazo de Vega, la pelota pegó en un rival, en Flores, y fue adentro: autogol y 1-0 en 40 minutos.
Bucaramanga vs. Millonarios. Foto:Millonarios FC
En Bucaramanga no lo podían creer, tanto luchar, tanto buscar para cometer un error, un mal retroceso y correr el riesgo de la derrota en casa.
La remontada leoparda
Pero no. Bucaramanga no estaba para derrotas. En el segundo tiempo rugió, hizo lo mismo del primer tiempo pero con un poco más de contundencia. Fue cuando inventaron una tocata, con taco incluido, un lujo, y luego un remate potente de Flores para poner el 1-1.
Millonarios no tenía cómo ir por la victoria, no se le veía cómo. Este equipo, que aún espera por Falcao García, que paga suspensión, no tuvo agresividad ni muchas armas de ataque.
En una pelota quieta, Bucaramanga resolvió el partido. Fue cuando Novoa salió a darle puños el viento, la pelota le cayó envuelta en papel regalo a Pons y Pons no es de los que desprecia semejantes obsequios: remató y adentro, 2-1.
Millonarios terminó el partido con una gota de empuje, con un esfuerzo extra para buscar el empate y al fin tuvo la agresividad que tanto le había faltado. En un par de ocasiones tuvo la igualdad, como en una acción en la que Julián Angulo quedó de frente al arquero y, en una jugada muy rápida e inesperada, mandó la pelota por arriba del arco.
El envión final no le alcanzó a Millonarios. Debutó en la Liga 2026 con derrota.
DEPORTES
Más noticias de deportes







