Colombia
Más de 110.000 empleos se perderán en Bogotá por alza en el salario mínimo, revela estudio de la Secretaría de Desarrollo Económico

En el último año Bogotá alcanzó mes cifras históricas en la reducción del desempleo. El 2025 cerró con una tasa del 7 por ciento, la más baja desde 2007, pero esa tendencia podría pisar terreno negativo y la ciudad comenzaría a ver la pérdida de 110.000 empleos este año, producto del incremento salarial del 23,7 por ciento -incluido el subsidio de transporte- decretado por el presidente Gustavo Petro.
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Los empleos perdidos son un poco menos de los que se propuso crear la administración del alcalde de Carlos Fernando Galán para el cuatrienio 2024-2027.. Además, afectará en 0,5 puntos porcentuales el crecimiento económico de la ciudad.
Así lo establece un estudio sobre el impacto de la decisión del Ejecutivo, la cual tomó por sorpresa al final del año pasado a todos los sectores de la economía nacional y las entidades territoriales.
En diálogo con EL TIEMPO, María del Pilar López Uribe, secretaría de Desarrollo Económico de Bogotá, señaló que la medida del Gobierno Nacional tendrá efectos negativos relevantes sobre el empleo, la informalidad y el crecimiento económico de la ciudad.
María del Pilar López Uribe, secretaria de Desarrollo Económico de Bogotá Foto:Secretaría de Desarrollo Económico
“Estamos ante una situación sin precedentes. Normalmente, el aumento en el salario mínimo, incluso en los mejores casos, queda cuatro o cinco puntos porcentuales por encima de la inflación. Lo que estamos observando este año son 18 puntos porcentuales por encima”, dice López Uribe.
La funcionaria asegura que hay “incertidumbre” frente a cómo el mercado va a absorber el incremento en el salario mínimo. “Las empresas pueden absorberlo vía costos o transmitirlo directamente al consumidor, y eso va a depender de qué tanto pueden acomodar sus precios y seguir siendo competitivos”, agrega.
Entre las principales medidas está adaptarsese a la situación recortando personal o reduciendo costos operativos. El efecto de esas decisiones que vayan tomando las empresas para adaptarse al mercado laboral se empezaría a ver en 2027, según el estudio de la Secretaría de Desarrollo Económico.
El comercio será uno de los sectores impactados. Foto:El Tiempo / cortesía
“Esperamos que en un lapso de 12 meses a 18 meses haya una reducción de 110.000 empleos formaleses decir, 110.000 personas que van a quedar desempleadas o en la informalidad”, afirma la secretaría.
Esa cifra representa cerca del 13,4 por ciento de los trabajadores en Bogotá que actualmente cobran un salario mínimo en el sector formal.
El impacto directo será en la informalidad, que, según las estimaciones del Distrito, aumentará en 2,3 puntos porcentuales.
Informalidad laboral Foto:Soluciones y Nómina
Cabe recordar que en 2025 la informalidad laboral en Bogotá bajó al 34 por cientoubicándose como una de las ciudades con el nivel más bajo en el país. No obstante, se espera que la cifra vuelva a crecer durante este 2026 por cuenta del despido del personal o de la contratación informal por parte de algunas pequeñas y medianas empresas que no se sostendrán.
“Los micronegocios o las empresas pueden ajustarse despidiendo a la gente o sencillamente moviendo muchos de esos costos a la informalidad. Lo que también hemos visto es que muchas de las empresas cambian el tipo de contrato por uno de obra o mano de obra, el cual les permite contratar personal a medio tiempo y así pagar por debajo del mínimo”, advirtió.
Este panorama representa un golpe a los logros que la ciudad ha venido consiguiendo en los últimos años en materia de reducción del desempleo. La meta que se ha trazado la administración de Galán es lograr que 125.000 personas consigan empleo durante su cuatrienioun número muy cercano al que se estima en pérdida de empleos ahora que se conoció el alza en el salario.
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“Nuestra proyección era seguir manteniendo una tasa de desempleo estable y aunar muchos más esfuerzos en reducir la tasa de informalidad laboral que en este momento está entre 33 y 34 por ciento. Esto, claramente, nos lo va a hacer más difícil.”, explica la jefa de la cartera económica, quien señala además que la informalidad no solo significa empleo de peor calidad, sino mayores actividades ilegales y menos recaudo.
El impacto no será homogéneo entre sectores. Los más golpeados, según el estudio del Distrito, serán aquellos intensivos en mano de obra, especialmente manufactura, alojamiento y servicios de comida, bares y gastrobares, transporte y logística, y construcción.
Estos sectores concentran una alta proporción de trabajadores (entre un 16 % y un 39 %) que ganan cerca del salario mínimo y enfrentar mayores costos operativos. En contraste, sectores intensivos en capital o altamente regulados, como el financiero, tendrían un impacto menor.
. Foto:Archivo EL TIEMPO
Los sectores mencionados, además, cuentan con la carga del aumento en los recargos nocturnos y dominicales que comenzaron a regir tras la reforma laboral.
En detalle, son tres sectores sobre los que la Secretaría de Desarrollo Económico pone la lupa, pues en los últimos años han venido mostrando una reactivación del mercado y un significativo aporte al producto interno bruto (PIB) de la ciudad y del país. y ahora podrán verse perjudicados.
“Bogotá representa el 25 por ciento del PIB del país y había venido jalonando la economía colombiana a partir de la vivienda, las obras civiles y el sector de cultura y entretenimiento. Todos estos sectores se ven golpeados por ser intensivos en mano de obra”, puntualizó López Uribe.
Trabajadores del metro de bogota Foto:Milton Díaz / El Tiempo
Al impacto del inesperado aumento del salario mínimo se susman fenómenos macroeconómicos como una mayor inflación, la emergencia económica -que crea nuevos impuestos- y el alza en las tasas de interés. Todo esto es un cóctel que conduce a una desaceleración del crecimiento del PIB en 0,5 puntos porcentuales para el 2026.con un efecto en el recaudo del impuesto del ICA, la principal fuente de ingresos de la ciudad.
Un aumento en las tasas de interés, dice la secretaría, puede frenar cualquier plan de expansión de una empresa que esté pensando en invertir en Bogotá y adquirir créditos. “Empresas y hasta personas lo verán más caro y hasta lo pensarán dos veces. Todo eso hace que, obviamente, la inversión se reduzca y se afecte la economía de la ciudad”, reitera.
Por su parte, el Distrito también deberá evaluar en qué sectores recortarán inversiones para compensar los sobrecostos en otros rublos.
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Por ejemplo, la secretaría menciona que entidades como la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá tienen que aumentarle el salario mínimo más dos puntos porcentuales al sueldo de algunos de sus empleados por convenio sindical.
Estos ajustes podrían ‘sacrificar’ las inversiones en proyectos clave para la entidad.
Así mismo, TransMilenio, que aumentó la tarifa del pasaje en 10,9 por ciento, tiene que otras fuentes de financiamiento para cubrir los costos atados al salario mínimo que buscaron el 23 por ciento.
El coletazo del alza en el salario mínimo en un 23,7 por ciento se empezaría a sentir entre el segundo semestre de este año y el primero del siguientemarcado por la salida del gobierno Petro y la llegada de uno nuevo, con lo que se genera incertidumbre sobre la economía del 2027.
Empresario del sector vivienda deberá subirle 23 % al sueldo del 70 % de sus trabajadores
Daniel Céspedes, dueño de la Constructora EON, afirmó que si bien considera que el incremento del salario mínimo es alto, no planean prescindir del personal. Sin embargo, señaló que el ajuste implica aumentar el salario a cerca del 70 por ciento de los empleados de la empresa.
A pesar del impacto que esto representa, aseguró que no despedirán a ninguno de sus 120 trabajadores. Incluso, indicó que en diciembre de 2025 contrató a cuatro personas más.
Para el 30 por ciento de los empleados que no devengan el salario mínimo, proyecta un incremento salarial de entre 5 por ciento y 6 por ciento.
En cuanto a las expectativas para este año, señaló que el aumento de ingresos podría generar mayor demanda, ya que piensa que las personas contarían con más recursos para el consumo.
Textileros calculan que cerca del 60% de sus empleados están sobre el salario mínimo
Andrés y Eileen Naranjo son hermanos y creadores de la marca Waanawa. Hace 12 años trabajan en el sector comercio y desde el 2017 son fabricantes y comercializadores de prendas de vestir para dama con su empresa.
Eileen le comentó a EL TIEMPO que son aproximadamente 39 empleados y más del 60 por ciento de ellos están sobre la base del salario mínimo.
“En nuestro caso el impacto no es solo subir el salario mínimo -aunque estamos de acuerdo con que a medida que a uno le vaya bien al empleado también-, con el alza se está generando un efecto en cadena que al mismo tiempo incrementa precios de absolutamente todo”.
NICOLÁS DÍAZ MALPICA, TATIANA MORENO Y SARA MALAVER
Redacción Bogotá
GUILLERMO REINOSO RODRÍGUEZ
Editora de Bogotá







