Colombia
Buscan endurecer las sanciones a pasajeros que se portan mal y ya se hizo petición al Congreso de la República

El aumento de comportamientos “disruptivos” entre pasajeros ha caracterizado el transporte aéreo en Colombia durante 2025. Se reportaron 572 incidentes en vuelos de una de las principales aerolíneas del país, un alza del 27.1% en comparación con los 450 casos de 2024.
Este incremento ha generado preocupación en el sector por el impacto en la seguridad aérea y el bienestar de empleados y pasajeros, lo que refuerza el llamado al Congreso para aprobar el Proyecto de Ley 153 de 2025, destinado a implementar sanciones más severas para tales conductas. Las cifras de la compañía indican una tendencia creciente en incidentes, que van desde agresiones verbales y físicas hasta situaciones que comprometen la seguridad operativa y la integridad del personal.
Ahora puedes seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
El total de incidentes en 2025 excede notablemente al del año anterior y subraya la magnitud del desafío y la urgencia de fortalecer tanto los sistemas preventivos como el régimen de sanciones. El incremento de incidentes fue evidente tras lo ocurrido el 13 de enero en el aeropuerto de Cali Alfonso Bonilla.
Recordando, el 13 de enero, una pasajera agredió físicamente a empleados durante un protocolo en tierra, lo que activó los procedimientos internos de la aerolínea. El personal de seguridad proporcionó atención médica al empleado lesionado y la aerolínea canceló el contrato de transporte de la pasajera.
La aerolínea informó del incidente a las autoridades competentes, brindó asistencia legal a su empleado para presentar una denuncia penal por lesiones y señaló que la pasajera fue detenida y puesta a disposición de la Fiscalía. “Se canceló el contrato de transporte de la pasajera y se notificó a las autoridades competentes. Avianca brindó apoyo y toda la asistencia legal necesaria a su empleado para presentar la denuncia penal por lesiones, lo que llevó a la detención de la pasajera y su presentación ante la Fiscalía”, comunicó la empresa.
El incidente reavivó el debate sobre la protección del personal aeronáutico y la necesidad de actualizar el marco legislativo actual. La empresa enfatizó la importancia del Proyecto de Ley 153 de 2025 en discusión en el Congreso de la República.
La empresa emitió un mensaje claro acerca de sus valores fundamentales: “La seguridad y el respeto hacia empleados y clientes son innegociables”. Afirmó que comportamientos disruptivos ponen en riesgo tanto la integridad de las personas como la operación de los vuelos, y se comprometió a actuar con firmeza ante cualquier conducta violenta o disruptiva. La política interna de la aerolínea prioriza la protección completa de su equipo y de los pasajeros.
“La aerolínea mantiene una política de cero tolerancia ante cualquier conducta que comprometa la seguridad y el servicio, y seguirá empleando todos los recursos legales disponibles, incluyendo demandas civiles y denuncias penales contra estos pasajeros disruptivos, para proteger a sus clientes y empleados. Asimismo, subraya la necesidad de contar con un marco normativo sólido que desaliente, castigue y prevenga este tipo de comportamientos”, afirmó.
Además, la compañía confirmó que está dispuesta a hacer uso de todos los mecanismos legales necesarios. “La empresa continuará tomando todas las acciones legales pertinentes contra quienes incurran en conductas violentas o disruptivas, tanto en tierra como en vuelo”, agregó.
El Proyecto de Ley 153 de 2025 está diseñado para establecer un marco normativo más robusto que aborde esta problemática. La propuesta incluye sanciones más severas para quienes incurran en conductas repetidas o pongan en peligro la seguridad de los vuelos, así como mayores garantías legales para el personal aeronáutico. Además de aumentar las penalizaciones, prevé mecanismos de prevención y un respaldo legal efectivo para los empleados.
Desde la perspectiva de la empresa, avanzar en la aprobación de la norma es vital para asegurar un entorno seguro y disuadir actos de violencia a bordo de los aviones. El objetivo fundamental es que las empresas del sector y sus empleados cuenten con herramientas legales sólidas para sancionar y prevenir situaciones peligrosas.
La insistencia en leyes más estrictas se justifica por las repercusiones de estos incidentes en la operación cotidiana y la confianza de los viajeros. Según la empresa, medidas legales y preventivas efectivas no solo protegerían a trabajadores y pasajeros, sino que fomentarían una convivencia segura y respetuosa a bordo.







