El presidente Trump insiste en su deseo de que Estados Unidos se apodere de Groenlandia, argumentando que es esencial para la seguridad nacional.
Líderes europeos han criticado fuertemente las acciones del presidente.
La primera ministra británica afirmó que es “completamente incorrecto” imponer aranceles a los aliados.
Mientras tanto, el presidente Trump parece estar vinculando su interés en Groenlandia con el hecho de no haber recibido el Premio Nobel de la Paz.
Según informes, envió un mensaje a la primera ministra de Noruega, diciendo que no está obligado a buscar la paz porque se le negó el premio.








